1779 – Se alcanzan los 61 º de latitud Norte

Posted By on 4 julio, 2017

Bodega y Quadra permaneció en San Blas hasta 1779, al quedar formada la expedición se le otorgó el mando de uno de los bajeles, quedando compuesta por las fragatas Nuestra Señora del Rosario alias Princesa, ésta construida en el mismo puerto de San Blas en quince meses y la Nuestra Señora de los Remedios, más conocida por la Favorita, (1) a ellas acompañaba de exploradora la goleta Activa, al mando todas del capitán de fragata don Ignacio de Arteaga y la segunda al de Bodega y Quadra.

Zarparon con rumbo al Norte desde San Blas el 11 de febrero de 1779, la navegación por ir con buques superiores fue más normal y soportable, pues los vientos y mares duros del Norte no le afectaban tanto como a la goleta anterior; esta vez con más conocimiento de la zona, se navegó más cerca de la costa con la intención de levantar los planos de todo su contorno, arribando a los 61º Norte, donde desembarcaron y señalaron el punto alcanzado, tomando a su vez posesión de los territorios en nombre del Rey de España.

Fue sin duda la mejor preparada de las expediciones al Norte con un gasto importante, pero en cambio no obtuvo los beneficios de la anterior con peores medios, regresando al puerto (que nunca lo fue) de San Blas. Una nota en el diario de Bodega y Quadra correspondiente al final del viaje dice: «Estos documentos y todos los pertenecientes a la exploración pasé a manos del excelentísimo señor virrey frey don Antonio Bucareli y Ursúa, por cuya intercesión tuve el honor de que llegasen a los reales pies, cuya soberana aprobación me fue comunicada y añadió nuevo émulo a mis deseos para no desmayar jamás en continuar con mi empeño en el servicio de Su Majestad.»

En uno de sus diarios encontrándose en la latitud Norte 61º, dice: «En los días primeros que tuvimos en este puerto concurrieron tres canoas de indios, que por su figura construcción nos llevaron la mayor atención. Éstas son de la misma hechura que un arpa, de manera que no se examina diferencia (entre ella) y este instrumento, pues hasta su misma proa hace la curvitud que en aquél se necesita para afianzar las cuerdas. Ellas son tan livianas que cualquier hombre las toma con una mano, por cuya razón parece que vuelan cuando navegan. Para formarlas, preparan de delgadas varas las ligazones que sirven de tales a lo interior del buque; éstas están ligadas las unas a las otras con bordones de mediana consistencia, dejando bastante claro entre cada una. Formada la canoa en esqueleto, la forran por fuera con pieles de animales, de suerte que sólo dejan una claraboya en la parte superior de la misma hechura que la boca de una tinaja, con la precisa atención a que sólo quepa la cintura del que la maneja y, a fin de que no pueda entrarles agua alguna, usan unas camisas de vejiga particularmente cosidas, las que lían al borde de la claraboya, quedando de modo que es imposible que, por la mucha mar que se levante, les entre agua.» Documento en la Biblioteca nacional de Madrid. AGN, Historia 64, expediente 2, folio 86. En él figura el dibujo de un kayak. Existiendo otra carta igual, pero con el dibujo de un kayak con dos personas a bordo.

La documentación consistía en los ocho diarios que Quadra había ido escribiendo con todos los sucesos, en ellos daba cuenta de haber tomado otras dos posesiones para España y un cajón con regalos de los jefes indios para el Rey, todo esto lo remitió el virrey a don Carlos III siendo transportado en la fragata Águila, a su entrega al Monarca éste se sintió muy halagado y se publicó el hecho en la Gaceta de Madrid, al mismo tiempo escribió al Virrey advirtiéndole que de momento se abstuviera de enviar nuevas expediciones, pues se estaba de nuevo en guerra con el Reino Unido, al mismo tiempo daba instrucciones para que San Blas fuera protegido contra algún ataque de éstos.

(1) La fragata tenía treinta y nueve codos de eslora de quilla, por trece de manga, con un calado a proa de trece pies y de catorce a popa.

Bibliografía:

Bernabert Albert, Salvador.: Nutka 1792. Viaje a la Costa Noroeste de la América Septentrional por Don Juan Francisco de la Bodega y Quadra, Capitán de Navío. Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid, 1998.

Bodega y Quadra, Juan Francisco de la.: El descubrimiento del fin del mundo (1775-1792) Alianza Editorial. Madrid, 1990.

Fernández de Navarrete, Martín.: Biblioteca Marítima Española. Obra póstuma. Madrid. Imprenta de la Viuda de Calero. 1851.

Fernández Duro, Cesáreo.: Disquisiciones Náuticas. Madrid, 1996.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Guillén Tato, Julio Félix.: Colección de Diarios y Relaciones para la Historia de los Viajes y Descubrimientos. Instituto Histórico de Marina. Madrid 1943 a 1975. Tomo II Pedro de Valdivia 1540-50, Menéndez de Avilés 1565-6, Flores Valdés y Alonso de Sotomayor 1581-3, Bodega y Quadra 1776.

Compilada por Todoavante ©

About the author

Comments

Comments are closed.