Jorge Juan 1877

Posted By on 4 febrero, 2013

Dibujo de Elias del crucero Jorge Juan.

Dibujo de Elias del crucero Jorge Juan.

Crucero de 3ª clase, con casco de hierro, construido en Francia. Encargado a los astilleros franceses de La Seyne, en Tolón, junto a su gemelo Sánchez Barcáiztegui. Construidos bajo la dirección del ingeniero de la Armada don Joaquín Togores.

Se colocó la quilla de los dos cruceros el 23 de diciembre de 1875. También fueron botados el mismo día, el 23 de marzo de 1876. Corresponden a un plan de construcciones navales ordenados por el ministro de Marina don Rafael Rodríguez de Arias para servir en la guerra contra los carlistas.

Desplazaba 935 toneladas. Medía 62 metros de eslora, 10 de manga, 5,55 de puntal y 4,80 de calado. Tripulado por 160 hombres.

Disponía de una máquina de 1.100 caballos de vapor, una hélice, con las que conseguía una velocidad de 11 nudos. Tenía una autonomía de 1.690 millas en régimen económico. Podía llevar 480 toneladas de carbón. Tenía tres palos y un aparejo de brick-barca, con una superficie velera de 1.125 metros cuadrados.

Armado con 3 cañones Parrot de 160 mm, 2 Krup de 75 mm, uno de bronce de 80 mm y dos ametralladoras.

Los dos cruceros, Sánchez Barcáiztegui y Jorge Juan fueron destinados a la isla de Cuba, pues al entrar en servicio había finalizado la guerra carlista. Su pequeño tamaño, escasa velocidad y armamento y nula protección los hacía idóneas para el servicio en las colonias. Cuando llegó a las Antillas, fue destinado al apostadero de la Santiago de Cuba, tomando parte en muchas operaciones de vigilancia y patrulla de la costa para prevenir el contrabando de armas, municiones y tropas destinadas a los insurrectos cubanos.

Participó en la caza del vapor mercante Moztezuma, de la empresa naviera de Ramón Herrera. El 24 de marzo de 1877 zarpa de la Habana rumbo a Puerto Plata con carga y pasaje. Llega a dicho puerto el 7 de diciembre, donde embarcan como pasajeros varios insurgentes cubanos. Una vez en alta mar, asesinan a su capitán, don Leonardo Cacho, y a varios marineros que opusieron resistencia, dedicando el buque al corso contra el tráfico español en las Antillas.

Varios buques de la Armada española salieron a la caza del corsario, entre ellos los cruceros Sánchez Barcáiztegui, Jorge Juan y la corbeta Tornado. El crucero Jorge Juan, que patrullaba con la corbeta Tornado, lo encontró en la costa de los Mosquitos el 3 de enero de 1877. La tripulación del mercante, antes de ser capturado hundieron el buque y huyeron a la costa en los botes de salvamento. El crucero regresó a Cienfuegos con 20 prisioneros a bordo, capturados en tierra.

En el mes de julio de 1885 zarpó de la Habana rumbo a Puerto Príncipe, Haití, para proteger los intereses y ciudadanos españoles durante las revueltas que asolaron el país.

El 30 de marzo de 1893 llegó a San Juan de Puerto Rico la réplica de la nao Santa María. El 8 de abril de ese año fue remolcada por el crucero Jorge Juan hasta la Habana, donde ya se encontraba las réplicas de las carabelas Pinta y Niña.

En 1896 realizó numerosos servicios contra los insurgentes cubanos. En marzo de ese año, zarpó de la Habana al mando del capitán de fragata don Gabriel Le-Senne y Cotoner para operar en Cayo Moa. El 2 de mayo cubrió el desembarco en la playa de Toar de tropas salidas de Baracoa a bordo del cañonero Ariete. Ocho días después realizó otra operación en Baracoa con el crucero Marqués de la Ensenada y los cañoneros Pinzón y Vasco Núñez de Balboa. Varios meses después capturó a catorce pequeñas embarcaciones insurgentes en la ensenada de Toco. El 22 de agosto de 1896 apoyó a las tropas españolas en la bahía Lavite de Mayari.

Fue dado de baja el 18 de junio de 1897. Quedó fondeado en la bahía de Nipe, sirviendo como buque pontón, al mando del teniente de navío don Expósito Peña.

Al comenzar la guerra con los Estados Unidos, en 1898, seguía realizando funciones de pontón, almacén de carbón y torpedos en la bahía de Nipe. Una vez destruida la escuadra española al mando de Cervera, el crucero fue atacado el 21 de julio de 1898 por varios buques de la escuadra norteamericana. Aunque respondió con fuego de cañón y fusilería, su comandante, el teniente de navío Gómez Marassi, decidió hundirlo antes de rendirlo, lo mismo que ocurrió al cañonero Baracoa, al mando del teniente de navío Gutiérrez Fernández.

Bibliografía:

Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Bordejé y Morencos, Fernando de.: Crónica de la Marina española en el siglo XIX, 1868-1898. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 1995.

Lledó Calabuig, José.: Buques de vapor de la Armada española. Del vapor de ruedas a la fragata acorazada, 1834-1885. Aqualarga Editores. Madrid, 1997.

VV.AA.: El Buque en la Armada española. Editorial Sílex. Madrid, 1999.

Compilada por Santiago Gómez.

© Todoavante

About the author

Comments

Comments are closed.