Nueva España 1891

Posted By on 10 marzo, 2013

Cañonero Nueva España. Colección de don Alfredo Aguilera.

Cañonero Nueva España. Colección de don Alfredo Aguilera.

Cañonero torpedero de la serie Temerario. Se aprobó su construcción en enero de 1887 y fue proyectado, junto a los cinco de su clase, por el ingeniero don Tomás Talleríe y Ametller. Encargado en 1887, fue construido en el arsenal de La Carraca.

Su quilla se colocó el 1º de diciembre de 1887, recibiendo la denominación de Veloz al año siguiente. Por Real orden de 2 de abril de 1889 cambió su nombre por el de Nueva España, al haber sufragado parte de su coste los españoles residentes en México, que recaudaron unas 300.000 pesetas.

Botado el 8 de noviembre de 1889, es entregado a la Armada dos años después. Su casco de acero desplazaba 630 toneladas. Medía 58 metros de eslora, 7 de manga, 4,22 de puntal y 3,63 de calado. Su casco estaba dividido en veinte compartimentos estancos. Tripulación de 80 hombres.

Con dos máquinas verticales de triple expansión, construidas en Gran Bretaña por la firma Napier & Son, cuatro calderas y dos hélices, alcanzaba los 2.600 caballos de potencia y una velocidad de servicio de 18 nudos, máxima de 20,5 nudos. Autonomía de 2.700 millas a marcha económica a 10 nudos. Capacidad de embarcar 120 toneladas de carbón.

Armado con 2 cañones Hontoria de 120 mm, 4 Nordenfelt de 47 mm, una ametralladora Nordenfelt de 11 mm y dos tubos lanzatorpedos a proa.

Quedó destinado en el apostadero de la Habana. En febrero de 1893, tras los festejos y actos del cuarto centenario del descubrimiento de América, las réplicas de las tres naves de Cristóbal Colón, salieron de Huelva rumbo a la Habana. El 15 de abril de ese año volvieron a salir a la mar, esta vez desde la Habana con destino a los Estados Unidos, remolcando el crucero Infanta Isabel a la carabela Pinta, el crucero Reina Regente a la nao Santa María y el cañonero Nueva España a la carabela Niña, buques que se pusieron al mando del capitán de navío don Jacobo Alemán, comandante del Infanta Isabel.

Al amanecer del 21 de abril llegaron a Hampton Roads, donde esperaban la escuadra norteamericana y otros buques extranjeros. A amanecer del 23 de abril salieron rumbo a Nueva York, a donde llegaron esa noche, celebrándose a finales de mes una revista naval en Nueva York. El capitán Alemán recibió órdenes de regresar a la Habana, partiendo el 2 de mayo con el Nueva España, mientras el crucero Reina Regente tuvo que entrar en dique para reparar su maquinaria, con órdenes de salir rumbo a Cádiz. La mañana del 8 de mayo llegaron a la Habana el crucero Infanta Isabel y el cañonero Nueva España.

En 1897 realizó una visita a México, saliendo de la Habana el 20 de mayo para recalar en Veracruz. Su comandante, el teniente de navío don Carlos España, marchó a la capital para agradecer a la colonia española la suscripción popular que hizo posible la construcción del cañonero.

Realizó varias operaciones contra los insurgentes cubanos. El 30 de abril de 1897 se desarrolló la operación contra Banos, dirigida por el comandante del apostadero de la Habana, contando con el crucero Reina Mercedes, los cañoneros, Nueva España, Galicia, Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, la lancha cañonera Ligera y otros buques menores. Colaborando con el ejército, forzaron el puerto y se apoderaron de numeroso material militar, capturando a varios rebeldes cubanos.

Los días 8, 9 y 10 de octubre de 1897 colaboró con el ejército en limpiar de insurrectos las provincias de Pinar del Río y la Habana, en la que también tomaron parte los cañoneros Reina Cristina y Ardilla.

Cuando comenzó la guerra con Estados Unidos, en 1898, se encontraba en la Habana, al mando del teniente de navío de 1ª don Eduardo Capelastegui. El 25 de abril de 1898 realizó una salida de reconocimiento de la bahía de la Habana con otros dos cañoneros. Poco después, los buques norteamericanos aumentaron su escuadra bloqueadora, contando con dos monitores, cuatro cruceros, cinco cañoneros auxiliares y un aviso.

Otra salida la efectuó a las cuatro y veinte de la tarde del 14 de mayo de 1898 con el crucero Conde de Venadito. A trece kilómetros del puerto, los dos buques regresan a la Habana tras intercambiar algunos disparos, cuando los buques norteamericanos, los cruceros Annapolis y Vicksburg, el crucero auxiliar Mayflower, el cañonero Wasp y los remolcadores armados Osceloa y Tecumseh, rehuyeron el combate y se alejaron a unos veinte o veinticinco kilómetros del puerto, mientras los dos buques españoles regresan a la Habana al anochecer.

A las ocho y media del 10 de junio realizó una nueva salida con el crucero Conde de Venadito, el cañonero Vicente Yáñez Pinzón y la lancha cañonera Flecha, división puesta al mando del capitán de navío don José Marenco y Walter, jefe del Estado Mayor del apostadero, para enfrentarse a una escuadra aumentada a nueve o diez buques de guerra norteamericanos. Los buques españoles se retiraron al mediodía al no poder disparar al amparo de las baterías costeras. Los norteamericanos no picaron el anzuelo y no se acercaron a las defensas de las baterías de la Habana, pero tuvieron que aumentar sus buques de guerra frente a la Habana, disminuyendo la presión bloqueadora en otros puntos de la isla.

Finalizada la guerra, partió de la Habana rumbo a la isla francesa de Martinica. Formando convoy con otros buques de guerra, salió de Fort de France el 7 de marzo de 1899 y llegó a Cádiz el 1º de abril de ese año.

De regreso en España, le fue cambiado su armamento en 1904, quedando con 2 cañones de tiro rápido Nordenfelt de 57 mm, 4 Nordenfelt de 42 mm y una ametralladora de 11 mm, desembarcando el armamento torpedero. Fue destinado a aguas del Mediterráneo, realizando la mayoría de sus servicios entre la costa catalana y las islas Baleares.

Dado de baja el 20 de enero de 1914. Al año siguiente es vendido a la naviera Artaza y Barandiarán, de Bilbao. Después de ser transformado en Santander en 1917, se le cambió su nombre por el de Presen y navegó como carbonero de cabotaje hasta 1928.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Bordejé y Morencos, Fernando de.: Crónica de la Marina española en el siglo XIX, 1868-1898. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 1995.

Coello Lillo, José Luis, Rodríguez González, Agustín Ramón.: Buques de la Armada española a través de la fotografía (1849-1900). Ministerio de Defensa. Instituto de Historia y Cultura Naval. Aqualarga. Madrid, 2001.

Franco Castañón, Hermenegildo.: Los apostaderos y estaciones navales españolas en Ultramar. Empresa Nacional Bazán, 1998.

Rodríguez González, Agustín Ramón.: “Operaciones menores en Cuba, 1898”. Revista de Historia Naval. Año 1985, nº 9.

Rodríguez González, Agustín Ramón.: “Bloqueo y combates en la Habana y Cienfuegos, 1898”. Revista General de Marina. Diciembre de 2008.

Vila Miranda, Carlos.: España y la Armada en las guerras de Cuba. Fundación Alvargonzález. Gijón, 1998.

VV.AA.: El Buque en la Armada española. Editorial Sílex. Madrid, 1999.

Compilada por Santiago Gómez.

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