Biografía de don Francisco Díaz Pimienta

Posted By on 26 mayo, 2010

Biografía de don Francisco Díaz Pimienta

Capitán General de la armada del Mar Océano.

Vino al mundo en la ciudad de la Habana a finales del siglo XVI.

Era hijo de Francisco Díaz Pimienta (lo que lleva a confusión a algunos autores por tener el mismo nombre y apellidos) que vino al mundo en la población de los Llanos en la isla de La Palma una de las del archipiélago de las islas Afortunadas o Canarias, donde el Maestrazgo de los Díaz Pimienta era de la alta nobleza. Habiendo combatido en el combate naval de Lepanto donde se distinguió mucho, siendo muy apreciado por el rey don Felipe II.

Como era costumbre en la época, de muy joven ya navegaba con su padre por lo que muy pronto alcanzó las más altas cotas de mando.

Poco se sabe de él, porque al parecer siempre estuvo un poco a la sombra de su progenitor.

Sabemos que en el año de 1637, al tener que zarpar de la isla de Menorca, Oquendo, se le entregó el Gobierno interino a Gregorio Villalonga, quien al llegar Díaz con la Armada del Océano se hizo cargo del Gobierno de la isla.

En el mes de mayo inspeccionó las fortalezas de la isla y se apercibió que la de Fornells no reunía las condiciones mínimas, por lo que elevó escrito a Rey demandado caudales para su reparación, después de oído el Consejo de Aragón se le entregaron ocho mil reales para su justa reparación, a mediados de julio se le encomendó hacerse a la mar y abandonó la isla.

Arribó a la isla el día veintiocho de septiembre, pero en su viaje se encontró con la escuadra de Masibradi y al mismo tiempo, que por ausencia de don Antonio de Oquendo se le había entregado el mando de las escuadras allí reunidas a Alonso de Cardona, lo que no gustó a Díaz, quien elevo su disgusto al Monarca y oído el Consejo de Aragón con fecha del día cuatro de noviembre, se reconocía el error y se nombraba a Pimienta como general de todas ellas.

En el año de 1641 se encontraba con su escuadra en la Habana, se le comunicó que los ingleses habían tomado las islas de Santa Catalina ó Providencia y Engracia, por lo que alistó rápidamente la escuadra de su mando que seguía siendo la del Mar Océano.

Puso rumbo a las islas llevando tropas del ejército, las cuales desembarcaron con el apoyo de fuego de los galeones y tras un feroz pero glorioso combate los arrojó de ellas.

Por esta razón el monarca don Felipe IV, en agradecimiento por este triunfo le otorgó el hábito de Santiago.

El día treinta y uno de diciembre del año de 1643, arribó con su escuadra transportando caudales a la bahía de Cádiz.

El día veintisiete de febrero del año de 1646, se encontraba en Mallorca de donde zarpa para transportar a Mahón nuevas piezas de artillería, aquí debía de dejar parte de sus dotaciones y artilleros, pero la orden llegó después de zarpar, por lo que no pudo cumplirla, siéndole reiterada el día tres de agosto para que dejase en Menorca cien quintales de pólvora y mil quinientos proyectiles de artillería, así como en el castillo de Mahón dejar una fuerza de doscientos setenta hombres, pero que al final solo dejó a doscientos por serles el resto necesarios a bordo.

El día dos de marzo del año de 1648 se encuentra en el puerto de Mahón para reaprovisionarse, pero faltando trigo resolvió zarpar con rumbo a Cartagena, aquí sí pudo reabastecer su armada, recibiendo una Real Orden con fecha del día siete de abril de zarpar de nuevo para carenar sus buques a Mahón y tomar de nuevo el Gobierno de Menorca.

A pesar de estar en guerra con Francia por los territorios españoles del Rosellón, el Rey nombra a Díaz con fecha del catorce de abril como Gobernador de Menorca, así como Consejero Real y Capitán general de la Armada del mar Océano.

Recibido el nombramiento zarpa de Cartagena con rumbo a Mahón, pero en el viaje se declara una epidemia, al parecer por la gente que se había embarcado de refuerzo en el Arsenal, por lo que a duras penas pudo arribar la escuadra a su destino, al conseguirlo Díaz tuvo la previsión de aislar a los enfermos por toda la isla, lo que evitó que los contagios fueran a más, aún así perdió a doscientos de sus hombres que fallecieron, dejando en la isla a otros doscientos treinta convalecientes y para reforzar a la escuadra, de acuerdo con el ‹ Castellano › de Mahón le devolvió los doscientos que anteriormente había dejado, así se pudo hacer a la mar con las tripulaciones casi al completo.

Puso rumbo a las aguas del Rosellón para cruzar con su escuadra, entre éstas y la ciudad Condal, en la que estando dándole sitio en el año de 1652, encontró la muerte en uno de los ataques.

Dejó escrita una relación del más famoso de sus hechos de armas ya mencionado del año de 1641, con el siguiente título:

< Relación del suceso que tuvo en la isla de Santa Catalina ó la Providencia el almirante D. Francisco Diaz Pimienta, en que se da cuenta de como la tomó á los enemigos, echándolos de ella, y de la estimación de los despojos y número de prisioneros > Viendo la luz de la imprenta en Madrid en el año de 1642.

Bibliografía:

Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo XXXIV. Abril, 1899. Cuaderno IV. El Almirante D. Francisco Díaz de Pimienta en Menorca. (1637-1646-1648)

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1968. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Tomo 18. 1915, página 911.

Fernández de Navarrete, Martín.: Biblioteca Marítima Española. Obra póstuma. Madrid. Imprenta de la Viuda de Calero. 1851.

Compilada por Todoavante.

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