Biografía de don Rafael Maestre y Thous de Monsalve

Posted By on 25 octubre, 2015

Jefe de escuadra de la Real Armada Española.

Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden Española de Carlos III, pensionada.

Vino al mundo en Sevilla en 1755, siendo sus padres don Juan Antonio Maestre y Fuentes, y doña Narcisa Thous de Monsalve y Fernández.

Sentó plaza de guardiamarina el 17 de noviembre de 1771 en la Compañía del Departamento de Cádiz. Expediente N.º 1.174.

Al aprobar los exámenes teóricos se le ordenó embarcar el 1 de enero de 1774 en la fragata Rosalía, destinada a situar la isla de Trinidad de Barlovento en el virreinato de Nueva Granada, terminados los trabajos regresó a la península, fondeando en la bahía de Cádiz el 14 de julio siguiente, siéndole comunicado su ascenso a alférez de fragata otorgado el 22 de junio próximo pasado y el 3 de septiembre seguido se le nombró ayudante del Arsenal de La Carraca.

Por orden del 17 de marzo de 1775 embarcó en la fragata Esmeralda, participando en la expedición contra Argel del general don Pedro Castejón, teniendo una brillante actuación sobre todo al verse obligado el general a dar la orden de reembarcar a las tropas, a su regreso a Cádiz quedó desembarcado el 28 de octubre, pasando el mismo día a prestar sus servicios en los Batallones de Infantería de Marina, por orden del 28 de noviembre siguiente embarcó en el navío San Eugenio, para pasar la pruebas de comparación con los de su misma clase Oriente y San Miguel, quedando incorporado a la escuadra del general don Miguel Gastón, realizando un crucero en corso hasta las islas Afortunadas de ochenta y nueve días ininterrumpidos.

Por Real orden del 16 de marzo de 1776 fue ascendido al grado de alférez de navío, trasbordando por orden del 24 siguiente al navío Velasco, volviendo a trasbordar el 23 de abril a la fragata Santa Catalina, zarpando con rumbo a Montevideo llevando la noticia de haberse firmado la paz con los portugueses.

Zarpó transportando al brigadier conde de Argelejos, para tomar posesión de las islas de Fernando Poo y Annobom en el golfo de Guinea, la travesía duro casi seis meses, causando muchas bajas por enfermedad, logrando desembarcar unos pocos el 21 de octubre de 1778, viéndose obligados a abandonar el intento de colonización, por ello se arrumbo a la bahía de Cádiz donde desembarcó el 6 de abril de 1779, siéndole entregada la Real orden del 23 de mayo de 1778 con su ascenso al grado de teniente de fragata.

Por orden del 24 de mayo de 1779 embarcó en el navío Santa Isabel, incorporado a la escuadra del general don Luis de Córdoba, realizando la primera campaña del canal de la Mancha, a su regreso por orden del 13 de febrero de 1780 trasbordó al navío Guerrero, zarpando con rumbo a la isla de Martinica y Dominica, donde el buque pasó a la escuadra del general don José Solano realizando escala en la Habana, el 11 de septiembre trasbordó a la fragata Matilde, hasta el 11 de marzo de 1781 que trasbordó al navío Guerrero, zarpando con la escuadra para la conquista de Penzacola, al concluir la guerra regresó a la Habana, de donde zarpó en un convoy a las órdenes del general don Francisco Javier Morales, arribando a la bahía de Cádiz.

Por Real orden del 16 de septiembre de 1781 se le ascendió al grado de teniente de navío, permaneciendo a bordo del navío Soberano, zarpando el 2 de enero de 1782 en la escuadra del general don Luis de Córdova, cruzando sobre el cabo de San Vicente, a su regreso, el 16 de mayo se le otorgó el mando de la urca San Juan trasladándola a Algeciras, pues debía de ser preparada como batería flotante, quedando desembarcado el 22 de junio, el 27 siguiente recibió la orden de embarcar en el navío San Lorenzo, zarpando de crucero al Estrecho, recibiendo la orden de quedar incorporado a la división de don Ventura Moreno, permaneciendo sobre Punta Europa cuando el 13 de septiembre se efectuó el bombardeo de la baterías flotantes, acudiendo con el bote del navío a rescatar a los náufragos cuando éstas comenzaron a arder y explosionar.

El siguiente 27 trasbordó al navío San Isidro de la escuadra del general don Luis de Córdova, participando en el combate naval del 20 de octubre seguido contra la escuadra del almirante británico Howe, en el que el mismo almirante reconoció y admiró: «…el modo de maniobrar de los españoles, su pronta línea de combate, la veloz colocación del navío insignia en el centro de la fuerza y la oportunidad con que forzó la vela la retaguardia acortando las distancias» El combate tuvo una duración de cinco largas horas.

Encontrándose en la bahía de Cádiz, el 29 de noviembre seguido se le ordenó trasbordar al navío San Pascual, como ayudante del general don Juan de Lángara.

Por Real orden del 21 de diciembre de 1782 fue ascendido al grado de capitán de fragata, recibiendo la orden del 12 de abril de embarcar de segundo comandante del navío San Justo, zarpando en comisión de cruzar sobre el cabo de San Vicente, a su regreso de un crucero se le ordenó trasbordar el 17 de junio al África, zarpando con rumbo a Ferrol donde al arribar por pasar a desarme el buque quedó desembarcado el 31 de agosto siguiente.

Por orden del 10 de abril de 1784 fue nombrado primer Ayudante de la Mayoría General del Departamento de Ferrol, encontrándose aquí se le entregó la Real orden del 1 de marzo con su ascenso al grado de capitán de navío, permaneciendo en el cargo hasta el 6 de noviembre de 1791, por recibir la Real orden de esta fecha otorgándole el mando de la fragata Santa Leocadia, zarpando formando división junto a la de su misma clase Elena, urca Winconh y los bergantines Ligero y Flecha, transportando al regimiento de infantería de León a la población de Pasajes.

Pasó comisionado con su buque a realizar cruceros por el océano y Cantábrico, así como entrar en el Mediterráneo para llevar unos regalos al Bey de Túnez por haberse firmado la paz, permaneciendo al mando hasta el 23 de julio de 1793, quedando desembarcado en el puerto de Cartagena, donde se le otorgó el mando del navío San Felipe, del que trasbordó el 12 de febrero de 1794 para tomar el San Sebastián, zarpando con rumbo a Cádiz, quedando incorporado a la escuadra del general don José de Córdova, zarpó para realizar cruceros sobre el cabo de San Vicente y las islas Terceras, fondeando a su regreso en la bahía de Cádiz el 15 de noviembre seguido.

El 1 de febrero de 1795 zarpó con la división al mando del general don Basco Morales, con rumbo a Rosas y Mahón, incorporándose aquí a la escuadra del general don Juan de Lángara, zarpando para un crucero sobre el cabo de San Sebastián, al concluirlo regresó a Cartagena, por Real orden del 25 de septiembre se le otorgó el mando del navío San Ildefonso, realizando dos viajes con pertrechos de guerra a Barcelona, al finalizar la comisión se incorporó a la escuadra participando en los combates sobre Tolón, al tener que abandonar el arsenal francés regresó a Cartagena.

Zarpó del puerto de Cartagena la escuadra el 1 de febrero de 1797, al encontrase sobre el puerto de Cádiz se desató un duro temporal de Levante, el cual para poder correrlo los buques permanecieron ocho días en dura lucha contra la mar, siendo arrojados sobre el cabo de San Vicente desorganizados, momento aprovechado por el almirante Jervis para atacar solo a una parte de la escuadra, con el resultado de apresar a los navíos San José y Salvador del Mundo, de 112 cañones y tres baterías, el San Nicolás de Bari, de 80 y San Isidro, de 74, y dos baterías, regresando los demás a la bahía de Cádiz el 3 de marzo continuo, quedando desembarcado por orden superior el 15 seguido.

Se formó el consejo de Guerra de Generales, siendo suspendido de su empleo por tres años, al cumplirse el plazo de la sentencia fue habilitado, siendo nombrado el 7 de noviembre de 1802 comandante del Arsenal de Ferrol, donde permaneció hasta el 15 de agosto de 1803, por haber sido nombrado por Real orden del 17 de julio próximo pasado, director de pilotos del mismo Departamento, siéndole entregada la Real orden del 23 de febrero de 1809 con su ascenso al grado de brigadier.

Por Real orden del 12 de agosto se le otorgó el mando del navío Purísima Concepción, zarpando con rumbo a la bahía de Cádiz, donde el huracán de marzo de 1810 lo arrastró hasta embarrancar en las cercanías de la baterías napoleónicas, por ello ordenó pegarle fuego trasbordando a los múltiples botes con los que se rescató a la dotación.

Por Real orden del 1 de abril se le confió la custodia de los prisioneros franceses estando estos encerrados en los pontones, permaneciendo hasta el 4 de junio, por pasar de nuevo a ser el director del cuerpo de pilotos, pero renunció a él siéndole admitida, por Real orden del 7 de julio se le confirmó en la comandancia del cuerpo de pilotos y por otra fechada el 4 de agosto de 1815, S. M., se negó a ascenderle.

El 22 de enero de 1820 las tropas revolucionarias al mando del general Quiroga tomaron San Fernando, por ello pudo huir y refugiarse en la isla de León donde se presentó al general don Juan María de Villavicencio, a la sazón comandante general de la escuadra, al ordenar don Fernando VII que todos sus súbditos juraran la Constitución, el Gobierno ordenó fuera separado de su puesto del cuerpo de pilotos.

En 1823, al serle devueltos los poderes absolutos al Rey, repuso en su puesto a Maestre, siendo ratificado en propiedad y por Real orden del 14 de julio de 1825 se le ascendió al grado de jefe de escuadra, a ello se sumó el indulto por el proceso y sentencia del combate de 1797, siéndole por ello entregada la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Permaneció en su destino hasta el 25 de abril de 1830, por haber sido suprimido el cuerpo que mandaba. Por Real orden del 14 de noviembre de 1831, se le comunicó pasara una inspección a la brigada Real de Marina, verificado el resultado elevo una ‹Memoria› para el buen conocimiento de S. M.

Por Real decreto del 29 de octubre de 1832, se le concedió la Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden Española de Carlos III, pensionada.

Continuo desempeñando comisiones de su alto grado en la comprensión del Departamento de Cádiz, donde falleció de muerte natural el 20 de diciembre de 1834, cuando contaba con setenta y ocho años de edad, de ellos sesenta de buenos servicios a España.

Bibliografía:

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Fernández Duro, Cesáreo.: Naufragios de la Armada Española. Establecimiento tipográfico de Estrada, Díaz y López. Madrid, 1867.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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