Biografía de don Cristóbal Mallen y de Castro

Posted By on 27 octubre, 2015

Teniente general de la Real Armada Española.

Vino al mundo el 26 de junio de 1797 en la población de San Fernando, siendo sus padres don José Mallen y Castro, y doña Leonor de Castro y de Cosío.

Sentó plaza de guardiamarina con dispensa de edad el 21 de agosto de 1809 en la Compañía del Departamento de Cádiz. Expediente N.º 2.313.

Al aprobar los exámenes teóricos se le ordenó embarcar el 13 de marzo de 1813 en el navío San Pablo, zarpando el 2 de junio siguiente de la bahía de Cádiz, dando escolta a un convoy con destino a Montevideo, a su regreso el buque hacía mucha agua, obligando a su comandante a arribar a las islas Terceras donde se le dio a la banda para reparar lo imprescindible y poder arribar a la bahía de Cádiz el 29 de mayo de 1814, con gran parte de la dotación enferma.

Por orden embarcó el 23 de septiembre seguido en la fragata Venganza, trasbordando el 22 de abril de 1815 a la Esmeralda, navegando con ambas por aguas del Estrecho y los cruceros sobre los cabos de Santa María y San Vicente, en protección del tráfico marítimo proveniente de ultramar, al arribar de uno de ellos se le notificó su ascenso a alférez de fragata el 12 de agosto seguido.

Se le ordenó el 1 de septiembre consecutivo trasbordar a la goleta Tránsito, pasando el 8 de marzo de 1816 a la Mariana, zarpando el 15 de junio con correspondencia con rumbo a las islas Afortunadas, Puerto Rico, Habana y Veracruz, entregando y recogiendo la de aquellos territorios fondeó de regreso en la bahía el 15 de mayo de 1817, para de nuevo hacerse a la mar con la misma derrota y servicio el 2 de septiembre siguiente, fondeando de regreso en Cádiz el 12 de febrero de 1818, volviendo a zarpar con idéntica comisión el 2 de mayo.

Encontrándose el 17 de junio en aguas de Baracoa se enfrentó  a una goleta insurgente, poniéndola en franca fuga, pero poco después apareció de nuevo junto a un bergantín, esta superioridad le obligó a buscar refugio en el mismo puerto de Baracoa donde permaneció bloqueada hasta que el 6 de julio, día que por no divisar enemigos pudo hacerse a la mar con rumbo a la Habana y Veracruz, regresando a la bahía el 18 de diciembre siguiente.

Por orden del 8 de enero de 1819 trasbordó al bergantín-goleta Nereida, zarpando el 18 siguiente con rumbo a Río de Janeiro en comisión, el buque iba armado con 14 carronadas de á 18 libras y 2 cañones de á 12, el 22 de febrero fue atacado y apresado por el bergantín de Buenos Aires Irresistible, del porte de 16 cañones de á 18, fue puesto en libertad al poco tiempo, pues se presentó en Cádiz vía Lisboa el 4 de junio seguido.

El 8 de julio siguiente embarcó en el bergantín-goleta Ligero, zarpando en conserva de la fragata Sabina el 18 continuo, dando escolta a un convoy con tropas y derrota a la Habana, donde fondeó el 28 de agosto, zarpó de regreso a la bahía de Cádiz, sufriendo un duro temporal obligando a dar la orden su comandante de arrojar parte de la artillería al mar y aligerarlo, quedando muy mal parado pero logrando dejar caer las anclas el 22 de octubre en su bahía de destino, a su arribada se le entregó la Real orden del 21 de octubre próximo pasado con su ascenso al grado de alférez de navío.

Por orden del 25 de marzo de 1820 trasbordó a la fragata Mercurio, perteneciente a la escuadra del general don Francisco Maurelle, por orden del 15 de abril regresó a bordo del bergantín Ligero, zarpando el 19 de junio con rumbo a Tierra Firme en comisión de correo, en la noche del 15 al 16 de agosto encontrándose en el Canal viejo de Bahama encalló en los arrecifes de Cayo Verde, estaba dando escolta a dos mercantes, los cuales arribaron a la Habana, zarpando de su puerto los bergantines Almirante y Diligente, al arribar embarcaron todo lo posible y a bordo del último regresó a la Habana desembarcando el 5 de septiembre.

Se le ordenó embarcar en la corbeta Ninfa, trasbordando el 14 de octubre a la Ceres, zarpando el 4 de noviembre rumbo a Jamaica y Cartagena de Indias, transportando víveres por estar sitiada por los insurrectos, desembarcados se hizo a la vela con rumbo a Portobelo con el correo y transportando a un alto comisionado con destino a Chile para su pacificación, regresando a la Habana el 5 de febrero de 1821.

Poco después zarpó a cruzar por la costa de barlovento, regresando de su crucero sin hechos de mención, el 9 de abril se le ordenó trasbordar a la corbeta Descubierta, realizando el mismo crucero, a su regreso se le entregó la Real orden del 14 de julio de 1821 con su ascenso a teniente de fragata, a finales de agosto siguiente zarpó con rumbo a la bahía de Cádiz donde fondeó el 1 de noviembre, quedando desembarcado el 23 de enero de 1822, recibiendo la orden del 30 de julio de embarcar en la corbeta Aretusa, desembarcando el 13 de agosto seguido.

Se le dio la orden del 7 de enero de 1823 de embarcar en el bergantín Diligente, zarpando el 13 de marzo con rumbo a Pasajes y San Sebastián, sufriendo en este puerto el ataque de las tropas francesas el 9 de abril al mando del duque de Angulema, por ello su comandante ordenó levar y hacerse a la mar fondeando en Santander, de donde zarpó para arribar a Coruña, recibiendo la orden de desembarcar el 4 de julio siguiente, entregándole pasaporte para presentarse en Cádiz, donde llegó el 24 seguido, el 22 de agosto se le destinó al apostadero de Sevilla, recibiendo la orden del 24 continuo de embarcar en el místico Águila, trasbordando como comandante al laúd Concepción el 28, permaneciendo hasta el 4 de octubre, siendo el siguiente 8 destinado como ayudante de la capitanía del puerto de Cádiz, permaneciendo hasta el 4 de noviembre de 1824, por ser destinado al bergantín Jacinta, zarpando a cruzar en comisión de protección del tráfico marítimo, pues era frecuente ante la escasez de medios la presencia de buques de los nuevos países de los anteriores virreinatos en aguas peninsulares, recibiendo la orden de trasbordar a la goleta Encantadora, con ella zarpó el 8 de diciembre con rumbo a Tánger y de regreso al apostadero de Algeciras.

Fondeó en la bahía de Cádiz el 7 de enero de 1825, zarpando al poco con rumbo a realizar los cruceros entres los cabos de Santa María y San Vicente, al regreso de uno de ellos, el 11 de agosto se le otorgo interinamente el mando del bergantín Jacinta, zarpando junto a otros buques dando escolta a un convoy con destino a Alicante, al dejarlo a salvo regresó a la bahía de Cádiz, donde por Real orden del 29 de diciembre se le otorgó el mando en propiedad, pasando a cumplir diferentes comisiones por ambos mares peninsulares entre 1826 y 1827, hasta serle entregada la Real orden del 14 de diciembre del último año con su ascenso al grado de teniente de navío y confirmándole en el mando de su buque.

El 14 de junio de 1828 zarpó con su bergantín de Cádiz en conserva de la goleta Nueva María, con rumbo al apostadero de Barcelona, desde donde realizó diferentes comisiones, encontrándose aquí se le notificó la concesión por Real orden del 10 de noviembre de la Cruz de la Marina de Diadema Real, por haber salvado su buque el 6 de diciembre de 1825 del huracán sufrido en el apostadero de Algeciras, entregando el mando el 1 de marzo de 1829.

Se presentó en el Departamento de Cádiz el 25 de mayo siguiente, por Real orden del 13 de julio seguido se le otorga el mando de un buque del resguardo marítimo, tomando el mando del bergantín Soberano el 1 de agosto continuo, zarpando en varias ocasiones realizando cruceros sobre las aguas de su Departamento, permaneciendo en esta comisión los años 1830 y 1831, hasta el 18 de marzo de 1832 quedándose en Málaga con licencia, recibiendo la Real orden del 27 de febrero próximo pasado, notificándole las Reales gracias por sus servicios.

Al finalizar la licencia se presentó en su Departamento el 5 de julio seguido, siendo nombrado el 8 de agosto siguiente ayudante en el Arsenal de La Carraca.

Por Real orden del 28 de marzo de 1834 se le otorgó el mando de la goleta Isabel II por sus muchos méritos, pero el buque no estaba terminado, por ello el 5 de abril siguiente embarcó en el navío Soberano con rumbo a la Habana, arribando el 1 de junio, el 21 seguido se encargó del mando de la goleta Clarita, permaneciendo hasta el 11 de septiembre, por tomar el mando del cañonero N.º 1, realizando la comisión de buque hospital en la ensenada de Marimelena, permaneciendo hasta el 14 de noviembre, pues por haberse terminado de alistar su buque pasó a tomar el mando de la goleta Isabel II, zarpando el 21 de abril de 1835 con rumbo a la estación de Santiago de Cuba.

Realizó su comisión de guardacostas en la costa Sur de la isla, llegando a la cercana Jamaica, hasta cumplir el plazo previsto en las normas de mando y destinos fuera de la península, por ello el 9 de agosto de 1838 regresó a la Habana, siéndole ordenado el 12 de noviembre embarcar de segundo comandante en la fragata Esperanza.

Se le entregó la Real orden del 15 de enero de 1839 con su ascenso al grado de capitán de fragata, el 11 de febrero continuo desembarco para embarcar de transporte y regresar a la península, para ello y dada la escasez de medios, embarcó el 20 de junio en un buque particular, desembarcando en el puerto de Santander el 20 de julio seguido, obteniendo licencia para recuperarse, aprovechando para pasar por Madrid.

Por Real orden del 7 de enero de 1840 fue nombrado agente fiscal del Supremo Tribunal de Guerra y Marina, permaneciendo hasta recibir la Real orden del 3 de mayo de 1841 por ser nombrado Comandante del Arsenal de Cavite, para ello se desplazó a la bahía de Cádiz de donde zarpó el 2 de noviembre siguiente, arribando a Manila el 18 de marzo de 1842, por orden del 21 de diciembre se le nombró comandante de las fuerzas sutiles de la provincia de Vizcaya en el archipiélago, obteniendo su propiedad por Real orden del 29 de marzo de 1844, por orden del 1 de junio seguido cesó en el mando anterior, por pasar de nuevo destinado el 1 de agosto al arsenal de Cavite, siéndole entregada la Real orden del 17 de agosto seguido con su ascenso al grado de capitán de navío, por otra del 1 de diciembre de 1845 se le otorga el mando de la fragata Esperanza.

Continúo en su destino hasta recibir la orden de zarpar, haciéndolo el 3 de enero de 1847 con su fragata, fondeando en la bahía de Cádiz el 16 de mayo seguido, pasando a desarme su buque quedando desembarcado el 5 de junio, recibiendo la Real orden del 18 de septiembre seguido con su nombramiento de capitán del puerto de Málaga.

Por ausencia de su propietario fue interinamente Comandante del Tercio naval del mismo puerto, permaneciendo hasta el 9 de abril de 1850 al ser nombrado comandante de la división de instrucción, compuesta por la corbeta Mazarredo, bergantines, Valdés y Escipión, goleta Cruz, pailebotes Bidasoa y Gaditano y el vapor Península, entregó la capitanía del puerto de Málaga y pasó a Cádiz, donde el 19 de junio siguiente arboló su insignia en la corbeta Mazarredo.

Zarpó con la división el 17 de julio, realizando un crucero por todo el Mediterráneo con escalas en los diferentes puertos peninsulares, así como en las islas Baleares, recibiendo todo tipo de instrucción los aspirantes regresando a la bahía de Cádiz el 29 de diciembre.

Por Real orden del 1 de enero de 1851 fue disuelta la división, por Real orden del 14 siguiente fue nombrado segundo jefe de la división de guardacostas, zarpando al mando de los vapores Lepanto y Santa Isabel a cruzar sobre el Mediterráneo, a su regreso le fue entregada la Real orden del 30 de mayo, comunicándole su nuevo destino como Mayor General del Apostadero de la Habana, embarcando de transporte en el vapor correo Hibernia el 15 de junio, desembarcando en la Habana el 9 de julio, el 14 de agosto seguido embarcó en el vapor Habanero con rumbo al Mariel, regresando a la Habana el 19 siguiente, tomando el mando de la Mayoría General.

Se le entregó la Real orden del 3 de junio de 1851, con su ascenso al grado de brigadier, por otra del 2 de mayo de 1852 entregó el mando de la Mayoría por ser nombrado segundo Jefe del Apostadero, tomando interinamente el mando de la comandancia general el 7 de mayo, entregándola a su propietario el 15 siguiente.

El 14 de abril zarpó a bordo del vapor Blasco de Garay, con derrota a Purio para hacerse cargo de la dirección del corte de madera, regresó el 29 siguiente, el 18 de junio seguido se le entregó el mando de la división compuesta por las fragatas Esperanza y Perla, bergantines Galiano, Nervión, Escipión y Alcedo con el vapor Isabel II, siendo en éste donde arboló su insignia, zarpando el 22 consecutivo con rumbo a cruzar sobre las costas N., y S., de la isla, regresando el 22 de julio consecutivo a la Habana.

El 4 de  marzo de 1854 entregó el mando, embarcando en el vapor Isabel la Católica el 1 de julio saliendo con rumbo a la península, arribando al Lazareto de Vigo el 19 siguiente, fondeando en la bahía de Cádiz el 5 de agosto seguido, siéndole entregada la Real orden del 16 de octubre comunicándole su nombramiento como Mayor General del Departamento de Cádiz, permaneciendo hasta el 29 de junio de 1856, por ser nombrado por Real orden de éste día segundo jefe del mismo Departamento.

Por ausencia del propietario interinamente tomo el mando del Departamento el 12 de agosto, se le entrego la Real orden del 22 de octubre siguiente siendo nombrado vocal del Almirantazgo, entregando el mando del Departamento para viajar a Madrid.

Por Real orden del 11 de noviembre de 1857 se le asciende al grado de jefe de escuadra y por la misma, se le ratifica como vocal de la Junta Consultiva de la Armada, por haber cumplido los requisitos, se le concede la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Por Real orden del 29 de marzo de 1860, se le nombra segundo comandante del Departamento de Cádiz, regresando por ello a San Fernando, en varias ocasiones tomo el mando por ausencia del propietario, así como de los Tercios Navales de Poniente.

Por Real orden del 7 de septiembre de 1863 fue ascendido al grado de teniente general, cesando como segundo jefe del Departamento de Cádiz.

Por Real decreto del 3 de febrero de 1864 fue nombrado Presidente de la Junta Consultiva de la Armada, trasladándose de nuevo a Madrid, permaneciendo hasta el 17 de octubre siguiente, por ser destinado como capitán general del Departamento de Ferrol, recibiendo las Reales gracias por sus servicios, permaneciendo en su puesto hasta serle concedido su cese por su mal estado de salud el 5 de febrero de 1865.

Unos días más tarde entregó el mando viajando por postas hasta Cádiz, estando unos días continuando viaje a Sevilla, donde el 9 de octubre seguido falleció, cuando contaba con sesenta y ocho años de edad, de ellos cincuenta y seis de servicios a España.

Bibliografía:

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Fernández Duro, Cesáreo.: Naufragios de la Armada Española. Establecimiento tipográfico de Estrada, Díaz y López. Madrid, 1867.

Guardia, Ricardo de la.: Notas para un Cronicón de la Marina Militar de España. Anales de trece siglos de historia de la marina. El Correo Gallego. 1914.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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