Catedral católica en Berlín 1753

Posted By on 10 octubre, 2020

Al parecer los modales de don Guido Jacinto Besso Ferrero-Fieschi y Saboya eran demasiados refinados molestando en la Corte Rusa por ello se le retiró lo antes posible, haciéndose realidad lo explicado por el duque de Liria (más tarde Duque de Alba), por esta razón fue destinado a la Embajada de Sajonia-Polonia, donde sí permaneció varios años, pero viajaba por todo el Sacro Imperio. Recibió una carta de la condesa María Josefa de Bredow, dirigida al Rey de España, en ella le pedía una aportación por ser el Rey Católico, nuestro embajador la remitió al Secretario de Estado don José Carvajal y Lancaster, al serle entregada al Rey éste estuvo de acuerdo en hacer un donativo «decente»

Pero el Rey de España no quería que su dinero fuera a parar a manos indebidas y menos aún a los enemigos de la Fe Católica, así por carta fechada en el Buen Retiro el 13 de marzo de 1747, se le envía para recabar la máxima información al respecto y proteger el caudal entregado, recibiendo la carta cuando Besso Ferrero se encontraba en la ciudad de Dresden, añadiendo pedir disculpas a la Condesa por el retraso en contestarle. Pero no fue el único en dudar don Fernando VI, pues el Papa Benedicto XIV envío a su Nuncio Arquino quien estaba también en la misma ciudad a realizar las mismas pesquisas, pero éste no se anduvo con lentitud pues llegó a preguntarle directamente al rey de Prusia.

El Rey le dijo se había nombrado encargado de la construcción a un fraile llamado Messenati de la orden de los Carmelitas, quien se encargo de guiar al arquitecto y el mismo Federico II, le comunicó que él había hecho donación del terreno donde levantar la iglesia, uno en el mismo centro de Berlín, en la misma Plaza de la Opera, al final de la avenida Unter den Linden y muy cerca del mismo Palacio Real. Para realizar la donación don Fernando VI, ordenó se le informara de las cantidades entregar por otros príncipes, por carta de Besso fechada el 13 de mayo, le informa que el primado de Polonia y la Emperatriz, habían prometido hacer una colecta en su reino para entregarla, pero nada aportaron. Lo mismo ocurrió con las esperadas aportaciones del Rey de Francia.

Por carta de finales de junio seguido, Guido escribe que el Papa ha enviado seis mil ducados. Por carta del 22 de julio le anuncia la llegada de cinco mil pesos del Rey de las Dos Sicilias, seis mil pesos del Rey de Portugal, en Polonia reaccionaron y entre cardenales, obispos y caballeros, enviaron gran cantidad de piedra para su construcción y dieciocho mil escudos, anunciando la colocación de la primera piedra a finales del mismo mes de junio próximo pasado, habiéndola colocado el propio Rey Federico II, quien a su vez donó la Catedral a la Orden de los Dominicos de Halberstadt, quienes ya ostentaban la administración de la capilla de Potsdam, Küstrin y otras más pequeñas.

El mismo Rey Federico II había encargado al arquitecto Knobelsdorff, la construcción de la Catedral católica en Berlín en imitación al Panteón de Roma, colocándola en el centro del protestantismo, la cual recibió el nombre de Santa Eduvigis (Hedwingskirche), siendo la administración llevada por la Sociedad de Católicos de Berlín, lo que satisfizo mucho al Rey de España. Recibida la noticia por don Fernando VI quedó convencido de ser construida, ordenando enviar seis mil escudos y el cardenal Infante don Luis otros tres mil (8 escudos, son una onza de 28’716 gramos de oro puro de 900 milésimas), quedando así patente a los berlineses que el Rey de España no perdía ocasión en expandir y proteger la religión católica. (Las aportaciones restantes, excepto la de los prelados y Caballeros del reino de Polonia, eran pesos, moneda de plata de 25 gramos) La Catedral se consagró en enero de 1753, habiendo sido el administrador de los fondos el presidente de la Asociación Conde Rothenburg.

Bibliografía:

Poschmann, Adolf.: Subvención de Fernando VI, Rey de España, para la construcción de la Primera Iglesia Católica en Berlín. Establecimiento Tipográfico de Fortanet. Impresor de la Real Academia de la Historia. Madrid, 1919. Informe del publicado en el «Boletín de la Real Academia de la Historia», tomo LXXV. ― Cuaderno I. ― Julio de 1919. Por la misma imprenta.

Compilada por Todoavante ©

About the author

Comments

Comments are closed.