Biografía de don Antonio de Albornoz y Mantilla

Posted By on 12 julio, 2010

Jefe de Escuadra de la Real Armada Española.

Caballero de la Orden Militar de Alcántara. 1772.

Vino al mundo en el año de 1734 en la población de Écija provincia de Sevilla, siendo hijo de don Pedro de Albornoz y Valderrama, Regidor de la ciudad y de su esposa, doña María Mantilla Cárdenas.

Quiso ser marino y por ello solicitó, y se le concedió la Carta Orden de ingreso en la Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Cádiz, el día veintiuno de agosto del año de 1750. Sentó plaza junto a su hermano Francisco dos años mayor. Expediente N.º 544.

Al terminar sus estudios teóricos con excelente nota, pasó a los prácticos siendo su primer embarco a bordo del navío Tigre, con el que realizó el corso sobre las regencias norteafricanas, pasando un tiempo después al Infante, con el que navegó por el océano en los cruceros de protección del tráfico marítimo, llegando a las islas Azores, a su regreso de uno de estos cruceros, se le ordenó trasbordar al Asía, con el que prosiguió en la misma misión. Fue un buen alumno y solo permaneció algo menos de cuatro años en la Compañía, siendo ascendió al grado de alférez de fragata el día quince de junio del año de 1754.

Ya como oficial subordinado, trasbordó al jabeque Catalán con el que regresó al Mediterráneo en misión de corso, volviendo a proteger el tráfico marítimo y tratar de limpiar un poco este mar infestado desde siempre por las regencias norteafricanas. Continuó trasbordando de un buque a otro, pasando a la fragata Liebre para realizar la misma misión, después de un tiempo, se le ordenó trasbordar de nuevo a la fragata Industria y posteriormente al navío Firme, cumpliendo con todos ellos la misma misión contra los corsarios y piratas berberiscos, en varias ocasiones se le comisionó para transportar hombres y materiales a las islas Canarias igual que a las Baleares.

Recibió la Real Orden de fecha del día nueve de marzo del año de 1758, por la que se le notificaba su ascenso al grado de alférez de navío, con la orden de embarcarse en el navío Tridente, con el que cruzó el océano con rumbo a la Habana, quedando después destinado en el apostadero, donde a su vez embarcó en la fragata Liebre, permaneciendo un tiempo protegiendo las aguas antillanas, posteriormente pasó a la de su misma clase Tetis y por último al paquebote Marte, que estaba al mando de don Domingo Bonechea.

Al arribar en una de sus múltiples llegadas para descanso de la tripulación, así como cargar nuevos alimentos al puerto de la Habana se lo encontraron bloqueado por los británicos, por lo que arrumbaron al puerto de Mariel donde se encontraba la fragata Venganza, pero fueron seguidos por un navío, dos fragatas y varios buques menores, a los que se enfrentaron en muy duro combate pero por ser muchas y el apoyo de lo buque mayores, se vio obligado don Domingo Bonechea a pegarle fuego para que no fuera capturado, reintegrándose a la Habana andando.

Cuando sobrevino el ataque británico a la Habana en el año de 1762, se le ordenó formar parte de la guarnición del castillo del Morro, en las salidas que se realizaron para despejar el campo de enemigos, en una de ellas recibió dos heridas siendo evacuado a la ciudad, por ello se quedó en la isla hasta que se firmó la paz y con ella la devolución de la Habana. Permaneciendo un total de cinco años en Cuba.

Recibió la orden de regresar a la Península, por lo que embarcó en el navío Monarca y con él se incorporó al Departamento de Cádiz, pasando al poco tiempo al jabeque Cuervo, para de nuevo realizar los cruceros propios de la guerra en corso, pasado un tiempo se le ordenó trasbordar al navío San Genaro, con el que cambió de aguas pues estaba destinado a realizar los cruceros entre los cabos de Santa María y San Vicente arribando en ocasiones a las islas Azores, en protección del tráfico marítimo procedente de Tierra Firme.

Permaneció un tiempo destinado en el mismo Departamento, hasta que recibió la Real Orden del día quince de enero del año de 1766, por la que se notificaba su ascenso al grado de teniente de fragata y con él su primer mando, que a su vez era un nuevo tipo de buque, ya que eran galeotas y la de él con el nombre de Golondrina, que estaba incorporada a la división de estos buques al mando de don Diego de Torres, que se mantenía realizando el corso en el mar Mediterráneo.

Cumplió una meritoria acción, que se llevó a cabo estando en la lancha del jabeque Cuervo, con ella remolcó al Gavilán penetrando en el puerto, para poder atacar a un jabeque argelino que allí se había refugiado, se consiguió maltratarlo de tal manera, que los propios moros le pegaron fuego. Esta acción le supuso su nuevo ascenso.

Estaba en esta misión, cuando recibió la Real Orden del día tres de septiembre del año de 1767, por la que se le ascendía al grado de teniente de navío y con ella por ascenso de su jefe de división pasó a tomar el mando de ésta, enarbolando insignia en la galeota Vigilante, prosiguiendo en la misión encomendada a estas unidades.

Al mando de esta división mantuvo varios encuentros con los corsarios berberiscos, en uno de ellos con su buque se enfrentó con un jabeque argelino, al que consiguió abordar, pero los corsarios está vez eran muchos más y ganaron, Albornoz recibió siete heridas de arma blanca, siendo hecho prisionero y posteriormente sirvió como esclavo durante tres años y un mes, con sus correspondientes grilletes y cadenas, hasta ser canjeado.

Durante su estancia como a tal, se le ascendió por Real Orden del día diecinueve de octubre del año de 1772, al grado de capitán de fragata, pero como es lógico él no se enteró hasta ser rescatado, pasando después con licencia a recuperarse de todo tipo de enfermedades que padecía, por culpa sobre todo de la inadecuada alimentación.

Recuperado se le otorgó el mando primero, de la fragata Astrea y posteriormente el de la Vénus, con ésta realizó dos tornaviajes seguidos a las islas Filipinas, demostrando gran pericia marinera, por lo rápidos y seguros que los realizó.

Por antigüedad recibió la Real Orden fechada el día diecisiete de febrero del año de 1776, en la que se comunicaba su ascenso a capitán de navío, siendo su primer destino el mando del navío San Genaro, pero solo para trasladarlo de Cádiz a Cartagena por pasar a desarme. En este tiempo estuvo a las órdenes de los generales don Luís de Córdova, don Antonio de Ulloa.

En el mismo Arsenal de Cartagena se le otorgó el mando de la fragata Brígida pasando a estar incorporado a la escuadra de evoluciones al mando del general don Juan de Lángara, pasado un tiempo se le otorgó el mando del navío Diligente, con su buque y a las órdenes del mismo general, participó el día dieciséis de enero del año de 1780, en el combate del cabo de Santa María contra la escuadra británica del mando del almirante Rodney, en el cual cayó herido y su buque apresado, volviendo a ser prisionero.

Fue canjeado y por su valor, recibió la Real Orden del día tres de febrero del año de 1780, en la que se le comunicaba su nuevo ascenso al grado de brigadier, siendo destinado al Departamento de Cartagena donde se le otorgó el mando del navío Glorioso 2º, con el que realizó salidas para combatir el corso, así como junto al resto de la escuadra de éste Departamento en maniobras y enseñar bandera.

Por Real Orden del día veintiuno de septiembre del año de 1789, se le notifica su ascenso a grado de jefe de escuadra, elevando petición de cambio de destino y pasar al de Cádiz, siéndole concedido en el año de 1793, para trasladarse aprovecho un viaje del navío Real Carlos yendo de transporte, desembarcando al arribar a su destino donde ya tenía casa y le esperaba la familia, permaneciendo en la isla de León desempeñando trabajos y comisiones de su alto grado, hasta que el día dieciocho de noviembre del año de 1795 le sobrevino el óbito.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1968. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Museo Naval. Madrid, 1973.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma, Dalmiro de la. y Finestrat, Barón de.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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