Biografía de don Conrado de Llanza.

Posted By on 14 marzo, 2011

Biografía de don Conrado de Llanza.

III Almirante del Reino de Aragón.

Según fuentes, su nombre podía ser Coral, ó Conrat, así como su apellido da también diferencias, pues igual se le denomina Llanza, que Llansa ó Llança.

Pertenecía a una noble familia del virreinato de Nápoles, habiendo sido ya paje de la princesa del de Sicilia doña Constanza de Suabia.

Por lo que su juventud la pasó muchas veces a bordo de las galeras de estos virreinatos del reino de Aragón.

En una de las largas permanencias del rey don Pedro III de Aragón y I de Valencia, que no en balde había nacido en esta última ciudad, por la que sentía una especial atracción, lo que le hacía casi estar residenciado en ella, se aprovechó para en un solemne acto como correspondía al caso teniendo lugar el día diecinueve de abril del año de 1278, nombrarle Almirante de su escuadra y reinos.

No sabemos la fecha exacta, pero como este Rey, hijo de Jaime I, solo estuvo en el trono, entre los años de 1276 a 1285, es fácil suponer que fue entre ellos, el mencionado acto.

A continuación se le dio el mando de diez galeras, de las que la mitad estaban construidas en las atarazanas de la ciudad de Barcelona y el resto, en las de Valencia, para que se combatiera a la piratería de los norteafricanos, que estaban infestando como siempre las aguas, interrumpiendo con ello la libertad de movimientos de los buques mercantes, fuente de vida y florecientes negocio, de este reino, que siempre vivió de cara al mare nostrum.

Esto venía provocado, por el apoyo que prestaban los piratas de Túnez y Tremecén, que eran aliados o pagados por el Sultán de Almería, para así evitar el ser atacado en su territorio, por los reyes de Castilla y Aragón, obligándoles a dispersar sus fuerzas para controlar a aquellos, así no se unían y se sentía más seguro.

Decidido Conrado a cumplir las órdenes del monarca, se dirigió primero a los territorios desde donde nacía el problema, llevando a cabo una serie de ataques y provocando el desconcierto por tan alto atrevimiento, pero en ellos consiguió el poner fuera de combate por un tiempo, a la mayoría de las naves de estos dos territorios molestos, lo que les obligó a prestar más atención hacía adentro que hacía afuera.

Lo que decidió al sultán de Túnez, Mirabusac, a firmar una paz duradera y pagar un tributo de seguridad al Rey de Aragón, así de momento se consiguió el dejar libres las aguas y ganar un ingreso, que mejoraba los beneficios del reino peninsular, lo que le permitía el tener y mantener, más naves en la mar y ganar con ello la seguridad de su navegación mercantil.

Pero aún fue más lejos, ya que el Almirante aragonés, no estaba dispuesto a ser traicionado, así a lo anterior se aceptó la permanencia de cónsules del reino de Aragón, uno, en la propia capital de Túnez y otro en la ciudad de Bugía, así se impedía el que se formasen escuadras, pues si se hacía se enteraban los embajadores aragoneses, quienes inmediatamente lo ponían en conocimiento de su Rey, actuando en consecuencia.

Poco más se sabe de este Almirante, que prestó tan grandes servicios al reino de Aragón, pero esto ya es normal en esta época y sino fuera porque llegó a Almirante, y lo bien que cumplió con sus obligaciones, hubiera sido materialmente imposible ni siquiera saber de su existencia, como a buen seguro les pasa a muchos otros.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga, 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Tomo, 31, 1916, página 1023.

Laurencín, Marqués de.: Los Almirantes de Aragón. Datos para su cronología. Establecimiento Tipográfico de Fortanet. Madrid, 1919.

Montero Sánchez, Antonio.: Compendio de la Historia de la Marina Militar de España. Rivadeneyra. Madrid, 1900.

Salas y González, Francisco Javier.: Marina Española de la Edad Media. Imprenta Ministerio de Marina. Tomo I, 1925, 2ª Edición. Tomo II, 1927. Edición póstuma.

Zurita, Jerónimo.: Anales de la Corona de Aragón. C. S. I. C. Institución ‹ Fernando el Católico › Zaragoza, 1967. Facsímil de la Edición Príncipe de 1562 y la mejorada de 1585.

Compilada por Todoavante.

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