Biografía de don Ramón Estrada Catoyra

Posted By on 27 mayo, 2011

 Vicealmirante de la Real Armada Española.

Ramón Estrada Catoyra.

Cortesía del Museo Naval de Madrid.

Vino al mundo en la Habana no se conoce el día exacto, pero si sabemos que fue bautizado en la misma Catedral de la ciudad el día dieciocho de octubre del año de 1852, siendo sus padres, don Domingo María Estrada y de Lacruz, y su esposa doña María Ramona Catoyra y Campo.

Ingresó en la Escuela Naval Militar sita entonces en la población de San Carlos el día uno de enero del año de 1866 como Aspirante a la edad de trece años, al año siguiente ya era Guardiamarina de 2ª y en 1870 ascendió a Guardiamarina de 1ª. Expediente N.º 6067.

Con este empleo se le ordenó embarcar para realizar las prácticas náuticas, siendo destinado a la corbeta Villa de Bilbao, pasando posteriormente a la fragata Zaragoza, con la que en el año de 1869 cruzó el océano, ya que iba a formar parte de las fuerzas navales destinadas a la isla de Cuba, en su apostadero de la Habana.

Por estar en guerra contra los insurrectos de la isla, desembarcó con las fuerzas al efecto de la fragata, formado parte de las del ejército para apoyar a éstos en una operación, librándose un combate en la ciénaga de Zapata, por su bravo comportamiento en esta acción, se le concedió la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo.

En el año de 1872, se le asciende al grado de alférez de navío, siendo destinado en tierra en el apostadero de la Habana, donde desempeñó una gran labor.

Fue destinada al apostadero de la Habana la nueva fragata acorazada Arapiles, por lo que se le destinó a ella, realizando una visita de cortesía a la ciudad de Nueva York.

A su regreso al apostadero, se le destina sucesivamente a los vapores de ruedas Vasco Núñez de Balboa, San Francisco y Sánchez Barcáiztegui, con los que realiza varios transportes tropas a los distintos puntos de la isla.

En el año de 1878, se le otorga el mando del cañonero J. R. Arias, participando en las últimas operaciones militares, hasta que se da por finalizada la guerra de los diez años.

Fue destinado de nuevo al Arsenal de la Habana, pasado un tiempo se le ordenó regresar a la Península, al arribar de transporte se le destinó a la corbeta Villa de Bilbao, una vieja conocida que seguía prestando sus muy buenos servicios.

En el año de 1881, se le asciende al grado de teniente de navío, pasando sucesivamente embarcado a la fragata Asturias, vapor correo Isla de Mindanao y cañonero Atrevida, forjando si cabe más su experiencia marinera.

En estos destinos de embarque alternados con otros en tierra, demostrando siempre su buen hacer y valor, en el año de 1890 se le otorga el título de Benemérito de la Patria, que venía a reconocer sus grandes méritos.

En el año de 1894, se le asciende al grado de teniente de navío de 1ª clase y se le otorga el mando del transporte Legazpi, en uno de sus viajes a la isla de Cuba, se encuentra con el ataque que efectuaron los insurrectos en María la Gorda, que estaba en la población de Pinar del Río, por la falta de personal para combatirlos, desembarca con su marinería y se enfrenta a ellos en franca inferioridad, pero consigue imponerse y hacer fracasar el intento insurrecional de conquistar el pueblo.

Por tan brava acción, le son concedidas e impuestas en el puerto de Branes, la Cruz al Mérito Naval de 2ª clase roja y la 2ª Cruz al Mérito Militar roja también.

Es ascendido al grado de capitán de fragata en 1901, el 16 de septiembre embarca como segundo en el crucero Lepanto, al finalizar su plazo de permanencia a bordo se le destina en tierra como ayudante de la Mayoría General del Departamento del Ferrol.

En 1904 y siendo un especialista le publica los Talleres del Ministerio de Marina la obra titulada: «La telegrafía sin hilos» Lo que le vuelve a valer varias Cruces del Mérito Naval de 2ª clase. En marzo seguido se le otorga el mando del crucero Extremadura, dándose la casualidad que por ser conocida su afición a la telegrafía sin hilos era amigo del representante de la empresa Telefunken don Julio Kocherthaler, quien le cedió dos equipos sin gasto alguno para su uso y evaluación de lo que significaba este nuevo medio de comunicación, el primero se montó en el crucero, el segundo en el acorazado Pelayo, con ello dio comienzo a una nueva forma de comunicarse sin los problemas antiguos de estar a la vista un buque de otro, significando un gran avance en su momento, en ambos buques se montó en la caseta del oficial de guardia, comenzando sus pruebas de evaluación que indudablemente sacó a la Armada del ostracismo, pero todo por amistad no por nueva inversión del Ministerio de Marina. Con su buque acudió a saludar al vicealmirante ruso Royestvensky a su llegada a Vigo el 26 de octubre seguido, a quien saludo a bordo del su buque insignia y le deseo tuviera mucha suerte en su misión contra el imperio japonés, entregó el mando del crucero en marzo de 1905.

Pasando posteriormente a la Dirección de la Revista General de Marina.

En el año de 1906, se le comisiona como Delegado de España, en la Conferencia Radiotelegráfica de Berlín, por ser un entusiasta de este medio de comunicación y un gran especialista.

Fue ascendido a capitán de navío en el año de 1908, dándole el destino de Comandante de Marina de la Coruña.

Se le asciende a contralmirante en el año de 1912, siendo nombrado secretario de la Junta de Armamentos del Ferrol.

Ascendido a vicealmirante en el año de 1914, se le nombra vocal de la Junta Ministerial de los Ministerios de Guerra, Marina y Gobernación.

Sobreviniéndole el óbito en las responsabilidades de este cargo, en el mismo año de 1914, suponiéndose por sus cargos que le sucedió en Madrid.

Entre las condecoraciones ya mencionadas, era poseedor de otras varias, entre ellas: La Placa de la Gran Cruz de la Real y Militar orden de San Hermenegildo, la medalla de la campaña de Cuba y la de Cuba de 1875, así como la de Alfonso XIII.

Bibliografía:

Estado General de la Armada para el año 1902.

Estado General de la Armada para el año 1913.

González de Canales, Fernando.: Catálogo de Pinturas del Museo Naval. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 2000.

Hoja de Servicios, legajo 620. Archivo-Museo Álvaro de Bazán. En la población del El Viso del Marqués, provincia de Ciudad Real.

Revista General de Marina de Junio de 1927. Recuerdos de tiempo viejo.

Compilada por Todoavante ©

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