Biografía de don Vicente Yáñez Pinzón

Posted By on 26 junio, 2011

Biografía de don Vicente Yáñez Pinzón

Navegante y descubridor español, entre los siglos XV y XVI.

Vicente Yánez Pinzón

Cortesía del Museo Naval de Madrid.

Era hermano de Martín Alonso, lo que no se dice en ningún sitio, es si era mayor o menor que él, pero nació en palos de Moguer.

Se desconoce lo que pudo hacer en sus primeros años, pero es lógico pensar, que estuvo navegando con su hermano, participando en las múltiples navegaciones mercantiles, que éste realizó participando así en el negocio familiar y adquiriendo una gran experiencia de la Mar.

Lo que le permitió el tener una fortuna personal, con la que ayudaba a su hermano.

Según un autor, fue de los primero que se puso del lado de Alonso Martín, en ayuda y apoyo de Cristóbal Colón, pues según dice, aportó un octavo de los gastos del primer viaje, de la parte que su hermano donó a Colón, para conseguir llegar al total de los gastos de la expedición.

A su vez, fue el ayudante de Alonso Martín en salir por las calles de Moguer, para reunir a la suficiente gente de la mar para poder realizar el viaje, que los elevaría a la gloria.

En la jornada, estaba al mando de la Niña, con otros veinticuatro tripulantes, que lo eran todos ellos de palos de Moguer, y buenos marineros, pues era la carabela más pequeña de la expedición, y debía de ser Mediterránea, por ser la única que iba arbolada con entena de vela latina.

Zarpó con la expedición y como el relato del viaje, es igual al de su hermano, nos centraremos solo en su persona.

Por lo que damos un salto en el viaje y lo reanudamos, cuando ya Colón, se encargo de la Niña, por estar la Pinta desaparecida y perdida la nao Santa María, hecho que ocurrió el día veinticuatro de diciembre del año de 1492.

Pero fue así, por encontrase la Niña como a media legua de distancia de la nao, que al verla zozobrar, viró y puso rumbo en demanda de la ayuda que reclamaba el Almirante, acción que agradeció enormemente éste.

Y al ser la carabela tan pequeña, se negó el Almirante a que trasbordaran todos los marineros de la nao, pues no era conveniente y a Colón no se le olvidaba, que habían intentado el amotinarse en su contra en el viaje de descubrimiento.

Así fue como Colón, paso a la Niña y enarboló su estandarte, de lo que se aprovechó Vicente Yánez, pues a partir de aquí mantuvo una estrecha amistad con el Almirante, de cual adquirió una gran experiencia, por las continuas charlas que mantenían los dos.

Pero la relación era mutua, pues Colón en ningún momento de su Diario, hace mención alguna contra Vicente Yánez, y sí en cambio lo llena de elogios en cuantas ocasiones le lo permite.

A su regreso, fue de los que apoyó la idea, para que cualquiera que tuviera medios y ganas, pudiera contribuir a la colonización de las tierras descubiertas, así como libertad a nuevos descubrimientos, pues entendía que el que estuviera cerrado a solo unos pocos, sería perjudicial para una verdadera expansión de los español.

Tal fue su entusiasmo, que consiguió que los Reyes Católicos, aceptaran esa propuesta y la firmaron en el año de 1495.

Pasados cuatro años, en el de 1499 consiguió el formar su propia expedición, la cual estaba compuesta de cuatro naves, siendo todos sus tripulantes, parte de los del primer descubrimiento y resto eran familiares y amigos, así se garantizaba una total afirmación de su mando y evitaba las posibles sublevaciones ó motines.

Pero además le impuso su impronta, pues no se dirigió por las rutas ya conocidas, sino que su rumbo era más inclinado al Sur, por lo que fue el primer español que cruzo la línea ecuatorial y consiguió, el alcanzar nuevas tierras, pero por la oposición de los indígenas, no consiguió el hacer pie en tierra, lo que le llevó a recorrer sobre unas ochocientas leguas más al Sur.

En esta ruta se encontró con varias islas y consiguió casi a escondidas el desembarcar, para poder hacer aguadas y reponer víveres.

El día veintiséis de enero del año de 1500, avistó un pequeña colina, que como era un buen punto de fijación, la bautizó con el nombre de Santa María de la Consolación, cuyo nombre actual es el de Cabo de San Agustín y como a costumbre de esos primeros momentos, desembarcó y tomó posesión del lugar, en nombre de los Reyes de Católicos.

Las tierras descubiertas, era o pertenecían a lo que hoy es Brasil, pero él era desconocedor de ese hecho, pero decidió el poner rumbo al Norte, por lo que descubrió la desembocadura del río Marañón, después llamado Amazonas.

Continuó su viaje, subiendo paralelos, por lo que alcanzó y atravesó el golfo de Paria, continuando en su navegación, hasta alcanzar el mar Caribe, introduciéndose en el golfo del actual Méjico, hasta arribar a las islas Bahamas, que por desconocimiento de sus peligrosas aguas, tuvo la desgracia de perder a dos de sus naves, pues fueron arrojadas por un temporal contra las rocas, quedando materialmente destruidas por haberles sido arrancado los fondos, sucediendo el hecho en las aguas de la isla de Jumeto.

Hay que hacer notar, que esta expedición y por la guía de su jefe, lo que realmente pretendía era el encontrar, en el hemisferio Sur una estrella que les guiara como en el del Norte, pero no pudieron observarla, lo que les desanimo mucho y después sufrieron grandes penalidades, por los constantes malos tiempos y estado de la mar, lo que estuvo a punto de provocar, que el viaje terminara a los pocos meses de haber comenzado, pero el valor y la tenacidad, y la buena compañía que llevaba, le permitieron el regresar sin mayores problemas, cosa que realizó en el mes de septiembre del mismo año de 1500.

Al poco tiempo de estar en la Península, se le otorgó el mando y reconocimiento, de todas las tierras descubiertas, por lo que fue autorizado a colonizarlas siendo nombrado Gobernador de ellas.

En el año de 1508, junto al descubridor Solis, se decidieron a descender en dirección Sur, por lo que se fueron descubriendo nuevos territorios, y siendo los primeros en alcanzar los 40º de latitud Sur.

Como premio a todos estos descubrimientos, acompañados de graves y difíciles navegación, enfrentamientos con los indígenas y haber arriesgado en multitud de ocasiones su vida, el Rey Fernando de Aragón y Regente de Castilla, le otorgó unos territorios en San Juan de Puerto Rico, pero dada su grandeza de carácter, jamás hizo la más mínima mención a ello ni tomó posesión de sus bienes, por lo que tácitamente renunció a ellos.

Según unas fuentes, no se tiene noticias de él desde el año de 1510 y otras alargan ésta, hasta el de 1523, por lo que hace difícil el confrontar la información, pues no son pocos años.

Lo que sí se sabe es que, pasados diez años de su último viaje (pero desconocemos en que fecha fue), su familia al no tomar él posesión de los bienes entregados, fue ennoblecida (pero tampoco se indica con que bienes o que territorios).

Lo que queda claro, es que junto a su hermano y Colón, fue de los mejores navegantes y descubridores, pues demostró ampliamente sus grandes dotes en cuantas ocasiones le brindo el destino.

Así mismo queda demostrado, que no fue un aprovechado, pues siéndole regaladas posesiones, nunca se apropió de ellas, lo que dice mucho de su persona y aclara, que solo trabajó por el bien de España sin tomar nada a cambio y despreciando incluso lo que se le había entregado.

Reacción que no se puede decir de muchos, lo que si cabe aún realza más su figura de navegante y descubridor.

Hay mucha documentación sobre los hechos narrados, máxime del descubrimiento y viajes de Colón, pero de él los escritores, parece que lo mantengan casi como un perfecto desconocido, incluso me atrevería a decir, que hasta un cierto preterido, lo que no deja de ser una gran injusticia para su gran labor realizada.

Pero a esto ya estamos acostumbrados, pues de muchos, sólo se sabe que nacieron, conquistaron y murieron, sin más datos y así nos va, a lo que hay que añadir, que otras plumas al parecer más oportunistas, han lanzado a los treinta y dos vientos, lo malos que fuimos y lo poco que aportamos al conocimiento, tanto náutico como humano.

Pero éste es el legado que recibimos y poco más podemos hacer los que tratamos de conseguir, que sean mejor conocidos todos estos españoles, que se quedaron entre los papeles de una pluma y a los que no se le hace su verdadera justicia.

Esperamos y deseamos, que algún día todo esto cambie.

Bibliografía:

Casas, Fray Bartolomé de las. Historia de las Indias. Biblioteca de Autores Españoles. Madrid 1957.

Colón, Cristóbal. Diario. Relaciones de viajes. Sarpe, 1985. En la que recogen los cuatro viajes que realizó a las nuevas tierras.

Enciclopedia General del Mar. Garriga, 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Tomo 44, 1921, páginas, 1179 a 1180.

Compilada por Todoavante.

 

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