Navío Incendio

Posted By on 26 septiembre, 2011

Navío de 50 a 60 cañones, construido en el arsenal de la Habana en 1725 por don Juan de Acosta. Estaba bajo la advocación de San Lorenzo, e Incendio era su alias. Con un desplazamiento de 573 toneladas, medía 65,18 codos de eslora, 55 de quilla, 16,20 de manga y 7,22 codos de puntal. Tripulado por 350 hombres.

Para luchar contra el contrabando en las costas de la actual Venezuela se acordó el envío a aquellas aguas de varios navíos para el servicio de guardacostas, siendo los primeros destinados a esta comisión los navíos Incendio y Potencia, al mando del jefe de escuadra don Miguel de Sada y Antillón, conde de Clavijo.

Antes de llegar a Cartagena de Indias, su base de operaciones, registraron la isla de Tobago, Trinidad, Tortuga, Cumaná y las costas de Caracas. Entre Ocumare y Chuso capturan un navío francés y las fragatas holandesas Sara Galey, de 18 cañones, Jardín de Tritón, de 28, y Dragón, de 22 cañones, siendo esta última hundida. Con las presas entró en Cartagena de Indias el 13 de marzo de 1725, las cuales llevaban una carga valorada en 100.000 pesos. Allí se unieron a dos balandras para parar y arrestar a todo barco extranjero navegando o anclado a lo largo de la costa.

El 19 de marzo de 1725 se hizo a la vela el conde de Clavijo con los dos citados navíos. Les acompañaban una balandra al mando del teniente don José de Zapiaín y un aviso a cargo de don Pedro de Garaycoechea. La tarde del 20 de marzo localizan los buques españoles a dos buques holandeses, que trataron de huir. Después de un duro combate se rindió en la desembocadura del río Sinú a una de las fragatas holandesas, la llamada Neptuno, armada con 34 cañones. Muerto su capitán Cornelius Krincrains y varios oficiales, se rindieron a los ocho de la noche después de tres horas de duro combate. Esta fragata había zarpado de Texel en mayo de 1724 con 114 hombres de tripulación. Es conducida a Cartagena de Indias para repararla y armarla de nuevo.

Una de las más famosas acciones de los guardacostas del conde de Clavijo fue la captura de la fragata holandesa San Francisco en la costa de Tierra Firme en 1726, haciéndose con un millón de pesos como valor de la carga. Este buque pertenecía a una flotilla de cuatro fragatas que los holandeses habían enviado a primeros de 1726 al océano Pacífico.

El conde de Clavijo nada pudo hacer para evitar el fracaso de la feria de Portobelo en junio de 1726, al mandar el gobierno británico una potente escuadra al mando del vicealmirante Francis Hosier, que bloqueó a los galeones españoles e impidió la acción de los guardacostas, mientras los buques británicos y holandeses comerciaban a sus anchas, saturando el mercado de productos. El navío Incendio regresó a Cádiz, zarpando de nuevo el 1º de septiembre de 1727 con el navío Paloma Indiana rumbo a Cartagena de Indias.

A pesar de los intentos del británico Francis Hosier, el jefe de escuadra don Francisco Javier Cornejo consiguió mantener a salvo a la Flota de Galeones y el tesoro de S. M. hasta 1728, año en que la escuadra británica se retira por acuerdos con el gobierno español, pero, a primeros de mayo, se despacha a Cádiz al navío Incendio al mando del capitán de navío don Jacinto Ferrero Serrano, conde de Bena Maserano, para informar de la situación.

No fiándose de las intenciones de los británicos, la Corte española decide enviar una escuadra de cuatro navíos para escoltar hasta Cádiz a la Flota de Galeones de don Francisco Javier Cornejo, y posteriormente se decide enviar otra división de tres navíos al mando del capitán de navío don Domingo Justiniani para asegurar el regreso de los caudales. El navío Incendio zarpa de Cádiz el 8 de mayo de 1728 en conserva de la escuadra de Justiniani, acompañando a la escuadra al mando del jefe de escuadra Manuel López Pintado, los cuales llegaron a Cartagena de Indias el 9 de julio.

Por real cédula del 10 de abril de 1728 se nombró a Gabriel de Mendinueta nuevo comandante de los guardacostas, formación compuesta en esta ocasión por los navíos Incendio y Paloma Indiana, e insignia en este último, comenzando su actividad a mediados de 1728. El Incendio seguía al mando del capitán de navío don Jacinto Ferrero Serrano.

En enero de 1729 apresaron en la ensenada de Paiclas, cercana a Portobelo, a las fragatas holandesas Abraham el Mozo y Las dos Hermanas, cargadas de plata, cacao y tabaco. Al mes siguiente el navío Incendio capturó al navío holandés Señora Sara con un rico cargamento de ropas, oro y diamantes, valorado en más de 200.000 pesos, incorporándose a la Real Armada como fragata de 22 cañones Señora Sara.

A primeros de abril de 1729 se encontraba patrullando la costa de Cartagena de Indias con el navío Estrella de Mar. Había capturado tres naves contrabandistas holandesas y otras dos en la costa de Caracas. Mendinueta, comandante de la división de guardacostas, combatió con dos fragatas holandesas en la isla de Barú, entrando en Cartagena de Indias con las capturas el 6 y 7 de abril.

A mediados de julio de 1729 zarpa Mendinueta de Cartagena de Indias rumbo a la Habana con el navío Incendio y otro navío, dejando al Estrella de Mar en Cartagena por las averías causadas en una tormenta. El 4 de diciembre de 1729 regresa a Cádiz con dos millones de pesos a bordo junto al navío Estrella de Mar, ambos al mando del capitán don Gabriel de Mendinueta.

El 28 de abril de 1731 zarpa de Cádiz con la división del jefe de escuadra Conde de Clavijo para hacer una campaña en el Mediterráneo. En la primavera de 1731, al mando del comandante don Gaspar La Roux, formó parte de la escuadra del conde de Clavijo con la que cruzó las aguas del cabo San Vicente y del estrecho para combatir a los corsarios argelinos. Desde el cabo de San Vicente dan escolta hasta Cádiz a la flota de azogues del jefe de escuadra don Rodrigo de Torres, a cuyo puerto llegan el 14 de julio.

En octubre de 1731 formó parte de la escuadra de 18 navíos al mando del teniente general don Esteban Mari, marqués de Mari, con la misión de escoltar un convoy de tropas al puerto italiano de Liorna para defender los derechos del infante Don Carlos sobre Parma y Toscana. De regreso a Cádiz tras la campaña en el Mediterráneo, zarpa rumbo a América al mando del capitán de fragata don Félix Celdrán. El 27 de junio zarpa de la Habana y entra en Veracruz el 9 de julio de 1732 para incorporarse a la Armada de Barlovento.

Acompañado por los navíos Potencia, Paloma Indiana y el paquebote Triunfo sale de Veracruz el 25 de noviembre, todos al mando del capitán de fragata don Ignacio Dauteville, para realizar varias comisiones de la Armada de Barlovento como el reparto del situado de los presidios y el servicio de vigilancia y patrulla por las costas de Tierra Firme. Es destinado a recoger los caudales que dejaron en Cartagena de Indias los últimos galeones de López Pintado. Zarpa de Cartagena de Indias al mando del comandante Celdrán en diciembre de 1733 y entra en Cádiz el 10 de marzo de 1734, tras haber realizado una escala en la Habana, llevando a bordo cuatro millones de pesos.

En mayo de 1734 se encontraba en el arsenal de La Carraca junto a otros catorce navíos de la Armada, pero no sería hasta enero de 1735 cuando completa su alistamiento para realizar una nueva travesía del Atlántico. El 26 de mayo de 1735, al mando del capitán de fragata don Agustín de Iturriaga, salió de Cádiz con el navío Conquistador rumbo a Cartagena de Indias, llevando a los marinos don Jorge Juan y Santacilia y a don Antonio de Ulloa, además de al marqués de Villagarcía, nuevo virrey de Perú. Llegaron a su destino el 7 de julio. Los dos navíos regresaron a Cádiz ese mismo año, cargados de caudales.

El 5 de marzo de 1736 desembarcó su comandante Iturriaga en Cádiz con licencia por enfermedad. El 9 de septiembre de 1736 salió de Cádiz rumbo a Veracruz con la Flota de azogues al cargo del jefe de escuadra don Andrés Reggio. Llegaron a Veracruz el 23 de diciembre. Regresó a Cádiz el 28 de agosto del año siguiente como nave almiranta de azogues, en conserva de la Flota de Nueva España mandada por el teniente general don Manuel López Pintado, marqués de Torreblanca.

En 1738 se encontraba en Cádiz con los navíos del jefe de escuadra don José Alfonso Pizarro, saliendo en el mes de junio rumbo a la Habana y Veracruz. En febrero de 1739 zarpa de Veracruz con la escuadra de Alfonso Pizarro rumbo a la península, cargados de caudales y otros productos, y dando escolta a los buques de azogue, sufriendo un duro temporal en los alrededores de Veracruz, naufragando la noche del 2 al 3 de febrero de 1739 junto al navío Lanfranco, que pertenecía junto al navío León a los buques de azogue llegados a Veracruz el año anterior.

Bibliografía:

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Compilada por Santiago Gómez.

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