Biografía de don Rafael de Heras Mac-Carthy

Posted By on 14 octubre, 2009

Biografía de don Rafael de Heras Mac-Carthy

Vicealmirante de la Real Armada Española.


Vino al mundo en la ciudad de Cádiz el día diez de julio del año de 1883.

Ingresó en la Escuela Naval Flotante, que se hallaba en el casco de la antigua fragata Asturias, fondeada en el Arsenal de Ferrol el día veinticinco de agosto del año de 1900.

Se le ascendió a Guardiamarina en el año de 1904, realizando su viaje de prácticas como a tal en la fragata Nautilus, pasando posteriormente al crucero Princesa de Asturias, para perfeccionar su conocimientos, al terminar ésta se le ordenó embarcar en el acorazado Pelayo, para terminar su formación en buques a motor y con gruesa artillería, al dar por finalizado su aprendizaje básico se le destinó poco después al crucero Lepanto, por ser este buque donde se impartían las clases de la Escuela de Aplicación, que a forma de examen, se les ponía en situaciones y ejemplos a seguir en las diferentes practicas ya estudiadas, dando en realidad por terminada la formación del futuro oficial y entregándole el despacho de su primer grado de oficial.

Ya de oficial subordinado, estuvo embarcado en otros tres buques, hasta que le llegó la orden de pasar a formar parte de la Comisión Inspectora de la construcción del acorazado Alfonso XIII, siendo entregado éste a la Real Armada en el año de 1915, permaneciendo en él destinado hasta el mes de noviembre del año de 1919.

Pasó inmediatamente a la segunda División de la Escuadra, para realizar sus estudios sobre los sistemas de torpedos, arma novedosa que era tratada con esmero por el poder demostrado en el transcurso de la Guerra Europea y que se debían de aprovechar los conocimientos adquiridos durante ella.

Al terminar con provecho esta especialidad se le otorgó su primer mando, pasando por ello en el mes de julio del año de 1920 al Torpedero nº 3, buque idóneo para desarrollar lo ya aprendido sobre esta arma.

El día seis de septiembre del años de 1925, siendo ya capitán de corbeta, se le ordenó embarcar como tercer comandante en el crucero Méndez Núñez, con el que zarpó desde el apostadero de Algeciras incorporado a la escuadra, con rumbo a Río Martín, al arribar recibió la orden de trasbordar al acorazado Alfonso XIII, donde estaba enarbolada la insignia del Presidente del Directorio general don Miguel Primo de Rivera.

Zarpando al poco tiempo para dar escolta aun convoy de buques mercantes, que trasportaba a nuevas tropas al Río Saul y refuerzos a la bahía de Alhucemas, manteniéndose el acorazado algo en la lejanía, pero listo a abrir fuego para permitir el desembarco de la fuerza.

En el mes de marzo del año de 1926, regresó con el acorazado a la misma bahía de Alhucemas, para desembarcar de nuevo más tropas y protegerlas.

En el mes de septiembre del mismo año, se le destino al crucero Carlos V, como segundo comandante y ya con los galones de capitán de fragata, siendo nombrado Jefe de Estudios en la especialidad de Tiro Naval.

En el mes de febrero del año de 1928, se le entregó el mando del destructor Proserpina, último de su serie en servicio por haber sido recorrido totalmente, con deficiencias, comparado con las últimas unidades de este tipo alistadas, aún prestaba los servicios como a tal contratorpedero.

Con el levantamiento contrarrevolucionario en octubre del año de 1934 en Asturias, don Manuel Azaña a la sazón ministro de la Guerra, encargó el mando de la operaciones y como Jefe del Estado Mayor al general don Francisco Franco, éste a su vez eligió, según sus propias palabras < al mejor > de los marinos para su Estado Mayor, siendo llamado don Francisco Moreno Fernández, quien a su vez escogió a Heras para estar sobre el terreno y comunicar los acontecimientos, para conseguir controlar la revolución marxista, acción que se consiguió por orden expresa del Gobierno, sin límites en las acciones.

Al producirse el alzamiento militar del día 17 de julio del año de 1936, se encontraba en el Arsenal de Ferrol, con el cargo de Secretario de la Base Naval, no hubo movimientos hasta el día veinte, pero este día intento entrar en el Arsenal una fuerza del ejército revolucionario para tomarlo, se cerraron las puertas para impedirlo.

Con la ayuda de unos pocos soldados de Infantería de Marina y marineros más los oficiales al mando de don Francisco Moreno, fueron haciéndose con la mayor tranquilidad pero mucha tensión en todo el Arsenal, en la que Heras tuvo una participación muy encomiable.

Nombrado Almirante Jefe de la escuadra sublevada don Francisco Moreno, lo estampillo de capitán de navío, dándole la responsabilidad de seguir al frente del Estado Mayor del Arsenal de Ferrol.

Hasta que el día diecisiete de septiembre que se le otorgó el mando del crucero Navarra, que acababa de sufrir una modernización de urgencia ante la escasez de material en el bando sublevado, acudió el día once de junio del año de 1938 a recoger la bandera de combate para el crucero de su mando, participando al mismo tiempo en todas las operaciones navales, ya que desde su entrada en servicio había sido incorporado a la División de Cruceros, realizando en conjunto ó solitario, presas al enemigo, bombardeos de costa enemiga y protección del tráfico mercante de los sublevados.

Permaneció al mando del buque hasta el día ocho de febrero el año de 1939, por ser reclamado por el almirante Moreno, para ser el Jefe del Estado Mayor de las fuerzas de Tierra, Mar y Aire del bloqueo del Mediterráneo.

Se incorporó a su puesto el día uno de marzo, zarpando el día cuatro en el buque insignia, el mercante armado Mar Cantábrico, por haber sido notificado el almirante por el almirante Cervera Jefe del Estado Mayor del intento de tomar por mar el Arsenal de Cartagena, que se hizo sin ser notificado de ello el almirante Moreno y llevó al fracaso parcial con la perdida del mercante Castillo de Olite, en la misma entrada del puerto a la altura de Escombreras.

A pesar de ello consiguieron evitar que la tragedia fuera a más al localizar en plena navegación a varios de los mercantes, que navegaban diseminados y sin escolta a los cuales les ordenaron regresar, pero para ello tuvieron que zarpar todos los buques disponibles, para tratar de evitar que fuera a más el desastre.

El mismo día uno de abril del año de 1939, zarpó de la bahía de Palma de Mallorca junto al almirante, por haber sido éste nombrado Capitán General de la Zona Marítima del Mediterráneo.

Encontrándose en éste Arsenal recibió con fecha del día uno de agosto, su ascenso a contralmirante, lo que significó que por su gran valía prosiguiera su esmerado trabajo pero con destinos en tierra, pues se necesitaban personas eficientes, para poder arrancar a España de la ruina total en que quedó tras esta guerra fraticida.

Su primer cargo fue el de Jefe del Servicio de Personal, siendo ascendido a vicealmirante pasó posteriormente como Jefe del Arsenal de Ferrol, continuando como almirante Secretario del Ministerio de Marina, promoviendo desde este cargo la recuperación de los mercantes hundidos durante la contienda, para primero ver si se podían alistar de nuevo y segundo para dejar los puertos libres de obstáculos, dejando franca la navegación mercante y por último como Jefe de la Jurisdicción Central de Marina.

Por Decreto Ley del día cuatro de julio del año de 1947, se le pasó a la reserva, pero no terminó aquí su trabajo, pues unos días después y por el mismo procedimiento se le nombró Presidente de la Asociación Benéfica para los Huérfanos de los Cuerpos Patentados de la Armada.

En cuyo cargo le sobrevino el óbito, el día quince de agosto del año de 1956, pero en Ferrol por estar de vacaciones.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías.: Buques de Guerra Españoles 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid 1968. Premio Virgen del Carmen de 1969. Segunda edición 1972.

Cervera Pery, José.: Alzamiento y Revolución en la Marina. Editorial San Martín. Madrid. 1978.

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. Sin iniciales del compilador.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Suplemento 1955-1956. 1960, páginas 286 y 287.

Moreno de Reyna, Fernando y Salvador.: La Guerra en el Mar. Hombres. Barcos y Honra. Editorial AHR. Barcelona. 1959.

Moreno de Alborán y de Reyna, Fernando y Salvador.: La Guerra Silenciosa y Silenciada. Historia de la campaña naval durante la guerra de 1936-39. Impreso en Gráficas Lormo. S. A. 1998. Pagada por el actual Marqués de Alborán, ya que ninguna editorial quiso publicarla. Y posteriormente, reconocida por la Real Academia de la Historia en el año 2004, como la mejor y más imparcial obra jamás publicada con referencia al tema tratado. Recibiendo así un gran espaldarazo, que otros con más “vista” le negaron.

Pérez Adán, Luis Miguel.: El Hundimiento del Castillo de Olite. La mayor tragedia naval de la Guerra Civil Española. Áglaya. Cartagena 2004.

Compilada por Todoavante.

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