Navío Serio 1753

Posted By on 14 enero, 2012

Navío de 70 cañones construido en Guarnizo con el sistema inglés de Jorge Juan por David Howell. En 1752 se firmó un contrato con el asentista don Juan Fernández de Isla y Alvear para la construcción de una serie de cuatro navíos de 70 cañones, que se llamarían Serio, Poderoso, Soberbio y Arrogante. Botado en diciembre de 1753. La construcción de estos cuatro buques fue muy elogiada por la Corona dada la rapidez y ahorro, además de las buenas cualidades de los navíos.

Las medidas de los cuatro navíos de esta serie eran de 82 codos de quilla, 78 de quilla limpia, 92 codos y 19 pulgadas de eslora, 11 codos y medio de puntal, 25 codos y 10 pulgadas y media de manga, 11 codos y 12 pulgadas de plan. Tenía un desplazamiento de 1.691 toneladas de arqueo y armado con 68 cañones, de 24, 18 y 8 libras. Medidas en pies (pie español de tierra): 184 pies y 6 pulgadas de eslora, 160 pies y 2 pulgadas de quilla limpia, 50 pies y 6 pulgadas de manga, 45 pies y 3 pulgadas de manga en la segunda cubierta, 25 pies y 2 pulgadas de puntal.

Quedó asignado al departamento de Ferrol. A primeros de abril de 1759 se encontraba en Ferrol al mando del capitán de navío don Juan de las Planas. En febrero de 1761 salen de Ferrol con destino a Cartagena de Indias y Veracruz los navíos Dichoso y Serio, al mando del jefe de escuadra don Luis de Córdoba, llevando pertrechos, armas y tropas de los regimientos Cantabria y Navarra, que serían destinados a la Habana.

En junio de 1762, durante el ataque inglés a la Habana se encontraba en Cartagena de Indias, junto a los navíos Firme y Dichoso. Regresó a Cádiz el 24 de junio de 1764 con el navío Dichoso, las fragatas Industria y Esmeralda y tres buques de registro, Limeña, San Mames y San Cenón, cargados con caudales y otros productos, escuadra al mando de don Luis de Córdoba.

En agosto de ese año entró el navío Serio en el dique de La Carraca, permaneciendo en esa situación hasta principios del verano de 1765. En 1771 formó división con los navíos Monarca, Vencedor, Triunfante y la fragata Santa Teresa, al mando del jefe de escuadra marqués de Casa-Tilly. Al regresar a Cartagena en junio de 1771 quedó la división disuelta y los navíos desarmados.

En diciembre de 1776 zarpa de Cádiz rumbo a Montevideo al mando del capitán de navío don Francisco Javier Morales de los Ríos con pertrechos a bordo para la campaña del general Cevallos contra los portugueses, acompañado del navío San Agustín y la fragata Santa Gertrudis, los cuales llegaron al puerto de Maldonado.

Durante el año de 1777 y parte de 1778 estuvo desarrollando misiones contra los portugueses en aguas del Atlántico Sur, incorporándose a la escuadra del marqués de Casa-Tilly. Con sus lanchas recuperó varios náufragos de la fragata Santa Clara, perdida en el Banco Inglés la noche del 26 de julio de 1777.

Zarpa de Montevideo el 26 de marzo de 1777 con el navío San Agustín y la fragata Santa Gertrudis para escoltar a siete mercantes que se dirigían a la isla de Santa Catalina con víveres y pertrechos. Una borrasca les separa y el Serio pierde el palo mayor y el mastelero de velacho, pero consigue entrar en la bahía de Santa Catalina. El 28 de julio de 1777 fondeó en el apostadero de Montevideo con el navío Septentrión.

El 30 de junio de 1778 sale de Montevideo al mando del capitán de navío don Basco Díaz de Morales y Souza, llevando al Capitán General don Pedro Cevallos, que había embarcado la tarde del 26 de junio para su regreso a Cádiz. Iba en su conserva la fragata Santa Margarita, el navío particular Príncipe Carlos y la goleta Santa Engracia, llegando a Cádiz el 17 de septiembre de 1778 en solitario. El navío llevaba a bordo 500.000 pesos de S. M. y 1.282.431 pesos para el comercio.

En junio de 1779, declarada la guerra a Gran Bretaña, zarpa de Cádiz con la escuadra del teniente general don Luis de Córdoba, al mando del capitán de navío don Basco de Morales, realizando en unión de la francesa al mando de d’Orvilliers de la primera campaña del Canal de la Mancha, entrando después en el puerto de Brest. El 13 de enero de 1780 zarpa de Brest rumbo a Cádiz con la escuadra mandada por el teniente general don Miguel José Gastón. Debido a los temporales, la escuadra se dispersa y el navío Serio llega a Cádiz el 31 de enero junto al navío Atlante.

A su llegada a Cádiz deja su mando el capitán Morales. El 9 de julio de 1780 realiza una salida con la escuadra del general Córdoba para interceptar una escuadra avistada que se creía británica. Mientras la escuadra regresa a Cádiz el 18 de julio, el navío Serio y otros buques al mando del teniente general don Miguel José Gastón permanecen en alta mar vigilando los accesos al estrecho.

El 23 de julio de 1780 llega a Algeciras procedente de Cádiz y se incorpora a la escuadra de bloqueo mandada por don Antonio Barceló, aunque por poco tiempo, pues zarpó rumbo a Cádiz la mañana del 23 de agosto para incorporarse a la escuadra de Córdoba. En el verano de 1782 realiza una tercera campaña en el Canal de la Mancha con la escuadra combinada de don Luis de Córdoba, al mando del capitán de navío don Felipe González Haedo.

Se encuentra en Algeciras con la escuadra de Córdoba durante el asalto de las baterías flotantes a Gibraltar. Con la misma escuadra, y al mando del capitán de navío don Felipe González Haedo, participa el 21 de octubre de 1782 en la batalla de Cabo Espartel, donde tiene 2 muertos y 2 heridos.

Después de la guerra, permaneció desarmado en el departamento de Ferrol, en 1786 al mando del brigadier don José Perea. En 1790 se encontraba asignado al departamento marítimo de Ferrol. Ante los incidentes de Nutka con los británicos, se alista en Ferrol con los navíos Salvador del Mundo, San Rafael, Oriente, Arrogante, San Justo, San Gabriel, San Telmo, Europa y San Leandro, y las fragatas Juno, Palas, Santa Teresa y Santa Catalina. Los días 21 y 22 de julio de 1790 sale de Cádiz con la escuadra mandada por el teniente general don José Solano Bote, marqués de Socorro, al mando del capitán de navío don Antonio Estrada, e insignia del jefe de escuadra don Basco Díaz de Morales y Souza, realizando cruceros ante las costas gallegas de Finisterre. Terminada la crisis, regresa a escuadra a Cádiz el 8 de septiembre.

En 1793 se encontraba en el departamento de Ferrol, desarmado y al mando del capitán de navío don Antonio Estrada. A mediados de septiembre de 1793 zarpa de Ferrol con el navío Arrogante dando escolta a seis mercantes rumbo a Cádiz. Incorporado a la escuadra del teniente general don Juan de Lángara, en el otoño de 1794, se encontraba en las operaciones desarrolladas en la bahía de Rosas en apoyo del ejército del general Ricardos.

A finales de septiembre de 1794 se encontraba en el puerto de Cádiz, asignado a la escuadra del Océano. Estaba al mando del capitán de navío don Gerónimo Mendoza. A causa de los temporales sufrió rotura de los cables. Pudo llegar a Mallorca y después, acompañado del navío Arrogante, al arsenal de Cartagena para ser reparado.

En 1795, junto al navío San Fernando y un bergantín, sale de Cartagena para carenar en Ferrol y transportar de paso 30 morteros de 12 pulgadas y 6.000 bombas para La Coruña. De camino entran en Cádiz el 12 de mayo, saliendo de Cádiz los dos navíos el 16 de junio. Estaba al mando del capitán de navío don Jerónimo González de Mendoza. A las 4 de la tarde del 27 de febrero entró en La Coruña procedente de Ferrol al mando del capitán de navío don Ramón Clairac. Se encontraba desarmado en la base de Ferrol el 25 de agosto de 1800, cuando atacaron los británicos. En noviembre de 1804 se encontraba varado, siendo desmontado para utilizar sus maderas. Terminó su desguace en 1805 en Ferrol.

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Compilada por Santiago Gómez.

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