Bergantín Hiena 1812

Posted By on 17 abril, 2012

Bergantín mercante, construido en Francia. 

Al mando del capitán Rubén Bernard llegó a Río de la Plata en el verano de 1810.

La Junta de Gobierno de Buenos Aires lo compró para su marina de guerra.

Con 300 toneladas de desplazamiento, medía 45 metros de eslora, 7 de manga y 3 de calado.

Tenía aparejo de queche, es decir, su palo proel era mayor que el popel, dándole el aspecto de una nave aparejada de fragata sin su trinquete. De hecho, en muchos documentos aparece mencionado como Queche ó Keche. Los rioplatenses lo camuflaron haciendo más alto su palo mesana para que pareciera un bergantín.

En el mes de noviembre de 1810 es enviado a Barrancas para su alistamiento. El 11 de enero de 1811 fue puesto al mando del capitán Tomás Taylor.

El 14 de junio de 1811 se encontraba surto en Balizas Interiores cuando la escuadra realista efectuó el primer bombardeo de Buenos Aires. En esa ocasión, el Hiena carecía aún de su artillería por lo que fue enviado a la costa cercana de Retiro para evitar su captura.

Fue finalmente armado con quince cañones de 12 libras, tomados del Fuerte de Buenos Aires.

Una vez alistado, aprovechando sus excelentes condiciones marineras burló repetidamente el bloqueo español transportando pertrechos a las tropas sitiadoras de Montevideo y efectuando desembarcos en Colonia del Sacramento y el Buceo.

Al firmarse el armisticio en agosto de 1811, se dispuso su desarme, quedando en Barracas a las órdenes del oficial Vicente Garretón.

Reiniciado el conflicto y rearmado, el 4 de marzo de 1812 soportó junto con una cañonera el tercer bombardeo de Buenos Aires por parte de la escuadra realista.

El 5 de mayo de 1812 zarpó burlando nuevamente el bloqueo rumbo a Carmen de Patagones, en la desembocadura del Río Negro, al mando de Taylor y tripulado por 83 hombres, la mayoría británicos y norteamericanos. En Buenos Aires no se tenían aún noticias de la sublevación de Carmen de Patagones, promovida por un grupo de prisioneros realistas españoles al mando del coronel Faustino Ansay con el concurso de la población, que el 21 de abril se había apoderado de la villa y su fuerte.

A esta plaza llegó el Hiena y el mismo mes de mayo es capturado por los realistas. Los españoles realistas se hicieron pasar por insurgentes y consiguen hacer desembarcar a Taylor, su segundo y 23 hombres, con el pretexto de ayudarles a embarcar los víveres y pertrechos que llevaban. Otros cinco españoles al mando de Gómez de Liaño suben a bordo del bergantín, sorprenden a la tripulación y en el combate al arma blanca se apoderan del buque. Los insurgentes tienen seis muertos y 12 heridos. El bergantín se hizo a la vela y llegó a Montevideo el 13 de junio de 1812.

Hasta en dos ocasiones intentaron recapturar al bergantín Hiena, sin éxito. En la primera oportunidad, en la noche del 8 al 9 de enero de 1814, un comando al mando del teniente coronel norteamericano Benjamín Franklin Seaver fracasó al abordar al bergantín con cinco lanchas, al abordar por error al falucho San Luis y después San Martín. El comandante de este último, el alférez de navío don Manuel Bañuelos, murió en su defensa, lamentando la pérdida de otras nueve bajas.

El 20 de enero de 1814 otro comando, puesto al mando del teniente de dragones Eugenio Culta, se introdujo sigilosamente al puerto de Montevideo, pero se desviaron y capturaron otro bergantín.

Tras el combate de Martín García, en marzo de 1814, la escuadra argentina al mando de Guillermo Brown ocupó la estratégica isla y al mes siguiente bloquea por mar la plaza de Montevideo. El Hiena se encontraba al mando del capitán Tomás Quijano.

El 14 de mayo la escuadra realista, al mando del comandante del apostadero don Miguel de la Sierra, salió de Montevideo para enfrentar a la de Brown en el Puerto del Buceo. Miguel de la Sierra izó su insignia en el bergantín Hiena. En lo que fue la primera jornada del combate naval del Buceo tras el primer cañoneo Sierra se alejó con el Hiena abandonando a su flota y permaneció al sur del Banco Inglés, mientras sus barcos eran hundidos o rendidos uno a uno.

Tras la victoria de la escuadra argentina el 17 de mayo, después de tres días de combate, el 23 de junio de 1814 la ciudad de Montevideo se rendía. Días antes de la caída de Montevideo, el bergantín Hiena estaba listo para hacerse a la mar, aprovechó la oscuridad de la noche para fugarse con una tripulación realista llevando las noticias a España. Partió llevando izadas las señales nocturnas de los patriotas y pasando a la voz de la corbeta Belfast. Brown envió a la corbeta Halcón a perseguirlo pero no pudo alcanzarlo.

En 1815 fondea en Río de Janeiro con José María de Salazar al mando. El 15 de junio de 1815 llegó a Ferrol. Para finales del mes de octubre de 1815 se encontraba en Ferrol, alistado y pertrechado.

A mediados de junio de 1817 zarpa de Tampico rumbo a Veracruz con caudales en conserva de la fragata Santa Sabina y otros buques de guerra.

A primeros de 1818 se encontraba en Cádiz al mando de Eligio Croquer con la escuadra del brigadier Francisco Mourelle, compuesta por cuatro navíos, tres fragatas, tres bergantines, seis goletas. Estando esta escuadra lista para zarpar a Buenos Aires, recibe orden de desarmar. Durante ese año quedó en Cádiz armado y destinado a buque correo.

En mayo de 1819 estaba armado en Cádiz. En enero y febrero de 1820, al mando del comandante don Fernando Dominisis y en conserva de la fragata Diana, patrulló la costa del sur de España para impedir la comunicación de las tropas del sublevado Riego con Gibraltar.

El 11 de noviembre de 1820 zarpa con la expedición del capitán don Ángel Laborde con destino a Puerto Cabello con las fragatas Ligera y Viva, la corbeta Aretusa y el bergantín Hércules. Llevaban 1.500 hombres en las fragatas mercantes Socorro, Astrea y Carlota más el bergantín mercante Hércules (homónimo del de guerra). Llegaron a Puerto Cabello el 28 de diciembre de 1820, tras haber tocado en La Guaira el 18 de diciembre y en Cumaná días después.

En 1822 se encontraba en el apostadero de la Habana. En enero de 1823 aparece en una comisión de servicio a la Habana con el bergantín Hércules. Los dos buques estaban asignados al apostadero de Puerto Cabello.

Sin indicar fecha, Fernández Duro menciona que el bergantín Hiena pasó a Portobelo y fue detenido.

Bibliografía:

Gaceta de Madrid, nº 97. Jueves, 14 de agosto de 1817, páginas 861-863.

Bordejé y Morencos, Fernando de.: Crónica de la Marina española en el siglo XIX, 188-1868. Tomo I. Ministerio de Defensa. Madrid, 1999.

Carranza, Ángel Justiniano.: Campañas marítimas durante la guerra de Independencia, 1811-1812. La Revista de Buenos Aires. Tomos III y IV. Año 1864.

Castro, Adolfo de.: Historia de Cádiz y su provincia. Desde los remotos tiempos hasta 1814. Imprenta de la Revista Médica. Cádiz, 1858.

Egea López, Antonio.: Ángel Laborde, comandante del apostadero de La Habana. Revista de Historia Naval. Año 1990, nº 28.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Tomo IX. Museo Naval. Madrid, 1973.

Guillén, Julio F.: La independencia del Plata en los papeles del archivo de Marina. Revista General de Marina. Mayo-junio 1960.

León Tello, Pilar.: El ejército expedicionario de Costa Firme. 2 Tomos. Madrid, 1985.

Pérez Turrado, Gaspar.: La Marina española en la independencia de Costa Firme. Editorial Naval. Madrid, 1992.

Compilada por Santiago Gómez.

© Todoavante

About the author

Comments

Comments are closed.