Biografía de don Francisco de Orozco y Orozco

Posted By on 19 abril, 2012

Teniente general de la Real Armada Española.

Capitán General Comandante General del Departamento de Ferrol.

Consejero del Supremo de Guerra.

Vino al mundo a lo largo del año de 1699, en la ciudad de Sevilla, fueron sus padres, don Juan de Orozco y de su esposa, doña Isabel de Orozco.

Sentó plaza en la Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Cádiz el día 2 de mayo del año de 1717, con 18 años de edad. En la obra de Válgoma no tiene número de expediente, siendo el N.º 106.

Por las prisas en tener marinos, que falta hacían, se le ordenó embarcar en el navío San Pedro, el día 15 de junio del mismo año, con el que navegó hasta la ciudad de Barcelona, para quedar incorporado a la escuadra del mando del marqués de Mari.

Donde se estaba formando la expedición para la reconquista de la isla de Cerdeña, por lo que zarpó la escuadra y participó en todas las operaciones que en ella tuvieron lugar, hasta la finalización de las operaciones militares.

Al término de ellas, regresó con la escuadra al puerto de partida, y desde aquí de nuevo a la bahía de Cádiz, donde arribó el día 10 de enero del año de 1718, desembarcando e incorporándose a la disciplina de la Compañía para proseguir sus estudios.

De nuevo con fecha del día 15 de junio del mismo año, se le ordenó embarcar en la fragata Sorpresa, con la que volvió al Mediterráneo, poniendo rumbo a Messina, estando su buque integrado en la escuadra a las órdenes del general don Gabriel de Alderete.

En las operaciones llevadas a cabo en la defensa y conquista de esta plaza, al desembarcar y formar parte de los efectivos de tierra, resultó herido, por lo que fue evacuado a la ciudad de Palermo, de donde en una barca, fueron transportados los heridos al puerto de Alicante, siendo desembarcado y por vía terrestre se le trasladó a la ciudad de Cádiz, donde permaneció hospitalizado hasta su total recuperación, presentándose de nuevo en la Compañía el día 10 de marzo del año de 1720.

El día 19 de octubre de este año, se le ordena volver a embarcar, esta vez en el navío Carmen, con el que realizó unos cruceros de prácticas al término de los cuales desembarcó para reincorporarse a la Compañía el día 17 de abril del año de 1721.

En el año de 1722, elevó petición de licencia por el fallecimiento de su padre, siéndole concedida por Real orden fechada el día 7 de julio para cuatro meses, presentándose en la Compañía en el mes de noviembre siguiente.

Su tío el jefe de escuadra don Gaspar de Orozco, le reclamó a la Corte, para ello elevó petición de licencia a S. M. quien se la otorgó por Real orden del día 3 de junio del año de 1724, al cumplirse el plazo pidió una prórroga, que también le fue concedida, incorporándose de nuevo a la Compañía el día 19 de julio del año de 1726.

Pero casi no estuvo en la Compañía, pues se le ordenó embarcar el día 5 de agosto siguiente en el navío Conquistador, pasando por orden a desembarcar el día 22 siguiente, incorporándose a la Compañía, por lo que solo estuvo unos días de mar.

Recibió una Real orden fechada el día 6 de octubre siguiente, para que pasase al astillero de Guarnizo, para ello se embarcó en una tartana francesa que salía de Cádiz con rumbo a su país por el Atlántico, desembarcando en el puerto de Santander, encontrándose aquí recibió la Real orden con fecha del día 26 de noviembre, por la que se le otorgaron sus primero galones del grado de alférez de fragata.

Al recibir la orden de incorporarse al navío San Antonio, como oficial subordinado, zarpo del puerto de Santander con rumbo al de Cádiz, arribando el día 10 de febrero del año de 1727, permaneciendo en este navío con el que realizó un viaje a las islas Canarias de transporte de tropas y pertrechos de guerra, hasta recibir la Real orden con fecha del día 13 de abril del año de 1728, notificándole su ascenso al grado de alférez de navío, recibiendo otra fechada el día 19 siguiente con la orden de pasar a desempeñar destinos en el Departamento.

Fue destinado al Arsenal, pasado un tiempo se le destinó a las brigadas, permaneciendo en ellas recibió la Real orden del día 19 de agosto del año de 1733, por la que se le notificaba su ascenso al grado de teniente de fragata, pero por la falta de oficiales, y siendo uno de los distinguidos durante todo su tiempo en la Compañía, recibió una nueva Real orden fechada el día 15 de noviembre siguiente, con su ascenso al grado de teniente de navío.

Llegándole la orden de embarcarse el día 1 de julio del año de 1734 en el navío Europa, siendo destinado al mando de la guarnición del buque, que junto a los navíos Constante y África, formaban una división, que cumplió varias comisiones y servicios, así como ejercer las soberanía de aguas del norte de África, por lo que mantuvieron varios combates parciales contra buques, pertenecientes a estas regencias y por ello fueron comisionados para realizar una visita de cortesía a la de Argel.

Permaneció en este buque por espacio de tres años, hasta que le llegó la orden de desembarcar, estando fondeado en la bahía de Cádiz, siendo el día 7 de marzo del año de 1737.

Encontrándose en el Departamento, recibió la Real orden del día 28 de agosto siguiente, por la que se le comunicaba haber sido ascendido al grado de capitán de fragata, con orden de quedar disponible en el Arsenal.

El día 21 de marzo del año de 1738, recibió la orden de embarcase como Segundo comandante de la fragata Incendio, buque destinado por la superioridad a realizar el corso en aguas del Mediterráneo, ya que casi llegaban a ahogar el tráfico las regencias norteafricanas, causa por la que sostuvo varios encuentros con buques de esas regencias, realizando algunas presas, arribando a la bahía de Cádiz el día 15 de marzo del año de 1740, fue tan distinguida su actuación, que recibió de sus superiores las más laudables palabras de agradecimiento por sus buenos servicios.

Por los méritos contraídos no se le dejó en tierra, pasando como Segundo al navío Real Familia, zarpando de esta bahía con rumbo al Ferrol, con la orden de incorporarse a la escuadra de general don Rodrigo de Torres, que zarpó de este puerto con destino a las aguas de América septentrional.

Llegado a aquellas aguas, fueron visitando los puertos de La Guaira, Cartagena de Indias, Veracruz y posteriormente la Habana, desde donde recogieron caudales y regresaron a la Península, arribando a la bahía de Cádiz, a principios del año de 1744, habiendo burlado la vigilancia de los buques británicos, que siempre se encontraban al acecho de cualquier posible captura y con ella su botín, pero que en esta ocasión como en la inmensa mayoría de ellas, no pudieron impedir que llegaran los caudales transportados.

Encontrándose fondeado en la bahía, recibió la Real orden del día 18 de junio del año de 1745, con la notificación de su ascenso al grado de capitán de navío, estando al mando de diferentes buques de este tipo navegó por las aguas del Cantábrico, Galicia, Portugal y una incursión al Canal de la Mancha.

Se le entregó el mando del navío Castilla, con la orden de zarpar del puerto de Ferrol haciéndolo el día 12 de septiembre del año de 1747, con destino al Río de la Plata, para prestar su protección y dar escolta al navío Europa, que iba con media dotación al mando del capitán de fragata don Ventura Ortuño y Aguirre, arribó al puerto mencionado y ya a salvo el navío, zarpó de nuevo con rumbo a la Península arribando de nuevo a Ferrol, al desembarcar para dar novedades del viaje, fue llamado por el capitán general del Departamento, con la buena nueva de entregarle la Real orden de ascenso al grado de jefe de escuadra, estando fechada el día 27 de octubre del año de 1747.

Permaneció en el Departamento un tiempo sin mando, hasta que por Real orden del día 2 de julio del año de 1749, se le entregó el mando de los navíos Castilla y Europa, eligiendo el primero para enarbolar su insignia, con la orden de zarpar con rumbo a los mares del Sur, realizando la salida el día 12 de septiembre siguiente, arribo al puerto de Valparaíso después de un laborioso navegar al doblar el cabo de Hornos, cargó caudales y zarpó de nuevo con rumbo a el Callao, zarpando de nuevo con más caudales y especias de la zona, volviendo a doblar el cabo de Hornos y regresando a Cádiz, donde fueron desembarcados, estando aquí se le entregó la orden de desembarcar el día 23 de junio del año de 1750.

Estando en este Arsenal, le entregaron una Real orden para que pasara a la Corte a prestar sus servicios, realizando el viaje por tierra, en éste destino permaneció por espacio de dos años, hasta que de nuevo por una Real resolución fechada el día 20 de febrero del año de 1753, se le nombra Comandante de las fuerzas navales del Mediterráneo con base en el Arsenal de Cartagena, pero al llegar se le entregó al poco tiempo interinamente el mando de Comandante General del Departamento, en el cual estuvo desde el día 4 de marzo, hasta el 16 de abril, que llegó su propietario el teniente general marqués de Spínola.

Al mando de sus fuerzas, permaneció durante largos meses en la mar, logrando hacer presente el pabellón español sobre todo ante las regencias norteafricanas, especialmente las de Túnez y Trípoli, ya que consiguió el que ambas y por un tiempo, no se atrevieran a que sus buques zarparan de sus seguros refugios, pues siempre se encontraban con su escuadra, resultando apresados ó hundidos.

Cesó en el cargo, por elevar petición de licencia para restablecer su salud, siendo el día 11 de enero del año de 1755, cuando entregó el mando y se puso en camino a tierras de Andalucía.

Estando en estas tierras (no se especifica ciudad o lugar), recibió una Real orden con fecha del día 30 de mayo del mismo año, en la que se le notificaba su ascenso al grado teniente general, pero permaneciendo en su lugar de residencia y tratando de recuperar del todo su salud.

Hasta que con fecha del día 18 de octubre siguiente, recibió otra Real orden que le comunicaba, haber sido nombrado Comandante General del Departamento de Ferrol, pasando por tierra a esta capital, tomando el mando efectivo el día 4 de noviembre del mismo año.

Donde permaneció desempeñando sus funciones a plena satisfacción de S. M., lo que se verificó como agradecimiento al recibir otra Real orden fechada el día 1 de abril del año de 1760, por la que se le nombraba Consejero del Supremo de Guerra, entregando el mando a su sucesor el teniente general don Daniel Huony el día 14 de mayo, desplazándose a la Villa y Corte llegando el día 8 de junio siguiente.

Al llegar a la capital se personó para tomar posesión del nuevo puesto, donde permaneció hasta que le sobrevino el óbito, unos años después estando en el cumplimiento de su alto cargo.

Siendo seguro que el óbito se produjo en Madrid, pero no se tienen datos de la fecha. Lo que no es muy lógico por el cargo que ocupaba, pero nada más hemos podido averiguar.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Tomo 40, 1919, páginas 665 y 666.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Tipográfico Sucesores de Rivadeneyra. Madrid, 1895-1903.

Guardia, Ricardo de la.: Notas para un Cronicón de la Marina Militar de España. Anales de trece siglos de historia de la marina. El Correo Gallego. 1914.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma, Dalmiro de la. y Finestrat, Barón de.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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