Biografía de don Melchor Francisco Antonio de Borja y de Velasco

Posted By on 24 diciembre, 2009

Más conocido como Melchor Centellas de Borja.

Capitán general de las Galeras de España.

Pertenecía a la familia de los Borja, más conocidos por los Borgia por la llegada al solio Pontificio Alejandro VI el primer Borja y español que lo alcanzo, lo que originó que el apellido se italianizara, siendo originarios de la población de Játiva, en la actual provincia de Valencia.

Su padre era don Francisco de Borja Centelles VI duque de Gandia su madre doña Juana Fernández de Velasco y Aragón, descendiente del duque de Frías, siendo hija segunda de Iñigo Fernández de Velasco y de doña Ana de Aragón y de Guzmán, que a su vez era nieta paterna de Juana Enríquez de Ribera y nieta materna de Ana de Aragón hermana de la madre de San Francisco de Borja.

Su hermano era el cardenal don Gaspar de Borja y Velasco, que fue arzobispo de Milán y posteriormente de Sevilla, pasando por último a ser el cardenal primado de España y por lo tanto de Toledo.

Vino al mundo en Villalpando, se desconoce la fecha, pero fue bautizado el día veintitrés de septiembre del año de 1587. Por la época no es muy probable que pasaran más de dos días de su nacimiento.

Se le pierde la pista, pero es seguro que recibió una esmerada educación y siendo el quinto hijo del matrimonio, ya cubiertas las dos primeras posiciones de heredero y eclesiástico propias de estas familias nobles, tuvo libertad de escoger su carrera por lo que eligió la de las armas.

Es de suponer que siendo quien era y terminados sus estudios, se le embarcara como paje de algún marino, donde debió de realizar sus primeros conocimientos de la mar, en la que al transcurrir de los años, nos lo encontramos ya en el año de 1637 como capitán general de las galeras de Nápoles.

Al mando de su escuadra compuesta por dieciocho galeras, se encontraba en aguas de las islas de Lerin y Villafranca, cuando los franceses lanzaron su ataque sobre ellas, pero no pudo dar con ellos y no llegó a tiempo de prestar su socorro a Villafranca.

Al estar amenazadas las plazas de Finale y Liorna, estuvo a las órdenes de don Antonio de Oquendo que al mando de diecinueve galeras presentó combate, siendo asistido en todo momento con víveres y armamento por Borja, que los transportaba desde Nápoles a la escuadra del capitán general de las galeras de España.

Nápoles fue atacada por Escoubleu, a la sazón arzobispo de Burdeos, pero ante la resistencia de las fortalezas del puerto tuvo que reembarcar a su tropa y zarpar, justo en el momento que arribaba Borja con la escuadra, quien le siguió bombardeando sus popas hasta que se pusieron fuera del alcance de la artillería.

Se encontraban reunidas doce galeras de Nápoles, ocho de Génova y cuatro de Sicilia bajo su mando, realizando cruceros por las aguas de su guarda, cuando divisaron diez velas que provenían de Levante, dando orden de acercarse para saber quienes eran, al distinguirlos se entabló combate, ya que eran naves holandesas cargadas de ricas mercancías pero de alto bordo, consiguiendo hundir a una y apresar a las restantes.

Todo esto sucedió en el año de 1637, por lo que poco descanso había en las tripulaciones de las galeras.

Corriendo el año de 1641, le llegó la noticia de que el arzobispo de Burdeos, estaba bloqueando el puerto de Tarragona, así se cargaron veintidós velas de mercancías, víveres y hombres amados para transportarlos en socorro de la población, dando escolta con sus catorce galeras, consiguiendo romper el bloqueo y pasar todos los buques, poniendo en fuga a la escuadra francesa.

En el año de 1644, se le nombró Capitán General de las Galeras de España, por lo tanto el máximo jefe de todo buque de los reinos españoles en el Mediterráneo.

En el año de 1645, los franceses pusieron sitio a la plaza de Rosas tanto por mar como por tierra, consiguiendo los enemigos conquistar la plaza. Como no había otro, se le acusó de no haberlo roto como el año anterior el de Tarragona, pero nadie quiso ver que las circunstancias y las fuerzas empleadas no eran iguales ni parecidas por ambos bandos.

Pero de nada sirvió, pues por Real Cédula se le retiró el mando de la escuadra y se le encarceló en el castillo de Odón.

Estando ya en el año de 1646, se le levantó el castigo, pero no oficialmente, siendo nombrado consejero del Infante don Juan José de Austria, pasando a los territorios de la Península itálica siguiendo al Infante.

Como éste diera unos buenos informes de su valor y pericia militar, por Real Cédula del día veintiocho de junio del año de 1648, se le comunicaba estar libre de todo cargo con respecto a los sucedido en Rosas y como muestra de ello se le devolvió el mando de la escuadra de las Galeras de España.

Permaneció dos años más al mando y en el año de 1650, solicitó al Rey su retiro por su mucha edad y la perdida de salud que le había producido su encarcelamiento, el cual le fue concedido.

Desconociéndose el lugar, pero siendo muy probable que al retirarse lo hiciera a su casa de la Villa y Corte, siendo más complicado saber el año.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1968. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Enciclopedia Universal Ilustrada. Espasa. Tomo 9. 1910, página 164.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Tipográfico Sucesores de Rivadeneyra. Madrid 1895-1903. Facsímil Museo Naval. Madrid. 1973.

Compilada por Todoavante. ©

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