Aránzazu, Nuestra Señora de 1779

Posted By on 10 octubre, 2012

Fragata construida como un paquebote en Cavite en 1779.

Era de 205 toneladas de desplazamiento.

Armada con 14 a 20 cañones.

Se incorporó al apostadero de San Blas en 1780, reemplazando al paquebote San Carlos, que se quedó en Cavite en 1779.

Carenado en 1788, se le aumentó la eslora en 7 pies y quedó armada como fragata.

El 9 de junio de 1784 zarpó de San Blas al mando del segundo piloto don José Tobar para llevar víveres y pertrechos a los asentamientos de California. Regresó a San Blas en el mes de noviembre de ese año.

La noche del 19 de mayo de 1785 zarpó de San Blas al mando del alférez de fragata don Esteban José Martínez con destinos a los presidios de San Diego y Canal de Santa Bárbara. El 20 de noviembre regresó a San Blas sin novedad. Zarpó de nuevo el 7 de junio y regresó a San Blas el 27 de noviembre de 1785.

Al mando del segundo piloto don Juan Pantoja y Arriaga salió de San Blas en 1786 para llevar pertrechos y bastimentos a los presidios de Santa Bárbara y San Diego.

El 8 de julio de 1788 zarpa de San Blas para llevar pertrechos a los nuevos establecimientos de California. Estaba al mando del primer piloto graduado de alférez de navío don José Cañizares. Regresó a San Blas el 29 de diciembre de 1788.

El 9 de marzo de 1789 partió de San Blas para llegar a Nutka el 29 de julio al mando del alférez de navío Cañizares. Debía comunicar las nuevas órdenes del virrey Flores a don Esteban José Martínez, comandante de la fragata Princesa, de abandonar el establecimiento de Nutka. A primeros de diciembre de 1789 regresó a San Blas.

En 1792 se encargó a su comandante, el teniente de navío don Jacinto Caamaño, explorar la costa al norte de Nutka. Zarpó de San Blas el 20 de marzo de 1792. Llega a Nutka a primeros de junio de 1792.

En los años siguientes siguió prestando servicios de patrulla y abastecimiento de los presidios y nuevas poblaciones de la costa de California.

El 23 de diciembre de 1797 llegó a Cavite procedente de San Blas. Trajo a bordo a 91 trabajadores del departamento, constructores, carpinteros y calafates de San Blas y de la Habana. Al frente de ellos se puso al ayudante de construcción don Juan Villar, graduado de alférez de fragata. Después del viaje a las Filipinas se encontraba en mal estado, y la pudrición de sus maderas impidió que zarpara de regreso a San Blas.

En el astillero de La Barraca se comenzó a construir una nave que la reemplazara, bajo la dirección de don Juan Villar. La nave era la corbeta Luconia.

Dada de baja en 1801. Permaneció en la desembocadura del río Pasig, esperando ser reparada o un comprador. Cuando se pensó en utilizarla como depósito de pólvora, la fragata se deshizo y se perdió completamente.

Bibliografía:

Gaceta de México, nº 14. Miércoles, 14 de Julio de 1784, página 118.

Gaceta de México, nº 40. Martes, 21 de Junio de 1785, página 325.

Gaceta de México, nº 53. Martes, 27 de Diciembre de 1785, página 471.

Gaceta de México, nº 13. San Blas, 8 de julio de 1788. Martes, 5 de Agosto de 1788, página 126.

A.G.I. Estado, 24, N. 8. Carta del virrey marqués de Branciforte al Príncipe de la Paz. México, 12 de enero de 1796.

Archivo Histórico Universitario de Sevilla AHUS. Libro 276 (160 bis). Relación de méritos y servicios del teniente de fragata Esteban José Martínez. Sevilla, 1792.

Franco Castañón, Hermenegildo.: “La Marina en Filipinas (I). El apostadero de Filipinas”. Revista de Historia Naval. Año 2004, nº 44.

Fuster Ruiz, Francisco.: El final del descubrimiento de América: California, Canadá y Alaska (1765-1822). Universidad de Murcia, 1998.

Sariego del Castillo, José L.: Historia de la Marina española en la América septentrional y Pacífico. Sevilla, 1975.

Compilada por Santiago Gómez.

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