Balandra Pacífica

Posted By on 30 noviembre, 2012

Balandra guardacostas.

Armada con 14 cañones.

Sirvió de buque guardacostas en Cartagena de Indias. El 27 de agosto de 1767 zarpa de Cartagena de Indias rumbo a la Habana llevando a bordo a nueve jesuitas expulsados. La balandra Pastora llevó a la Habana otros 9 jesuitas. Llegaron a la Habana el 7 de septiembre de 1767.

El 31 de octubre de 1772 zarpa de Cartagena de Indias para socorrer a la fragata mercante San José, varada al norte del bajo de Salmedina.

El 23 de febrero de 1773 se concede su mando al teniente de fragata don Juan Antonio de Gastelu, con el que por cuatro años efectuó cruceros contra el comercio ilícito en el Caribe, efectuando 26 campañas, durante las cuales capturó numerosos buques. Dejó Gastelu el mando de la balandra el 11 de diciembre de 1776 cuando era teniente de navío, nombrado después jefe de guardacostas del apostadero de Cartagena de Indias, tomando posesión del nuevo cargo el 23 de abril de 1777.

El principal problema de los buques del apostadero de Cartagena de Indias era el comercio ilegal. El virrey Flores ordena a Gastelu hacerse a la vela y recorrer la costa de Darién. Zarpa el 21 de febrero de 1776 y patrulla la costa hasta finales de mes sin encontrar establecimientos, fortificaciones, ni embarcaciones británicas. El 4 de marzo avistaron en Río Tinto la primera embarcación británica, la Antelope, capturada tras dos horas de caza. Llegó a Cartagena con la presa el 12 de marzo.

Zarpó de nuevo el 23 de marzo con las balandras Pacífica y Recurso para continuar su crucero. El 28 de marzo arribaron a Portobelo para recoger agua y leña, zarpando de nuevo el 7 de abril, y el 9 de abril obligaron a varar una embarcación británica. A pesar de éstas y otras capturas, los británicos se negaban a abandonar sus establecimientos costeros, dado su lucrativo comercio, incumpliendo los acuerdos de la paz de París de 1763. En Río Tinto, el rey británico mantenía un gobernador con sueldo de 500 libras anuales, existían astilleros para la botadura de buques menores, por la declaraciones de un oficial británico supo Gastelu que estaba prevista la llegada de familias colonizadoras. Ante noticias tan alarmantes, Gastelu siguió navegando y explorando la costa, realizando nuevas capturas.

El teniente de navío don Francisco Xavier de Vargas sustituyó en el mando de la balandra al teniente Gastelu. En 1777 y los años siguientes siguió patrullando la costa de los Mosquitos, en solitario y en conserva de otras balandras del apostadero.

Bibliografía

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Estala, Pedro.: El viajero universal ó Noticia del mundo antiguo y nuevo. Volumen 22. Imprenta Villalpando. Madrid, 1799.

Leiva Lajara, Edelberto.: “La Habana y los jesuitas de América: en el camino del destierro (1767-1770)”. Tiempos de América. Revista de Historia, Cultura y Territorio. Año 2002, nº 9.

Romero Castaño, Luis René; Pérez Díaz, Juan Felipe.: Naufragios y puertos marítimos en el Caribe colombiano. Editores Siglo XXI. Universidad de Quintana Roo. México, 2005.

VV.AA.: Comerciantes, mineros y nautas: los vascos en la economía americana. Universidad del País Vasco, 1996.

Compilada por Santiago Gómez.

© Todoavante

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