Fragata Villa de Madrid 1862

Posted By on 9 enero, 2013

Fragata Villa de Madrid. Colección de don José Lledó Calabuig.

Fragata Villa de Madrid. Colección de don José Lledó Calabuig.

La fragata de hélice de 1ª clase Villa de Madrid fue proyectada por el ingeniero de la Armada don Juan García Lomas. Dado el resultado excelente que dio esta fragata, se planeó la construcción de otras 5 fragatas gemelas, pero en la época se había impuesto la construcción de fragatas blindadas y las previstas fragatas de hélice no vieron la luz.

Se autorizó su construcción por una Real Orden del 30 de septiembre de 1860. Se colocó su quilla en el arsenal de La Carraca, Cádiz, el 10 de octubre de 1860 y fue botada el 28 de septiembre de 1862. Costó 5.636.975,28 pesetas.

Desplazaba 4.478 toneladas. Medía 86,9 metros de eslora, 15,4 de manga, 8,60 de puntal y 7,40 de calado.

Sus dos máquinas Penn & Son y sus seis calderas la daban una potencia de 800 caballos de vapor nominales y una velocidad de 10,5 a 15 nudos. Podía llevar hasta 720 toneladas de carbón. Tripulada por 617 hombres.

Armada con 30 cañones de 20 cm (68 libras) Rivera en batería, 14 cañones rayados de 16 cm (32 libras) en cubierta (8 a popa en el alcázar y 6 a proa en el castillo) y 6 cañones de bronce para las embarcaciones menores, 2 cañones rayados de 12 cm para las lanchas, 2 obuses de 15 cm y 2 cañones rayados de 8 cm cortos para los botes.

Uno de sus primeros servicios fue el traslado a la Habana del 6º batallón de Infantería de Marina. Estaba al mando del capitán de navío don Claudio Alvargonzález y Sánchez. Poco después se incorporó a la escuadra del Pacífico, saliendo de Cádiz el 6 de septiembre de 1864.

En Montevideo se unió a las fragatas Blanca y Berenguela, llegando a Pisco el 19 de diciembre de 1864 con la fragata de hélice Blanca. Al incorporarse a la escuadra del Pacífico, arboló en la fragata Villa de Madrid su insignia el comandante de la escuadra don José Manuel Pareja.

El 27 de enero de 1865 se firmó a bordo de la fragata el tratado Vivanco-Pareja por el que quedaban zanjadas las reclamaciones pendientes con Perú. La llegada al poder del belicista y dictador general Prado dejaría este tratado sin efecto. La escuadra de Pareja puso rumbo a Valparaíso para realizar varias reclamaciones a Chile. Al no recibirlas, Pareja declaró bloqueados los principales puertos chilenos.

Después del suicidio de Pareja, la escuadra pasa a ser mandada por don Casto Méndez Núñez. Ordenó que las fragatas Villa de Madrid y Blanca, al mando del capitán de navío don Claudio Alvargonzález, comandante de la Villa de Madrid, buscaran a la escuadra aliada. Realizaron la travesía a vela, para ahorrar carbón, desde Valparaíso a la isla de Juan Fernández, para recoger víveres y obtener información.

El 7 de febrero de 1866 avistaron a la escuadra enemiga y se enfrentaron en el combate de Abtao, en el archipiélago de Chiloé. En ese paraje, las fragatas españolas, por su mayor calado, corrían el peligro de embarrancar, pero aceptaron el reto del enemigo y se acercaron lo más posible a los buques enemigos. Comenzó el combate a las 4,15 de la tarde cuando disparó la fragata de hélice peruana Apurimac. Tras una hora y media de combate, donde se arrojaron 1.700 proyectiles, Alvargonzález decide retirarse al acercarse la noche, teniendo de buscar aguas seguras con luz suficiente ante el peligro que quedar varadas. La Villa de Madrid recibió 7 balazos en el casco y cuatro en la arboladura y jarcias, causando sólo cuatro heridos y tres contusos. Dos de sus cañones rayados reventaron por la boca, sin causar daños ni bajas. La Blanca recibió 8 balazos en el casco y otros tantos en la arboladura, que causaron dos heridos.

Tomó parte en el bombardeo de Valparaíso el 31 de marzo, y en el combate de Callao el 2 de mayo de 1866. En el combate de Callao recibió varios impactos, unos de los cuales mató a 14 hombres e hirió a 13, además de inutilizar la máquina, retirándose del combate remolcada por la corbeta Vencedora. En total, durante toda la campaña del Pacífico perdió, entre muertos y heridos, a 74 hombres.

Finalizada la campaña del Pacífico, la escuadra se hizo a la vela el 10 de mayo de 1866 con los buques al mando del brigadier Méndez Núñez, las fragatas Almansa, Blanca, Resolución y el buque insignia de Méndez Núñez, la fragata Villa de Madrid. El viaje por el cabo de Hornos se hizo a vela, en invierno, sin ropa de abrigo, ni alimentos frescos, sufriendo la tripulación de escorbuto. Cuando llegó a Río de Janeiro, el 24 de junio, la fragata había perdió 31 hombres y 350 se encontraban enfermos.

Desde Río de Janeiro, el comandante Méndez Núñez tuvo que atender las necesidades de la escuadra, patrullar el océano Atlántico y corregir la indisciplina de la estación naval del Río de la Plata, que estaba al mando del capitán de navío don Francisco de Paula Navarro y contaba con el vapor Colón y las goletas de hélice Consuelo y Wad-Ras. Paula Navarro sería sustituido y sus fuerzas navales incorporadas a la escuadra de Méndez Núñez.

Con la llegada a Río de Janeiro de las fragatas Navas de Tolosa y Concepción, pudieron ser reemplazadas las fragatas Villa de Madrid, Blanca y Resolución, que se encontraban en mal estado. La fragata Villa de Madrid zarpó del puerto brasileño el 26 de septiembre de 1866 y fondeó en Cádiz el 4 de noviembre, entrando en el arsenal de La Carraca para ser carenada y reparada.

A causa de la revolución en Italia, el comandante de la fragata es destinada en el otoño de 1867 al puerto de Civitavecchia, a ponerse a las órdenes del Papa, preocupado por la unificación de la península italiana. Regresó a Cartagena y tuvo que volver al puerto romano a recoger a la infanta doña Isabel, su marido el conde de Girgenti y a sus hermanos los reyes de las Dos Sicilias, que se había refugiado en Roma al ocupar Nápoles las tropas de Giribaldi. Regresó a Cartagena y después a Cádiz.

Poco después, en el verano de 1868, se trasladó al exilio en Lisboa a bordo de la fragata a los duques de Montpensier, hermana y cuñado de la reina española por haber conspirado para derrocarla.

En el mes de agosto de 1868 llegó a San Sebastián, con motivo de la estancia de los reyes en la ciudad. Al regresar a Cádiz, a finales del mes de agosto de 1868, se planeó modificar su artillería, pero no se llevó a cabo en ese momento, por los sucesos que ocurrieron al mes siguiente.

En septiembre de 1868 se encontraba en Cádiz durante el levantamiento de la escuadra al mando del brigadier don Juan Bautista Topete contra la reina Isabel II. Estaba al mando del capitán de navío don Rafael Rodríguez de Arias y Villavicencio. El 23 de septiembre, en unión de la fragata blindada Zaragoza, zarpó de Cádiz y recaló en varios puertos, Algeciras, Ceuta, Málaga, Cartagena, Valencia y Barcelona, para incitar a la rebelión. Llevaba a bordo al general don Juan Prim. Al regreso de esta comisión entró en La Carraca para ser reparada.

En diciembre de 1868 se incorporó a la Escuadra del Mediterráneo, mandada por el brigadier don Juan Bautista Antequera, compuesta por las fragatas blindadas Zaragoza y Tetuán, y las fragatas de hélice Villa de Madrid, Almansa, Princesa de Asturias, Berenguela y la goleta de hélice Ligera.

En junio de 1869 seguía en la Escuadra del Mediterráneo, ahora compuesta por las fragatas blindadas Numancia, Vitoria y Zaragoza, las fragatas de hélice Villa de Madrid y Princesa de Asturias y varios buques menores. La fragata Villa de Madrid fondeó en Valencia.

En esa época, al igual que al resto de unidades, se modificó su artillería, quedando artillada con 34 cañones Rivera de 20 cm de batería y 6 cañones rayados de 16 cm en el alcázar y castillo.

A finales de noviembre de 1870 se encontraba la Escuadra del Mediterráneo fondeada en Cartagena. El 24 de noviembre embarcó en la escuadra una representación de las Cortes y otra del Almirantazgo. En la fragata Villa de Madrid, al mando del capitán de navío don Eduardo Butler y Anguita, embarcaron el Ministro de Marina, don José María de Beránger, y el Presidente de las Cortes Ruiz Zorrilla. La Villa de Madrid, que era el buque insignia del contraalmirante don José Ignacio Rodríguez de Arias, se hizo a la vela el 26 de noviembre de 1870 con las fragatas blindadas Numancia y Vitoria para dirigirse a La Spezia y ofrecer la Corona de España a Amadeo de Saboya. El nuevo rey Amadeo I embarcó en la Numancia y regresaron a Cartagena el 30 de diciembre de 1870.

En 1871 prestaba servicios en la Escuadra del Mediterráneo y continuaba al mando del capitán de navío Butler. En conserva de la fragata blindada Arapiles se trasladó en marzo de 1871 de Cartagena a Tánger en misión diplomática, para hacer llegar al sultán de Marruecos las reclamaciones del gobierno español. Repitió la visita a Tánger en agosto de 1871, en esta ocasión con la fragata Numancia.

El 17 de marzo de 1873 fondeó en Barcelona, y fue visitada por el presidente de la República, don Estanislao Figueras, para dirigirse a la dotación, que se encontraba indisciplinada y sin moral. En julio de 1873, durante la sublevación cantonal en el departamento de Cádiz, los insurrectos no consiguieron que la Marina se uniera a la sublevación, al contrario que en Cartagena, propiciando varios combates para hacerse con el arsenal. El 30 de julio obtuvieron los cantonales uno de sus mayores éxitos, al conseguir que parte de la tripulación de la fragata Villa de Madrid se hiciera con el buque. Había entrado en Cádiz procedente de Barcelona con la bandera roja de los cantonales. Cuando llegó a Cádiz, sus 60 marineros y 200 de las escuelas de condestables y contramaestres pasearon triunfales por las calles de Cádiz. Para el día 3 de agosto, los sublevados estaban en retirada. Los vapores Cádiz, Colón y Liniers fondearon en la bahía y tomaron al abordaje a la fragata Villa de Madrid, previamente abandonada por la tripulación y custodiada desde varias horas antes por marinos extranjeros.

Fragata de 1ª clase Villa de Madrid.

Fragata de 1ª clase Villa de Madrid. Colección de don José Lledó Calabuig.

Por Real Orden del 15 de septiembre de 1875 se destinó a escuela de cabos de cañón y marinería, quedando fondeada en Cádiz. Se la hicieron varias reparaciones al estar previsto que realizara cruceros de instrucción y prácticas de tiro en la playa de cabo Roche. Se realizaron nuevos cambios en el artillado, más acordes con su nuevo destino.

Debido al mal estado de su maquinaria, el 30 de septiembre de 1878 se propuso que recibiera las calderas de la fragata Arapiles. Ante el elevado coste de las obras, la fragata siguió destinada a tareas de instrucción.

En los años 1879, 1880 y 1881 perteneció a las diferentes escuadras de Instrucción. En octubre de 1879 embarcaron los reyes Alfonso XII y María Cristina en Cartagena en la fragata Numancia para trasladarse a Cádiz. Fue escoltada por las fragatas Blanca y Villa de Madrid, la corbeta de hélice Tornado y el vapor Isabel la Católica.

En 1880 se incorporó la fragata a la Escuadra de Instrucción, que en ese momento estaba al mando del contraalmirante don José Polo de Bernabé, formada por las fragatas acorazadas Sagunto y Zaragoza, las fragatas de hélice Almansa y Nuestra Señora del Carmen, la corbeta Tornado, la goleta Concordia y el cañonero Pelícano.

Al año siguiente, formando en la Escuadra de Instrucción, realizó unas maniobras en aguas gallegas el 9 de agosto, presididas por los reyes. La escuadra estaba compuesta por las fragatas Sagunto, Almansa, Gerona, Zaragoza, Villa de Madrid y cañonero Pelícano. Los reyes embarcaron el 13 de agosto en la fragata Sagunto para dirigirse a La Coruña. Se habían incorporado la corbeta Tornado y la goleta Ligera. El 15 de agosto entraron en Villagarcía de Arosa. Zarparon de nuevo el 18 de agosto y entraron al día siguiente en Vigo. Embarcados los reyes en el Pelícano, llegó la escuadra a Bayona el 25 de agosto. Finalizada la visita de los reyes, la escuadra regresó a Ferrol, excepto la fragata Villa de Madrid, que se quedó en Vigo.

La fragata Villa de Madrid fue dada de baja en 1884, siendo desguazada en Cádiz ese mismo año.

Bibliografía:

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VV.AA.: El Buque en la Armada española. Editorial Sílex. Madrid, 1999.

Compilada por Santiago Gómez.

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