Infanta Isabel 1887

Posted By on 10 febrero, 2013

Crucero Infanta Isabel. Colección de don José Lledó Calabuig.

Crucero Infanta Isabel. Colección de don José Lledó Calabuig.

Primer crucero con casco de hierro, no protegido, construido en España, clasificado como crucero de 2ª clase. Era una réplica de los cruceros Velasco y Gravina, encargados a Inglaterra pocos años antes.

Se autorizó su construcción el 1º de julio de 1882 junto al crucero Don Juan de Austria. Se colocó su quilla en el arsenal de La Carraca el 10 de agosto de 1883. Botado el 24 de julio de 1885. Costó 1.150.000 pesetas.

Fue el primero de una serie de seis unidades, construidos en España, Antonio de Ulloa, Colón, Don Juan de Austria, Conde de Venadito e Isabel II. Fueron proyectados por los ingenieros navales don Prudencio Urcullu y Benito Alzola. Algunas fuentes lo incluyen en la clase de 8 cruceros no protegidos de la clase Velasco, aunque fueron construidos en cuatro diferentes astilleros, y sus características variaban. Fue bautizado en honor a la Infanta Isabel de Borbón, hija de la reina Isabel II. Entró en servicio en 1887.

Desplazaba 1.190 toneladas. Medía 64 metros de eslora, 9,70 de manga, 5,33 de puntal y 3,86 de calado. Tripulado por 180 hombres.

Disponía de una máquina de doble presión, con 4 calderas que generaban 1.500 caballos de vapor. También disponía de un aparejo, con tres palos y bauprés y una superficie velica de 1.132 metros cuadrados, posteriormente reducida a 823. Alcanzaba una velocidad de 14 nudos. Con capacidad para llevar 240 toneladas de carbón, tenía una autonomía de 2.000 millas a marcha económica.

Armado con 4 cañones Hontoria de 120 mm, 2 cañones de 70 mm, 4 ametralladoras y dos tubos lanzatorpedos.

El 17 de junio de 1887 llegó a Montevideo para sustituir a la corbeta de hélice África en la Estación Naval de Río de la Plata. Estaba al mando del capitán de fragata don Joaquín María Lazaga y Garay. El 10 de julio de 1887 colaboró con las autoridades de Buenos Aires durante las inundaciones que hubo en la zona, evacuando la isla Recreo (Riachuelo), salvando a 27 personas. Regresó a Montevideo el 25 de julio. Visitó varias veces Buenos Aires, remontó el río Uruguay, realizando numerosos servicios en la zona.

El 21 de junio de 1888 solicitó su comandante Lazaga ser relevado del mando por llevar dos años en el mismo destino y estar enfermo, entregándose el mando al segundo hasta la llegada del capitán de fragata don Ramón Auñón Villalón, que se hizo cargo del crucero el 25 de diciembre de 1888, en la Estación Naval de América del Sur, como se llamaba entonces.

El 25 de abril de 1890 fue visitado por el presidente de la república de Uruguay, don Julio Herrera. El 25 de julio de 1890 estalló una revolución en Argentina. Varias unidades navales argentinas sublevadas bombardearon el palacio del gobierno y otros edificios públicos. El capitán de fragata Auñón, comandante del crucero Infanta Isabel, al frente de la flotilla internacional, los buques británicos Beagle y Bramble, el uruguayo General Rivera y el aviso norteamericano Tallapoose, fondearon en la dársena sur del Plata y amenazaron con atacar a los buques sublevados si no cesaba el bombardeo. Auñón subió a bordo del Maipú para negociar con el teniente de navío sublevado Eduardo O´Connor. La sublevación fue aplastada y los cabecillas encarcelados.

El 18 de septiembre de 1890 recibió Auñón la orden de regresar a Cádiz, pero no zarpó hasta el 12 de octubre. El crucero Infanta Isabel fue sustituido en Montevideo por el crucero Colón, que llegó el 14 de noviembre de 1890 al mando del capitán de fragata don José de la Matta.

El 3 de agosto de 1900 se encontraba en la Concha de San Sebastián cuando estallaron sus calderas, ocasionando dos muertos y veintidós heridos.

En febrero de 1893, tras los festejos y actos del cuarto centenario del descubrimiento de América, las réplicas de las tres naves de Cristóbal Colón, salieron de Huelva rumbo a la Habana. El 15 de abril salieron de la Habana rumbo a Estados Unidos, remolcando el crucero Infanta Isabel a la carabela Pinta, el crucero Reina Regente a la nao Santa María y el cañonero Nueva España a la carabela Niña, buques que se pusieron al mando del capitán de navío don Jacobo Alemán, comandante del Infanta Isabel. Llegando al amanecer del 21 de abril a Hampton Roads, donde esperaban la escuadra norteamericana y otros buques extranjeros. A amanecer del 23 de abril salieron rumbo a Nueva York donde llegaron esa noche, celebrándose a finales de mes una revista naval en Nueva York. El capitán Alemán recibió órdenes de regresar a la Habana, partiendo el 2 de mayo con el Nueva España, mientras el crucero Reina Regente tuvo que entrar en dique para reparar su maquinaria, con órdenes de salir rumbo a Cádiz. Los dos buques llegaron a la Habana la mañana del 8 de mayo.

Con motivo de las fiestas del aniversario del presidente Ulisses S. Grant, repitió la visita a Estados Unidos, en compañía del crucero acorazado Infanta María Teresa, llegando a Nueva York a finales del mes de abril. Los dos cruceros, terminados los actos previstos, salieron de Nueva York el 11 de mayo. A finales del mes de junio de 1897 llegaron a Mahón incorporándose a la escuadra.

Cuando comenzó la guerra con los Estados Unidos en 1898, se encontraba en la Habana en reparaciones por el estado de sus máquinas. Estaba al mando del capitán de fragata don José María Tirado y Yorbas. Finalizada la guerra, llegó a España en conserva del crucero Conde de Venadito, que repatrió los restos de Cristóbal Colón, los cuales se encontraban en la catedral de la Habana, y la del marino don Joaquín Bustamante y Quevedo, que murió en el combate de las Lomas de San Juan contra los norteamericanos.

Se dispuso su baja en mayo de 1900, pero la orden fue revocada y comenzó a servir clasificado como cañonero. Fue desprovisto de los tubos lanzatorpedos. El 1902 realizó una travesía a las islas Canarias. Recogió a los torpederos Ariete, Rayo y Azor, que fueron separados de la escuadra de Pascual Cervera cuando fueron a las Antillas en 1898.

El 15 de septiembre de 1904 llegaba a Mahón el crucero Infanta Isabel, con 188 tripulantes a las órdenes del comandante don Orestes García de Padín.

Con motivo de la visita del rey británico Eduardo VII, se reunió una escuadra española en Cartagena el 8 de abril de 1907, entre los que se encontraba el crucero Infanta Isabel.

Fue modernizado entre 1910 y 1911. Se le quitaron los reductos de los costados. Reemplazó su artillería por un cañón Skoda de 70 mm en el castillo y 10 Nordenfelt de 57 mm en los costados, cinco en cada banda.

Prestó servicios en las costas del golfo de Guinea, en el Sáhara y en la costa de Marruecos hasta su baja definitiva en 1926.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Bordejé y Morencos, Fernando de.: Crónica de la Marina española en el siglo XIX, 1868-1898. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 1995.

La Ilustración Española y Americana. Madrid, 8 de agosto de 1885.

La Ilustración Española y Americana. Madrid, 30 de abril de 1890.

Lledó Calabuig, José.: Buques de vapor de la Armada española. Del vapor de ruedas a la fragata acorazada, 1834-1885. Aqualarga Editores. Madrid, 1997.

El Mundo Naval Ilustrado. Año 1, nº 1. Madrid, 1º de mayo de 1897.

El Mundo Naval Ilustrado. Año 1, nº 2. Madrid, 15 de mayo de 1897.

El Mundo Naval Ilustrado. Año 1, nº 3. Madrid, 1º de junio de 1897.

El Mundo Naval Ilustrado. Año 1, nº 10. Madrid, 15 de septiembre de 1897.

El Mundo Naval Ilustrado. Año II, nº 27. Madrid, 1º de junio de 1898.

Partes de campaña referentes a la división naval del Norte de América. Revista General de Marina. Tomo XXXIII. Julio de 1893.

VV.AA.: El Buque en la Armada española. Editorial Sílex. Madrid, 1999.

Compilada por Santiago Gómez.

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