Pelayo 1888

Posted By on 9 julio, 2013

Foto del acorazado Pelayo. Colección de don Alfredo Aguilera.

Foto del acorazado Pelayo. Colección de don Alfredo Aguilera.

El ministro de Marina del gabinete de Cánovas, el contraalmirante don Juan Bautista Antequera, presentó a las Cortes el proyecto de la construcción de varios acorazados, aprobándose sólo uno. Se iniciaron los contactos en 1884 con varios astilleros. Ganó el concurso los astilleros franceses Forges et Chantiers de la Mediterranée. El Rey aprobó su construcción el 23 de junio y se firmó el contrato en Marsella el 28 de junio, iniciándose los trabajos en Tolón. Fue proyectado por el ingeniero Lagane, basándose en el acorazado francés Marceau.

Desplazaba 9.900 toneladas. Medía 105,60 metros de eslora, 20,20 de manga, 15,50 de puntal y 7.50 de calado. Tripulado por 630 hombres.

Disponía de dos máquinas verticales Compound, 16 calderas Niclause y dos hélices, que le daban una potencia de 6.000 caballos, a tiro normal, y 8.000 caballos, a tiro forzado, alcanzando una velocidad de 15 a 16 nudos y una autonomía variable de 2.000 a 3.000 millas. Capacidad para embarcar hasta 630 toneladas de carbón.

Tenía un blindaje de acero Schneider de 45 cm sobre la flotación, con una altura media de 2,10 metros y 1,50 por debajo de la flotación, disminuyendo el blindaje a proa y popa a los 30 cm.

Armado con 2 cañones Hontoria de 320 mm, a proa y popa, 2 Hontoria de 280 mm, a los costados, en torres barbetas de 40 cm de espesor, 12 cañones de 120 mm, seis a cada banda, un cañón de 160 mm, situado en la parte alta de la roda, 13 cañones revolver de 37 mm, 3 Hotchkiss de tiro rápido de 57 mm, 4 ametralladoras y 6 tubos lanzatorpedos.

Fue botado en Tolón el 5 de febrero de 1887. Estuvo presente el ministro de Marina, almirante don Rafael Rodríguez de Arias, el obispo de Tolón y otras personalidades. También estuvo presente la vieja fragata Blanca. El 8 de septiembre de 1888 se entregada en Tolón a la Marina española, con la presencia en el acto de la Escuadra de Instrucción, mandada por el contraalmirante don José de Carranza y Echevarría, compuesta por la fragata Numancia y los cruceros Castilla e Isla de Luzón.

Don Pascual Cervera, que supervisó su construcción, lo trajo de Francia a finales de 1888 como comandante del acorazado. Su bandera de combate, donada por Asturias, sería bordada en Gijón. En enero de 1889 regresó a Tolón para hacerle unas modificaciones y mejoras. Regresó a España en el mes de septiembre, incorporándose a la Escuadra de Instrucción.

Fue uno de los buques más representativos de nuestra Marina de la época, mostrando el pabellón en la mayoría de los acontecimientos navales importantes, haciéndose muy popular. Ante la falta de unidades similares en nuestra Armada con la que formar escuadra se le conoció con el apelativo de “el solitario”.

En septiembre de 1889 hubo nuevos enfrentamientos con Marruecos por apresar y atacar a varios buques de guerra y mercantes. La Escuadra de Instrucción, que se encontraba anclada en Cádiz, fue enviada a Alhucemas el 23 de septiembre. Se encontraba al mando del contraalmirante Carranza, compuesta por el acorazado Pelayo, al que le faltaba la artillería principal, la fragata Numancia y el crucero Castilla. En aguas de Alhucemas se encontraban ya la fragata Gerona y el crucero Isla de Luzón, mientras el crucero Isla de Cuba puso rumbo a Tánger y el crucero Navarra zarpaba de Tánger rumbo a Alhucemas con emisarios del sultán de Marruecos para liberar a los prisioneros del laúd capturado Miguel y Teresa. El contraalmirante Carranza izó su insignia en la fragata Gerona, ante la negativa del capitán de navío don Pascual Cervera y Topete, de que lo hiciera en el Pelayo, pues consideró que no era merecedor de esa distinción al carecer de su artillería principal.

En el mes de diciembre de 1889 soportó las inclemencias de un fuerte temporal en aguas del golfo de León, manteniéndose frente a Marsella sin poder entrar en puerto, recalando finalmente en Mahón con ligeras averías. En abril de 1890 regresó a Tolón, donde se le acabó de instalar la artillería principal y fue visitado por el presidente francés Carnot el día 19 de abril.

Llegó al puerto griego del Pireo en la primavera de 1891, acompañado por los cruceros Reina Regente, Isla de Luzón y el cazatorpedero Destructor, escuadra que estaba al mando del almirante Butler, siendo visitado por los soberanos griegos. Poco tiempo después, el 1º de agosto, recibe la visita en Ferrol del ministro de Marina don José María de Beránguer, y el 12 de agosto de 1891, recaló en San Sebastián, lugar de veraneo de los Reyes, con otros buques de guerra, siendo visitado por la Reina Regente, regresando a Ferrol el 20 de agosto.

Con ocasión del cuarto centenario del descubrimiento de América realizó una visita a aguas genovesas. La escuadra entró en Génova el 4 de septiembre de 1892. Al mando del contraalmirante don Zoilo Sánchez Ocaña, estaba formada por el acorazado Pelayo, los cruceros Alfonso XII y Reina Regente y la fragata blindada Vitoria y el cañonero torpedero Temerario. Siguiendo con los actos del cuarto centenario, los soberanos españoles embarcaron en Cádiz el 10 de octubre en el crucero Conde de Venadito, poniendo rumbo a Huelva, escoltado por los cruceros Isla de Cuba e Isla de Luzón y los cañoneros Temerario y Cuervo. La escuadra maniobró para situarse en dos líneas paralelas, a babor y estribor del crucero. Además de varios buques extranjeros, en la línea de babor figuraban el crucero Reina Regente y la fragata Vitoria, y en la de estribor, el acorazado Pelayo y el crucero Alfonso XII. Tras pasar los Reyes revista a la escuadra, ésta regresó a Cádiz.

A finales de agosto de 1893 se concentraron en Cartagena varios buques para realizar maniobras de simulacro de lanzamiento de torpedos en aguas de Santa Pola. Tomaron parte en las maniobras el acorazado Pelayo, los cruceros Alfonso XII, Reina Regente e Isla de Cuba, además de los torpederos Barceló, Rigel y Habana, llegados de Cádiz.

En el mes de octubre de 1893 realizó otras maniobras con la Escuadra de Instrucción, al mando del contraalmirante don Zoilo Sánchez Ocaña. Zarpó de Cartagena el 15 de octubre y fondeó al día siguiente en Santa Pola. Las maniobras simularon un combate frente a Alicante entre dos formaciones. Una de las divisiones estaba compuesta por el acorazado Pelayo, los cruceros Reina Mercedes e Isla de Cuba y los torpederos Barceló, Rayo y Rigel. La segunda división estaba formada por los cruceros Alfonso XII y Reina Regente, el cazatorpedero Destructor y los torpederos Ariete y Habana, a los que se unió posteriormente el crucero Conde de Venadito. Las maniobras incluían acciones de combate, un desembarco y una revista final, teniendo prevista su finalización el 22 de octubre.

En septiembre de 1893 comenzaron a producirse ataques de los rifeños a posiciones españolas cercanas a Melilla. La Escuadra de Instrucción interrumpió sus maniobras para llegar a la costa norteafricana. El contraalmirante Sánchez Ocaña fue sustituido a finales de noviembre de 1893 por el contraalmirante Díaz Moreu y se incorporaron varios buques de guerra a su escuadra, finalizando las operaciones con la llegada a Melilla, a finales de noviembre, de las tropas al mando del general Martínez Campos.

En 1895 representó a España en la inauguración del canal de Kiel. Formando parte de la Escuadra de Instrucción, fondeó en la rada de Kiel, Alemania, junto al crucero acorazado Infanta María Teresa y el crucero Marqués de la Ensenada, agrupación que se puso al mando del contraalmirante Martínez Espinosa. Se congregaron varias escuadras para inaugurar el canal de Kiel, los días 20 y 21 de junio, que unía el mar del Norte con el Báltico.

Al regreso de Alemania, el 12 de julio de 1895 recaló en Tánger con la Escuadra de Instrucción para hacer presión ante el Sultán ante los nuevos incidentes ocurridos en Marruecos. Dicha escuadra, al mando del vicealmirante don Florencio Montojo, estaba compuesta por el acorazado Pelayo y los cruceros Vizcaya, Alfonso XII y Marqués de la Ensenada. Calmada la situación, la escuadra regresó a Algeciras el 17 de agosto.

Al año siguiente, en 1896, siguió navegando con la Escuadra de Instrucción. En enero de 1896 se hizo cargo de dicha Escuadra el contraalmirante don José Reguera y González Polo, formada por el acorazado Pelayo y los cruceros Oquendo, Teresa y Vizcaya. Permaneció en Barcelona entre el 17 de junio y el 19 de julio. El 29 de noviembre de 1896 llegó a Tolón al mando del capitán de navío don José Fernández y Niño, para someterlo a varias reformas. Se sustituyeron sus calderas por otras octotubulares, de menor consumo, para darle mayor autonomía. Se sustituyeron los cañones Hontoria de 16 y 12 cm por 9 cañones de tiro rápido Schneider-Canet de 14 cm. Se suprimieron las cofas altas. También se aprovechó para blindar la zona de la batería secundaria con planchas de 7 cm de espesor. Esta última reforma se la pudo permitir por el ahorro de peso en el cambio de las calderas.

Estando en Tolón realizando las obras mencionadas, y lejos de terminarse, estalló en conflicto con Estados Unidos. Zarpó el 7 de abril de 1898 para no verse internado en puerto francés por la aplicación de las leyes de neutralidad. Se le habían cambiado las calderas, pero no la artillería. Se incorporó en Cádiz a la Escuadra de Reserva, puesta al mando del contraalmirante don Manuel de la Cámara. La Escuadra de Reserva fue dividida en varias divisiones. La primera división estaría formada por el crucero Carlos V, los cruceros auxiliares Rápido, Patriota, Meteoro y el aviso Giralda. El Pelayo estaba encuadrado en la segunda división, con el acorazado guardacostas Vitoria y los cazatorpederos Audaz, Osado y Proserpina, mandada por el capitán de navío don José Ferrándiz, comandante del Pelayo. La tercera división, mandada por el capitán de navío don José Barrasa, estaba formada por los cruceros auxiliares Buenos Aires, Antonio López y Alfonso XII. El plan del ministro Auñón para la escuadra era operar en el Atlántico, atacando las costas y el tráfico marítimo norteamericano desde Halifax hasta cabo San Roque, Brasil. El gobierno decidió que la Escuadra de Reserva saliera rumbo a Filipinas, dirigirse a Joló y Mindanao y afianzar la presencia española en el sur del archipiélago. Finalmente salieron, el acorazado Pelayo, el crucero Carlos V, los tres destructores, los cruceros auxiliares Rápido y Patriota, los cruceros de la Compañía Trasatlántica Buenos Aires, Isla de Panay, San Francisco, y los carboneros Covadonga y Colón. Estaba previsto que los tres cazatorpederos realizarían el viaje hasta el Canal de Suez, regresando después a España.

La escuadra de Cámara zarpó de Cádiz el 16 de junio de 1898 y llegó al canal de Suez el 26 de junio. Encontraron muchos problemas para pasar al océano Índico por parte de las autoridades locales, presionadas por los británicos, y éstos por los norteamericanos, permaneciendo varios días en Port Said esperando el permiso para pasar el canal. El 4 de julio iniciaron la marcha y llegaron al mar Rojo el día 7. Para entonces, la escuadra de Cervera había sido destruida en Santiago de Cuba, ordenando el gobierno a Cámara que regresara a las costas españolas. El 18 de julio llegaron a Mahón y el 20 a Cartagena, pasando poco después a Cádiz. El 12 de agosto se produjo el armisticio y el final de la guerra.

El 12 de febrero de 1899 regresó a Tolón para completar las obras de reforma, permaneciendo en el astillero hasta el mes de octubre. A su regreso a España se le realizaron obras menores y un cambio en el armamento de tiro rápido, quedando con 12 cañones Nordenfelt de 57 mm, 5 cañones revolver Hotchkiss de 37 mm y 6 automáticos Maxim de 37 mm.

En 1902 reemprendió sus misiones de representación. Ese año navegó por el mar Cantábrico, llevando a la familia Real a Bilbao, permaneciendo en San Sebastián durante el mes de agosto. En abril de 1903 realizó una visita al puerto de Lisboa y el 22 de junio de ese mismo año se encontraba en Cartagena, sirviendo de anfitrión a las escuadras británica y francesa, visitadas por el rey Alfonso XIII. El 22 de junio de 1903, junto con los cruceros Extremadura, Princesa de Asturias, Carlos V y Cardenal Cisneros, el acorazado guardacostas Numancia y el destructor Audaz, acudió a Cartagena con ocasión de la visita del rey Alfonso XIII a la ciudad. En 1904 estuvo presente en Vigo durante la entrevista entre el rey Alfonso XIII y el emperador alemán Guillermo II, que hablaron, entre otras cuestiones, sobre la cuestión de Marruecos.

En abril de 1904 se instalaron en el crucero Extremadura unas antenas de telegrafía inalámbrica de forma experimental, de la casa alemana Telefunken, al igual que anteriormente en el aviso o yate real Giralda y en el acorazado Pelayo, con el que realizó varias pruebas en el Mediterráneo en el verano de ese año. Las pruebas se realizaron en el puerto de Mahón el 28 de julio entre el acorazado y el crucero, correspondiendo al acorazado el envío del primer radiograma.

El 13 de enero de 1905 se reunieron en la bahía de Cádiz el acorazado Pelayo y los cruceros Princesa de Asturias, Carlos V, Cardenal Cisneros, Extremadura, Río de la Plata e Infanta Isabel para recibir a los Duques de Connaught en su visita a Cádiz, a la que llegaron a bordo del crucero británico Essex.

A finales del mes de mayo de 1905 fue nombrando comandante del acorazado Pelayo el capitán de navío don José Pardiñán y San Pedro. La tarde del 31 de noviembre de 1905 fondeó en Cartagena con el cañonero Vicente Yáñez Pinzón.

En abril de 1906 formó parte de la Escuadra de Instrucción que escoltó al rey Alfonso XIII en su visita a las islas Canarias. La escuadra se componía de dos divisiones, la primera formada por los cruceros Carlos V, Princesa de Asturias y el destructor Osado, la segunda por el acorazado Pelayo y los cruceros Extremadura y Río de la Plata.

El 3 de noviembre de 1906 se reunió en Málaga, a la espera de la visita a esta ciudad de los Reyes, una escuadra compuesta por el acorazado Pelayo, los cruceros Princesa de Asturias, Carlos V, Extremadura, Río de la Plata, el destructor Osado y el cañonero Doña María de Molina. El destructor Osado llegó el 1º de noviembre procedente de Vigo, adelantándose al acorazado y a los cruceros Río de la Plata y Extremadura, que llegaron el 2 de noviembre. Procedentes de Cádiz, llegaron el 2 de noviembre el resto de los buques de guerra.

Estuvo presente en Cartagena durante la visita del Rey británico Eduardo VII y el español Alfonso XIII en abril de 1907. También estuvieron presentes la fragata guardacostas Vitoria y los cruceros Extremadura, Lepanto y Princesa de Asturias. Simultáneamente a la entrevista de los soberanos, tuvo lugar la de los ministros don José Ferrándiz y el británico Lord Fisher.

A finales de junio de 1907 se efectuaron maniobras navales en las costas de Galicia. Finalizados unos ejercicios de tiro quedó el acorazado fondeado en Vigo, al que se unieron los destructores Proserpina y Osado, formando división al mando del capitán de navío don José Padriñán, comandante del acorazado. La división se enfrentó en las maniobras a los cruceros Extremadura, Princesa de Asturias y Rio de la Plata, al mando del contralmirante Morgado. En julio de 1907 efectuó la Escuadra de Instrucción cruceros por el mar Cantábrico, regresando a Ferrol en los primeros días del mes de septiembre. Aprovisionados de carbón, agua y víveres, zarparon de Ferrol el 10 de septiembre de 1907 rumbo a Cádiz el acorazado Pelayo, el crucero Princesa de Asturias y el destructor Proserpina. En Cádiz desembarcaron cañones y pertrechos, partiendo rumbo a la costa de Marruecos. Realizó varias navegaciones por la costa de Marruecos hasta que fondeó en Barcelona a mediados del mes de octubre de 1908 con varios buques de la Escuadra de Instrucción, mandada por el contraalmirante don José Morgado.

El 21 de octubre llegó a Barcelona una escuadra francesa al mando del almirante Germinet, permaneciendo ambas escuadras en puerto durante la estancia de los Reyes. Realizó numerosos servicios durante la guerra de Melilla, comenzada en 1909, como patrullas, bombardeos de posiciones enemigas y apoyo al ejército. Tras someterse a una gran carena en 1910, se incorporó a las operaciones de Marruecos en septiembre de 1911. Zarpó de Cádiz el 9 de septiembre y llegó a Melilla el día 9 después de hacer una escala en Tánger. En los días siguientes estuvo bombardeando las posiciones enemigas cercanas a Alhucemas. Recaló en Málaga el día 18 para carbonear, fondeando de nuevo en Melilla el día 23 de septiembre. El 1º de octubre llegó a Málaga, donde embarcó al general Guerra, ministro de la Guerra, con el propósito de visitar las islas Chafarinas, a las que llegó el 10 de octubre tras una escala en Melilla. Regresó a Cádiz el 22 de octubre.

Hasta finales del año 1911 realizó varios bombardeos de las posiciones enemigas en apoyo al ejército. El 29 de enero de 1912 salió de Cádiz rumbo a la bahía de Algeciras con el crucero Carlos V y los destructores Osado y Audaz, para acudir al día siguiente a Gibraltar a saludar a los Reyes de Gran Bretaña durante su viaje de regreso desde la India. El 5 de febrero de 1912 se encontraba en Ferrol con los mismos buques durante la botadura del primer acorazado del programa Maura-Ferrándiz, el llamado España.

En 1912 se recrudecieron los combates en Marruecos, enviando al acorazado Pelayo a la zona al mando del capitán de navío Carlier. Realizó un simulacro de desembarco en Melilla para distraer a las cabilas que atacaban con dureza las posiciones de Melilla. La noche del 22 al 23 de noviembre de 1912 el acorazado varó cerca de Mahón, cuando llegaba desde Palma de Mallorca con municiones. Tuvo que entrar en Cartagena el 28 de noviembre para reparar las averías.

En 1913 regresó al teatro de operaciones del norte de África, realizando nuevos bombardeos en el mes de junio, en la zona entre Alcázar-Seguer y Punta Malabata, junto a los cruceros Carlos V y Reina Regente. En octubre de 1913 se encontraba con la escuadra en Cartagena durante la entrevista entre el rey Alfonso XIII y el presidente francés Poincaré. La escuadra estaba compuesta por los acorazados Pelayo y España, los cruceros Carlos V, Princesa de Asturias, Reina Regente, Río de la Plata y Extremadura, los destructores Audaz, Osado y Proserpina. La mencionada entrevista se realizó en el yate real Giralda. Finalizada ésta, el presidente francés embarcó en el acorazado Diderot y puso rumbo a Marsella.

El 26 de diciembre de 1913 protegió a un buque británico varado cerca de Ceuta. La presencia del acorazado, el crucero Extremadura, el destructor Proserpina y el cañonero Lauria evitó hechos como el ocurrido al cañonero General Concha meses antes.

Cuando comenzó la primera guerra mundial quedó de estación en las islas Baleares junto a cuatro torpederos, concretamente en Palma de Mallorca. El 29 de junio de 1916 bombardeó varias posiciones enemigas en Marruecos junto a los cañoneros Bonifaz y Álvaro de Bazán. En enero de 1917, durante una visita a Tánger, fue abordado por un mercante francés que le produjo varias averías en la proa. El 28 de noviembre de 1917 se encontraba en Tánger, cuando murió su comandante, el capitán de navío don Enrique Pérez Gros, de un ataque cardiaco. Tenía el mando del acorazado desde el 7 de abril.

En 1918 dejó de pertenecer a la Escuadra de Instrucción, y desde junio de 1919 se utilizó como escuela de aprendices marineros en Ferrol. El 3 de agosto de 1922 se ordenó su desarme, aunque siguió dos años más en servicio.

Fue dado de baja en las listas de la Armada el 1º de agosto de 1924. Fue vendido a una empresa holandesa, saliendo de Ferrol el 26 de abril de 1926 rumbo a Rotterdam, donde sería desguazado para chatarra.

Bibliografía:

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VV.AA.: El Buque en la Armada española. Editorial Sílex. Madrid, 1999.

Compilada por Santiago Gómez.

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