Velasco 1924

Posted By on 21 agosto, 2013

Foto del destructor Velasco. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Foto del destructor Velasco. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Era uno de los tres destructores de la clase Alsedo, proyectados en la Ley de Escuadra de 1915, el plan Miranda. Su construcción fue encargada a la Sociedad Española de Construcción Naval de Cartagena. Eran destructores del “tipo C”, semejantes a las unidades que estaban interviniendo en la 1ª Guerra Mundial.

Fueron los primeros “auténticos” destructores de la Armada. Resultaron buenos barcos, y prestaron un largo servicio. Construido en Cartagena por la Sociedad Española de Construcción Naval.

Se colocó su quilla en grada el 6 de julio de 1920. Fue botado el 16 de junio de 1923.

Desplazaba 1.164 toneladas. Medía 86,26 metros de eslora, 8,23 de manga y 2,74 de calado.

Tenía 4 chimeneas que le daban una peculiar silueta. Fueron los primeros buques en utilizar exclusivamente combustible fuel-oíl. Tenía dos grupos de turbinas Parsons alimentadas con cuatro calderas tipo Yarrow que les daban una potencia a dos ejes de 33.000 caballos. Alcanzó en pruebas los 37 nudos de velocidad. Tenía una autonomía de 2.500 millas en consumo económico.

Armado con 3 cañones Vickers de 101 mm cubiertos con manteletes, dos cañones antiaéreos de 47 mm situados a los costados del puente, dos tubos lanzatorpedos de 450 mm y 60 minas en raíles sobre la cubierta.

Fue entregado a la Armada el 27 de diciembre de 1924. Su primer comandante fue el capitán de fragata don Luis Verdugo Partagás. Con motivo del cuarto centenario de Vasco de Gamma acudió al puerto de Lisboa en enero de 1925 junto al crucero Reina Victoria Eugenia.

El 19 de marzo de 1925 se encontraba en el puerto de Almería, aprovisionándose de combustible, partiendo poco después a la costa de África. A mediados del mes de julio de 1925 se encontraba en Ceuta con el destructor Alsedo y los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo. Partieron rumbo a la costa gallega, entrando en Ferrol y después en Santander el 27 de julio, siendo recibidos por el Rey.

El 3 de agosto se entregó en Santander la bandera de combate a los destructores Alsedo y Velasco, adquiridas por suscripción popular, acto en el que se encontraban los dos cruceros ligeros y acudió la familia Real.

La tarde del 19 de agosto de 1925 salió de Santander para realizar pruebas de máquinas con el rey Alfonso XIII a bordo. Fondeó en la bahía de la Concha dos horas después. Ese mismo día regresó a Santander.

Participó en el desembarco de Alhucemas el 9 de septiembre de 1925. Fue encuadrado en la Escuadra de Instrucción, mandada por el contraalmirante Yolif, junto a los acorazados Jaime I (y Alfonso XIII, los cruceros Blas de Lezo y Méndez Núñez y el destructor Alsedo. Al igual que ocurrió con su gemelo Alsedo, fue abordado por un cañonero el 12 de septiembre, a causa del cual tuvo una vía de agua y se retiró a puerto. Fue reparado en tan sólo 144 horas y regresó a la zona de operaciones.

El 25 de febrero de 1926 llegó al puerto de Barcelona. Los tres destructores de la clase Alsedo realizaron varios cruceros por el Mediterráneo en 1926 con alumnos de la Escuela de Guerra Naval, recalando en varios puertos italianos del Mediterráneo y Adriático, llegando a Estambul y otros puertos.

El 20 de mayo de 1926 salió de Cartagena con la escuadra, realizando ejercicios navales en aguas de Mazarrón con los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo y el destructor Lazaga.

El 16 de julio de 1926 se puso al mando del capitán de fragata don Luis de Ozamiz Ostolaza. El 18 de julio de 1926 salieron de Mahón los destructores Alsedo, Velasco y Lazaga y los torpederos T-5, T-6, T-14 y T-19 para realizar maniobras en la costa catalana con aparatos de la aviación naval.

En el mes de mayo de 1928 salieron de Cartagena los tres destructores. Recalaron en Ceuta, Cádiz y Marín, donde efectuarán ejercicios de tiro. Con motivo de la regata de Cowes acudieron al puerto británico de Portsmouth el 1º de agosto de 1928 los destructores Alsedo, Velasco y Lazaga. Permanecieron en aquel puerto hasta el 8 de agosto. También visitaron otros puertos de Francia y Gran Bretaña con alumnos de la Escuela Superior de Guerra Naval en viaje de prácticas.

Después de haber realizado unas maniobras generales de conjunto en las islas Baleares y costa del Mediterráneo en los meses de octubre y noviembre, la escuadra española llegó a Barcelona desde Pollensa el 10 y 11 de noviembre de 1928. Estaba formada por los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, los cruceros Almirante Cervera, buque insignia del almirante don José Rivera, Méndez Núñez, Blas de Lezo, los destructores Sánchez Barcáiztegui, Alsedo, Velasco, mandado por el capitán de fragata Arazola, y Lazaga, los submarinos Isaac Peral, insignia de la flotilla, los seis de la clase “B”, C-1 y C-2, los torpederos T-11, T-13, T-14, T-15, T-18 y T-22, el Dédalo y el remolcador Cíclope.

El 17 de noviembre de 1928 se puso al mando del capitán de fragata don Adolfo Lena López. La escuadra comenzó a salir de Barcelona el 20 de noviembre de 1928. Los tres destructores Alsedo y los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo, recalaron en Cádiz el 5 de marzo para marchar al poco tiempo a las costas gallegas.

En el mes de marzo de 1929 la escuadra española realizó ejercicios frente a las islas Cíes. Al mando del vicealmirante don Rafael Morales, estaba formada por los dos acorazados Jaime I, insignia, Alfonso XIII, los cruceros Almirante Cervera, Blas de Lezo y Méndez Núñez y los destructores Alsedo, Velasco y Lazaga. La noche del 4 al 5 de abril de 1929 fondearon en Vigo los tres destructores.

Los mismos buques entraron en Cádiz el 9 de abril de 1929, volviendo a zarpar rumbo a Barcelona. Con motivo de la inauguración de la exposición universal de Barcelona el 19 de mayo de 1929, visitaron el puerto varias escuadras extranjeras. El 18 de mayo llegaron al puerto de Barcelona varios buques de la escuadra española, entre ellos la escuadrilla de destructores, mandada por el capitán de fragata don Miguel de Mier del Río, compuesta por el Alsedo, Lazaga, Velasco y Sánchez Barcáiztegui. El resto de la escuadra española estaba compuesta por los dos acorazados, cinco cruceros, nueve submarinos, dos torpederos, el Dédalo y otros buques menores y auxiliares.

A las cuatro y media de la tarde del 25 de mayo de 1929 abandonó el puerto de Barcelona rumbo a Cartagena la escuadrilla de destructores. Procedente de Cádiz, el 19 de junio de 1929 entraron en Ferrol los cuatro destructores de la escuadrilla para aprovisionarse de petróleo. Tenían previsto quedarse hasta el día 22 de junio para salir rumbo a Santander, pero las circunstancias harán que cambien los planes.

Ante la desaparición del hidroavión Dornier 16, tripulado por el comandante don Ramón Franco, a finales de junio de 1929 salieron de Ferrol los destructores Sánchez Barcáiztegui, Alsedo, Velasco y Lazaga rumbo a las islas Azores en su busca. Estaban al mando del capitán de navío don Miguel Mier. Regresaron a Ferrol la primera semana de julio de 1929. Los cuatro destructores salieron de Ferrol la madrugada del 8 de julio y llegaron a Santander la noche del 9 de julio. Allí su unieron a una escuadrilla de torpederos, que salieron a la mar para realizar maniobras. En el destructor Sánchez Barcáiztegui se habían embarcado alumnos de la Escuela de Guerra Naval para asistir a las prácticas.

Tomó parte en las maniobras generales de la escuadra que se realizaron entre los meses de septiembre y octubre de 1929. La tarde del 26 de septiembre de 1929 comenzaron a llegar a Palma de Mallorca varios buques de la escuadra, los cruceros Príncipe Alfonso, Almirante Cervera, Blas de Lezo y Méndez Núñez, y los destructores Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz, Alsedo, Velasco y Lazaga. Después de realizar varios supuestos tácticos en las islas Baleares, éstos y otros buques salieron el 5 de octubre de Palma de Mallorca.

La tarde del 6 de octubre de 1929 llegó a Barcelona el rey Alfonso XIII. Mientras otros buques fondeaban en Valencia, esa misma tarde fondeó parte de la escuadra en Barcelona, entre ellos los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díaz, Alsedo, Velasco y Lazaga. El Rey embarcó en la motonave Infanta Isabel para pasar revista a la escuadra. Finalizada la visita del Rey, los buques emprendieron viaje al sur para continuar las maniobras. El 16 de octubre regresaron a Barcelona para dar descanso a las tripulaciones parte de la escuadra que realiza maniobras en el Mediterráneo. Entraron primero los torpederos con el Bustamante a la cabeza. Poco después entraron los destructores Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz, José Luis Díez, Alsedo, Velasco, Lazaga y Cadarso, seguidos por los dos acorazados, los cuatro cruceros, la flotilla de submarinos y otros buques menores. La escuadra permaneció en puerto unos diez días para descaso, reparar algunas averías y aprovisionarse.

Procedentes de Barcelona, entraron en Cartagena a finales de octubre de 1929 varios buques de la escuadra, entre ellos la escuadrilla de destructores. En Cartagena, el Velasco se puso al mando del capitán de corbeta don Manuel de Flórez, continuando después su travesía a la costa gallega.

En la segunda quincena del mes de marzo de 1930 zarparán de Cartagena rumbo al puerto de Marín los destructores Alsedo, Velasco, Lázaga, Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz y José Luis Díez. Se les unieron los dos acorazados y dos cruceros para realizar ejercicios de cañón en el polígono Janer durante un periodo de dos meses. Finalizados los ejercicios tenían previsto realizar un viaje de prácticas por el Mediterráneo. En su travesía hasta Galicia recalaron en Cádiz, donde la mañana del 28 de marzo de 1930 asistió la escuadrilla de destructores en La Carraca a la entrega de la bandera de combate del destructor José Luis Díez. Las maniobras de tiro en el polígono de Marín comenzaron en el mes de abril de 1930 y tomó parte la escuadra mandada por el vicealmirante don Rafael Morales y Díaz de la Cortina. La escuadra permaneció en aguas gallegas realizando varias maniobras, la mayoría en la ría de Pontevedra, durante varios meses.

La escuadra regresó a Ferrol el 30 de junio al finalizar las maniobras Entró en el puerto de Musel, Gijón, en el mes de agosto de 1930 la escuadrilla de destructores, mandada por el capitán de navío don José María Gámiz, y compuesta por los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Alsedo, Velasco y Lazaga. Finalizada la visita de varios días, partieron rumbo a Santander y Bilbao.

El 27 de septiembre de 1930 entró en Cádiz la escuadra formada por los acorazados Jaime I y Alfonso XIII, los cruceros Príncipe Alfonso, Almirante Cervera, Reina Victoria Eugenia, Blas de Lezo y Méndez Núñez y los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Alsedo, Velasco y Lazaga. Tenían la misión de realizar un crucero de instrucción por el Mediterráneo, recalando en varios puertos. La escuadra, al mando del vicealmirante Morales, fondeó en Almería, Cartagena y, a mediados de diciembre de 1930, en Alicante.

A mediados de noviembre de 1930 se puso al mando del capitán de corbeta don Rafael Espinosa de los Monteros. La escuadra marcha a Ferrol en el mes de enero de 1931, quedando los dos acorazados en Cartagena para ser reparadas sus calderas. El 21 de abril de 1931 llegó a Cádiz una escuadrilla de destructores procedente de Barcelona, volviendo a hacerse a la mar el 30 de abril. Estaba formada por los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez y los tres de la clase Alsedo.

La tarde del 27 de mayo de 1931 llegaron a Ferrol los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, los cruceros Almirante Cervera, Miguel de Cervantes, Méndez Núñez, República y la escuadrilla de destructores, con el Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz, Lepanto, Velasco y Lazaga. Se realizó una revista naval con la presencia del ministro de Marina, el capitán general del departamento y el comandante general de la escuadra. También tomaron parte una división de submarinos y el Dédalo.

La escuadrilla de destructores realizó varias patrullas por el estrecho, recalando de nuevo en Cádiz el 3 de junio de 1931 procedentes de Ceuta. La tarde del 8 de junio de 1931 salieron de Cádiz rumbo al Mediterráneo los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Lepanto, Alsedo, Velasco y Lazaga. Los mismos buques fondearon en Palma de Mallorca, procedentes de Barcelona, la madrugada del 14 al 15 de julio de 1931.

En el mes de agosto de 1931 pasó a ser su comandante el capitán de corbeta don Federico Parras, sustituido a primeros de octubre por don Pedro Fontenla. El 5 de noviembre de 1931 salió del puerto de Cádiz. El subsecretario de Marina dio orden en mayo de 1932 para que el destructor Velasco zarpara de Cartagena rumbo a Valencia para ponerse a las órdenes del gobernador civil. El 21 de mayo de 1932 embarcó en Ceuta a bordo del destructor el Jalifa y su séquito para ser llevados a Sevilla. Después de visitar varias ciudades españolas, embarcó en Málaga el 2 de junio de 1932 para ser llevado a Ceuta. El 27 de mayo de 1932 salió de Cádiz con el guardacostas Xauen.

Incorporado a la escuadrilla, salió del puerto de Palma la mañana del 28 de julio de 1832 con los destructores José Luis Díez y Lazaga rumbo a Tarragona para realizar maniobras con una escuadrilla de submarinos. El 19 de agosto de 1932 entró en Cádiz para hacer reparaciones. Una vez reparado, salió a la mar el 1º de septiembre. Al mes siguiente se puso al mando del capitán de corbeta don Juan Pastor.

Procedente de Mahón, la noche del 23 de noviembre de 1932 fondeó en Palma de Mallorca la escuadrilla de destructores, compuesta por el Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Lepanto, Alsedo, Velasco y Lazaga. La mañana del 24 de noviembre salieron para Alicante los tres de la clase Churruca, mientras que los tres de la clase Alsedo quedaron en puerto, saliendo a la mar con el mismo destino el día 25.

A comienzos del año 1933 formó una escuadrilla de destructores autónoma con sus gemelos Alsedo y Lazaga. Procedentes de Cartagena, fondearon en Almería el 29 de abril de 1933 los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Alcalá Galiano, Churruca, Lepanto, Alsedo, Velasco y Lazaga. Zarparon al día siguiente rumbo a la costa de Marruecos. Zarparon de Ceuta el 3 de mayo de 1933 para regresar a la península. En el mes de julio de 1933 realizó unas maniobras generales con la escuadra en aguas de las islas Baleares.

Al comenzar el año 1934 el destructor Velasco formaba parte de la 1ª escuadrilla de destructores, mientras que sus dos gemelos se incorporaron a la recién creada división de instrucción de torpedistas, con base en Cartagena. A mediados de febrero de 1934 fue enviado de Cartagena a Ceuta con el transporte Almirante Lobo para incorporarse a las fuerzas navales del norte de África.

En abril de 1934 comenzaron unas maniobras en las islas Baleares con la escuadra, Una vez acabadas las maniobras, se celebró una revista naval el 11 de junio de 1934, en aguas de Alcudia y en presencia del presidente de la República don Niceto Alcalá Zamora, el ministro de Marina don Juan José Rocha García y otras autoridades. No acudieron los destructores Alsedo y Velasco, que se encuentran reparando. Durante ese tiempo que estuvo en puerto se puso al mando del capitán de corbeta don Federico Parras, que, a su vez, le sustituyo el 26 de noviembre de ese año por el del mismo empleo don Carlos Vázquez Reyes.

Procedente de Ceuta, llegó a Vigo el 8 de diciembre de 1934. Al día siguiente salió rumbo a Gijón. Su comandante, don Carlos Vázquez Reyes, falleció a causa de un accidente de automóvil en mayo de 1935. Fue sustituido por el capitán de corbeta don José García de Lomas.

A mediados de mayo de 1935 finalizaron los ejercicios de tiro en el polígono Janer los cruceros Libertad, Miguel de Cervantes y Almirante Cervera y los destructores Velasco y Lazaga, marchando posteriormente al Mediterráneo para realizar nuevas maniobras.

Cuando comenzó la guerra civil en julio de 1936, se encontraba sirviendo en la Escuela de Tiro, en Marín, al mando del capitán de corbeta don Manuel Calderón López Gago. Reparado en Ferrol, fue durante varios años el único destructor en servicio en el bando nacional, realizando una actividad incesante, sobre todo en el mar Cantábrico, bombardeando los depósitos de combustible en Bilbao, minado de varios puertos y servicios de bloqueo. Navegaba con el acorazado España cuando éste se hundió a la vista de Santander al chocar con una mina. A su comandante, el capitán de corbeta don Francisco Núñez Rodríguez, se le concedió la Medalla Naval individual y obtuvo la dotación la Medalla Militar colectiva al entrar en el campo minado y rescatar a la dotación del acorazado.

El 3 de septiembre de 1936 se enfrentó al submarino republicano C-2. El 19 de septiembre de 1936 acudió en Cabo Peñas a socorrer al remolcador artillado Galicia, atacado por el submarino republicano B-6, que se hundió a causa de la vía de agua producida por los disparos del remolcador. Combatió con numerosos pesqueros armados y capturo varios mercantes.

Entre los meses de junio y agosto de 1938 fue reparado en Ferrol, incorporándose de nuevo a la escuadra el 3 de septiembre, al mando del capitán de corbeta don Ricardo Benito Perera. En esta ocasión pasó a operar en el Mediterráneo en misiones de escolta, minado, bombardeo de puertos y otros servicios. Regresó a Ferrol el 13 de octubre de 1938 para ser sometido a nuevas reparaciones, pero ya no actuó en más servicios durante la guerra.

Los tres destructores Alsedo fueron modernizados entre 1940 y 1943. El puente fue sobre elevado, se añadió un palo trípode con cofa sobre el puente y una visera guíahumos en la chimenea proel. La artillería principal fue actualizada y se añadieron tres ametralladoras antiaéreas de 20 mm y dos morteros de lanzamientos de cargas de profundidad. Se entregó de nuevo el 11 de diciembre de 1943 y puesto al mando del capitán de corbeta don Federico Fernández de la Puente.

La mañana del 24 de agosto de 1948 llegaron a Panjón, cerca de Vigo, los destructores Velasco y Lazaga con una brigada de guardiamarinas de la Escuela Naval Militar, y el destructor Alsedo al mediodía, con el ministro de Marina a bordo, el almirante Regalado, para celebrar la patrona de la Marina. Estaba al mando del capitán de corbeta don Miguel Domínguez Sotelo.

En los años siguientes siguió prestando servicios en la Escuela Naval Militar. Su último comandante fue el capitán de corbeta don Enrique Golmayo Cifuentes.

Dado de baja el 9 de abril de 1957.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Blanco Núñez, José María.: La construcción naval en Ferrol (1726-2011). Navantia, S.A., 2011.

Cervera Pery, José.: La guerra naval española (1936-39). Editorial San Martín. Madrid, 1988.

Coello Lillo, Juan Luis.: Buques de la Armada española. Los años de la posguerra, Aqualarga. Madrid, 2000.

Diarios ABC, La Época, Heraldo de Madrid, La Libertad, El Sol, La Vanguardia, La Voz.

Semanario Vida Marítima.

Martín Tornero, Antonio.: “El desembarco de Alhucemas. Organización, ejecución y consecuencias”. Revista de Historia militar. Año XXV, nº 70. Madrid. Servicio Histórico Militar, 1991.

Compilada por Santiago Gómez.

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