Blas de Lezo 1925

Posted By on 27 agosto, 2013

Foto del crucero Blas de Lezo. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Foto del crucero Blas de Lezo. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Por la Ley Miranda de 17 de febrero de 1915 se aprobó la construcción de cuatro cruceros rápidos, la pareja Méndez Núñez y Blas de Lezo y años más tarde el Príncipe Alfonso y Almirante Cervera.

Fueron construidos por la SECN, Sociedad Española de Construcción Naval, en Ferrol. La puesta en quilla del primero de ellos se produjo en mayo de 1915. La construcción fue muy lenta por problemas presupuestarios y escasez de materias primas por la guerra mundial. Fue botado en julio de 1922. La quilla del segundo, el Méndez Núñez, se colocó en 1920 y fue botado en mayo de 1923. Por una orden de mayo de 1924 se intercambiaron sus nombres, pasando a llamarse Méndez Núñez el primero de los botados para hacer coincidir su entrega con el centenario del nacimiento de don Casto Méndez Núñez, héroe de la guerra del Pacífico de 1966.

Al crucero que acabó llamándose Blas de Lezo se le colocó la quilla en 1920 y fue botado en mayo de 1923. Se entregó a la Armada en mayo de 1925. Los dos cruceros ligeros estaban inspirados en los británicos de la clase “C”, aunque eran menos veloces que aquellos. Era su mayor defecto, al disponer de calderas de carbón y petróleo. Dada su menor velocidad a la de sus contemporáneos, se cambió su clasificación por la de cruceros ligeros.

Desplaza 4.780 toneladas en lastre, 6.045 a plena carga. Medía 134,11 metros de eslora entre perpendiculares y 140,82 en total, 14,02 metros de manga máxima, 5,6 de calado máximo, 7,72 de puntal hasta cubierta. Tenía una dotación de 320 hombres.

Armados don 6 cañones Vickers de 152 mm, en montajes simples, dos a proa y popa y dos a cada banda en el centro, 4 cañones antiaéreos de 47 mm situados en las bandas entre las chimeneas y 12 tubos lanzatorpedos de 533 mm en montajes triples, montados en 1930.

Disponía de 4 grupos de turbinas Parsons, 12 calderas Yarrow, 6 de petróleo y 6 de carbón, y 4 hélices. Alcanzaba una potencia de 43.000 caballos y una velocidad máxima de 29 nudos. Capacidad para llevar 730 toneladas de petróleo y 800 de carbón. Tenía una autonomía de 5.000 millas a 13 nudos de velocidad económica. Contaba con una protección de 50 a 75 mm en los costados y de 25 mm en cubierta.

Realizó sus primeras pruebas de mar a comienzos de mayo de 1924. Presidió la comisión inspectora el contraalmirante don Francisco Yolif. En el mes de noviembre de 1924 realizó las pruebas de turbinas y máquinas auxiliares. Las últimas pruebas oficiales las realizó en febrero de 1925. En el mes de mayo de 1925 se propuso para su primer comandante al capitán de navío don Ángel Cervera.

Los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo y los destructores Alsedo y Velasco  se encontraban en Ceuta a mediados del mes de julio de 1925. Salieron a la mar rumbo al norte de España y llegaron a Ferrol el 27 de julio. Los dos cruceros y los dos destructores llegaron a Santander el 27 de julio de 1925, siendo recibidos por el Rey. También llegó una escuadra francesa, dos acorazados y dos destructores. El 3 de agosto se entregó en Santander la bandera de combate a los destructores Alsedo y Velasco, adquiridas por suscripción popular, acto en el que se encontraban los dos cruceros ligeros y acudió la familia Real.

El 5 de agosto de 1925 llegaron a Málaga los cruceros. El 11 de agosto se encontraban los dos cruceros de nuevo en Ferrol. Después de abastecerse de combustible partieron rumbo a la costa de Marruecos el 13 de agosto. Quedaron fondeados en la bahía de Algeciras la tarde del 19 de agosto, donde se reunieron con la Escuadra de Instrucción.

Tomó parte en el desembarco de Alhucemas en septiembre de 1925. Los diferentes buques de guerra formaron en dos escuadras, la Escuadra de Instrucción, mandada por el vicealmirante Yolif, con los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, cruceros Blas de Lezo y Méndez Núñez y los destructores Alsedo y Velasco, y la Escuadra del Norte de África, al mando del contraalmirante Guerra Goyena, con el portahidroaviones Dédalo, los cruceros Reina Victoria Eugenia, Extremadura, 6 cañoneros, 4 torpederos, 11 guardacostas, 6 guardapescas, 4 remolcadores, 2 aljibes, 2 transportes, 26 barcazas de desembarco y 24 transportes de tropas.

La escuadra a la que pertenecía el crucero se reunió en Ceuta y salió el 6 de septiembre de 1925 con las fuerzas de desembarco rumbo a la playa de la Cebadilla, al oeste de Alhucemas, desembarcando las tropas el 8 de septiembre. El 2 de octubre de 1925 salió de Alhucemas rumbo a La Carraca. Salió de Cádiz el 23 de octubre para regresar a Melilla y la zona de operaciones. En el mes de noviembre de 1925 cesó el capitán de navío Cervera en el mando y se propuso para sustituirle al capitán de navío don Gonzalo de la Puerta. El crucero zarpó de Melilla rumbo a Ceuta el 25 de noviembre. A mediados de diciembre de 1925 se encontraba destacado en Melilla. El 21 de diciembre de 1925 se pone al mando del capitán de navío don Gonzalo de la Puerta y Díaz.

En enero de 1926 se inició en Palos el vuelo del hidroavión “Plus Ultra” que le llevaría a Buenos Aires, pilotado por el comandante don Ramón Franco y el capitán Ruiz de Alda, copiloto, Juan Manuel Durán, observador, y Pablo Rada, mecánico. Durante parte de la travesía fue escoltado por el crucero Blas de Lezo y el destructor Alsedo. Salió de Cádiz el 16 de enero de 1926 rumbo a Cabo Verde donde esperará la llegada del hidroavión del comandante Franco. El 23 de enero se reunió con el destructor en Porto Praia. Siguiendo el vuelo del avión, entró en Recife el 3 de febrero, de donde salió el día 7 para regresar a Cádiz, con escalas en Cabo Verde y Tenerife, en las islas Canarias, de donde salió el 23 de febrero. Llegó a Cádiz el 6 de abril escoltando desde Tenerife al crucero argentino Buenos Aires, buque escuela, con los aviadores españoles del “Plus Ultra” a bordo.

El 20 de mayo de 1926 salió de Cartagena con la escuadra, realizó ejercicios navales en aguas de Mazarrón con los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, el crucero Méndez Núñez y los destructores Velasco y Lazaga, entraron en Málaga el 21 de mayo y continuaron viaje hacia Alhucemas. A mediados del mes de junio de 1926 entró en el arsenal de Ferrol para hacerle unas reparaciones. Salió del arsenal dos meses más tarde.

El 26 de agosto de 1926 salió de Ferrol el crucero Blas de Lezo para relevar al Méndez Núñez en aguas del Cantábrico, regresando a Ferrol en octubre.

El 25 de enero de 1927 salió de Ferrol y entró en Cádiz dos días después para embarcar pertrechos. Recaló en Ceuta e inició su travesía hacia China el 28 de enero. Se debía integrar en una escuadra internacional para proteger a los ciudadanos españoles y extranjeros. La muerte del presidente Sun Yat-sen había provocado luchas de poder entre Wang Jingwei y Chiang Kai-Shek. Por el canal de Suez llegó a Extremo Oriente el 1º de marzo, fondeando en el río Yang-Tse. Finalizada la operación en China, se hizo a la mar el 23 de agosto para regresar a España. Tras una escala en Chin-Wang-Tao para reponerse de una epidemia, llegó a Japón en visita de cortesía. Salió de Japón el 8 de octubre y llegó a Manila el día 13. Inició la travesía el 19 de octubre y regresó a Cartagena el 24 de noviembre de 1927, tras una escala en Singapur, Colombo, Adén, Port Said y Mahón. Antes de su llegada a España se propuso para su mando al capitán de navío don Fernando de Carranza y Reguera, para sustituir al Gonzalo de la Puerta, ascendido a contraalmirante.

En el mes de octubre de 1927 firmó el Rey un decreto por el que se reorganiza la Marina. La escuadra deja de llamarse de Instrucción y queda formada por los dos acorazados y los cruceros Príncipe Alfonso y Almirante Cervera, próximo a entrar en servicio. Subordinada a esta escuadra y mandada por un contraalmirante se forma una división de cruceros con el Méndez Núñez, Blas de Lezo y Reina Victoria Eugenia.

El 1º de marzo de 1928 zarparon de Barcelona los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, los cruceros Reina Victoria Eugenia, Blas de Lezo y Méndez Núñez rumbo a Almería y Málaga. Salieron de Cádiz los tres cruceros el 6 de marzo rumbo al Norte. El 9 de marzo fondearon en Marín los cruceros Méndez Núñez y Reina Victoria Eugenia, quedando el Blas de Lezo en Lisboa el 7 de marzo al encontrarse gravemente enfermo su tercer comandante. Para el día siguiente se espera en Vigo desde Marín a los dos acorazados y los tres cruceros. El 15, 17 y 21 de marzo de 1928 realizaron los tres cruceros ejercicios de artillería en Marín. Para finales del mes de marzo entró la división en cruceros en Ferrol. Estaba al mando del contraalmirante don Manuel Fernández Almeida, con insignia en el Reina Victoria Eugenia. La división entró en Vigo el 20 de abril de 1928.

En marzo de 1828 se nombró comandante del crucero al capitán de navío don Francisco Montero Velando. En la segunda semana de mayo de 1928 entraron los tres cruceros en el arsenal de Ferrol para limpiar sus fondos y hacerles algunas reparaciones. El 28 de junio de 1928 salió de Ferrol rumbo a Gijón con el crucero Príncipe Alfonso, donde éste último debía recoger su bandera de combate. El 8 de julio de 1928 recibió la bandera de combate en San Sebastián de la mano de la Reina Victoria Eugenia, donada por Guipúzcoa. En el mismo día y lugar recibió su bandera de combate el buque escuela Juan Sebastián Elcano. El 12 de julio de 1928 entró el crucero en Bilbao. La división de cruceros llegó a Marín a mediados de agosto de 1928, donde se reunieron con la escuadra para realizar maniobras. Procedentes de Marín, llegó la escuadra a Vigo para abastecerse de combustible, formada por dos acorazados, los tres cruceros, cuatro torpederos, y el portahidroaviones Dédalo.

En septiembre de 1928 llegó la escuadra al Mediterráneo para realizar unas maniobras generales, fondeando en Almería el día 29 los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo. El 27 de octubre de 1928 fondearon en Palma de Mallorca los buques de la escuadra que realiza maniobras en Baleares, los dos acorazados, los cruceros Príncipe Alfonso, Almirante Cervera y Blas de Lezo y los tres destructores de la clase Alsedo. El 10 y 11 de noviembre de 1928 llegó la Barcelona desde Pollensa la escuadra española después de haber realizado las maniobras generales en las islas Baleares y costa del Mediterráneo en los meses de octubre y noviembre. El crucero Blas de Lezo se encontraba al mando del capitán de navío don Tomás Calvar. La escuadra comenzó a salir de Barcelona el 20 de noviembre de 1928, llegando la división de cruceros a Ferrol a finales de noviembre.

A mediados de enero de 1929 se propuso como comandante al capitán de navío don Sebastián Gómez. El 5 de marzo de 1929 entraron en Cádiz los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo y los destructores Alsedo, Velasco y Lazaga. La mañana del 13 de marzo de 1929 salieron del puerto de Vigo los cruceros Príncipe Alfonso, Méndez Núñez y Blas de Lezo para hacer maniobras en alta mar. Realizó numerosas prácticas de tiro, maniobras tácticas durante los meses de marzo y abril en aguas gallegas.

El 17 de mayo de 1929 entró en Barcelona la escuadra española al mando del vicealmirante don Rafael Morales con motivo de la inauguración de la Exposición Universal de Barcelona el 19 de mayo. La formaban los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, los cruceros Príncipe Alfonso, Méndez Núñez y Blas de Lezo, los destructores Sánchez Barcáiztegui, Alsedo, Velasco y Lazaga. Permanecieron en Barcelona durante la estancia del rey Alfonso XIII. Los dos acorazados y tres cruceros salieron de Barcelona y fondearon en Alcudia el 17 de junio, recalando después en Palma de Mallorca. Después de recalar en Valencia a primeros de julio, la misma escuadra, a la que se unió el crucero Almirante Cervera, llegó a Ferrol el 9 de julio de 1929.

Después de aprovisionarse de combustible los cuatro cruceros zarparon de Ferrol a mediados de julio rumbo a Santander, mientras los destructores salieron a alta mar en busca del hidro desaparecido de Ramón Franco. Reunida la escuadra en Santander, el rey Alfonso XIII y el infante don Juan embarcaron el 20 de agosto de 1929 en el crucero Príncipe Alfonso, insignia del contraalmirante don Adolfo Suanzes Carpegna. La escuadra se hizo a la mar para realizar maniobras de conjunto.

La segunda semana de septiembre de 1929 salieron de Ferrol rumbo a Cartagena los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo para incorporarse a la escuadra y realizar unas maniobras generales en el Mediterráneo. Las maniobras se realizaron en las islas Baleares entre el 20 de septiembre al 1º de octubre de 1929. Tomaron parte los dos acorazados, los cruceros Príncipe Alfonso, Almirante Cervera, Méndez Núñez, Blas de Lezo y Extremadura, los destructores Sánchez Barcáiztegui, Alsedo, Velasco y Lazaga, siete torpederos, la división de submarinos, el portahidroaviones Dédalo y otros buques menores y auxiliares. La escuadra comenzó a salir de Cartagena la mañana del 17 de septiembre de 1929. Para el descanso de las tripulaciones, abastecerse y reparar algunas averías, parte de la escuadra fondeó en Barcelona. Una revista naval tuvo lugar el 15 de octubre presidida por el rey Alfonso XIII. Finalizadas las maniobras, parte de la escuadra regresó a Ferrol el 25 de octubre, entre ellos los dos acorazados, los cruceros Méndez Núñez y Blas de Lezo y los cuatro destructores.

En diciembre de 1929 se reunió en Cartagena la división de cruceros, formada por el Almirante Cervera, Méndez Núñez y Blas de Lezo. El comandante de la división era el contraalmirante don Adolfo Suanzes, a bordo del Cervera. En el mes de marzo de 1930 se reunió en Marín la escuadra del vicealmirante don Rafael Morales, con el Alfonso XIII y Jaime I, la división de cruceros al mando del contraalmirante don Adolfo Suanzes, con el Príncipe Alfonso, Almirante Cervera, Miguel de Cervantes, Méndez Núñez y Blas de Lezo, y una escuadrilla de destructores. Realizaron ejercicios navales y después regresaron a Ferrol.

La mañana del 26 de abril de 1930 salieron de Vigo los cruceros Cervera, Méndez Núñez y Blas de Lezo rumbo a Tenerife, llegando a su destino la mañana del 29 de abril para asistir a las fiestas de la conquista de las islas Canarias por la Corona de Castilla. Procedentes de Tenerife, fondearon en Las Palmas el 6 de mayo. Los tres cruceros realizaron unas maniobras antes de salir para la península. El 12 de mayo salieron de Las Palmas rumbo a Vigo, excepto el crucero Blas de Lezo que ese mismo día entró en Cádiz.

En la primera quincena del mes de junio de 1930 finalizaron las maniobras que la escuadra viene efectuando en la ría de Pontevedra, regresando a Ferrol los dos acorazados, los cruceros Príncipe Alfonso, Almirante Cervera, Méndez Núñez y Blas de Lezo y la escuadrilla de destructores, con el Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Alsedo, Velasco y Lazaga. El 18 de julio salieron de Ferrol los cruceros Almirante Cervera, Méndez Núñez y Blas de Lezo rumbo a Santander, mandados por el contraalmirante don Adolfo Suances. Fueron visitados por el Rey el 21 de julio.

Las siguientes maniobras navales que se programaron serían en el Cantábrico, desde Cabo Ortegal a la costa francesa. Participaron los dos acorazados, los tres cruceros clase Cervera, los dos Méndez Núñez y el Reina Victoria Eugenia, además de destructores y los submarinos. Los buques, al mando del almirante Magaz, se concentraron en Ferrol, el 30 de agosto de 1930 llegaron los cruceros Miguel de Cervantes, Méndez Núñez y Blas de Lezo y los destructores Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz, José Luis Díez, Alsedo y Lazaga, además de portahidroaviones Dédalo con 6 aparatos a bordo. Las maniobras finalizaron el 20 de septiembre con un desfile ante el rey Alfonso XIII.

El 27 de septiembre de 1930 entró la escuadra en Cádiz, realizando posteriormente un crucero por el Mediterráneo hasta el mes de diciembre, al mando del vicealmirante don Rafael Morales. El 5 de febrero de 1931 entró en el dique del arsenal de La Carraca el crucero Blas de Lezo para ser reparado, además de serle instalados proyectores, corredera eléctrica, sondador acústico y una estación de tiro Hazemeyer. El crucero salió del arsenal de Cádiz el 10 de junio de 1931.

La primera semana de agosto de 1931 llegaron a Bilbao los cruceros Cervantes, Cervera, Libertad, República, Méndez Núñez y Blas de Lezo, con 8 destructores y 10 submarinos. A mediados de octubre de 1931 se encuentra de nuevo en Cádiz. El 30 de octubre realizó pruebas en la bahía de Cádiz. Salió de Cádiz el 27 de noviembre de 1931 rumbo a la costa gallega. El 29 de diciembre de 1931 salió de Vigo para efectuar prácticas de tiro en alta mar. Le acompañaron dos submarinos salidos de Ferrol.

El 4 de febrero de 1932 salieron de Ferrol rumbo a Vigo los cruceros Libertad, Cervantes y Blas de Lezo, división mandada por el contraalmirante don Álvaro Guitián. El 9 de mayo de 1932 zarparon de Ferrol y llegaron a La Coruña en visita oficial los cruceros Libertad, Almirante Cervera, Miguel de Cervantes, Méndez Núñez, Blas de Lezo y República, mandados por el vicealmirante Guitián. El 14 de mayo zarparon rumbo a Vigo los cruceros República, Miguel de Cervantes, Méndez Núñez y Blas de Lezo, mientras el resto se quedó en La Coruña.

En el mes de julio de 1932 realizó la escuadra unos ejercicios en la costa gallega. El crucero Blas de Lezo, al mando del capitán de navío don Antonio Guitián, chocó con unas rocas frente a Finisterre, cuando, navegaba entre la costa y el bajo de Centollo, y se hundió, mientras realizaba un supuesto táctico en el que debían pasar por la costa con el crucero Méndez Núñez y los destructores Sánchez Barcáiztegui y Lepanto, sin ser advertida su presencia. La tripulación fue recogida por el resto de los buques. El Méndez Núñez, Cervera y Cervantes llegaron a Ferrol el 18 de julio. El primero entró en el dique para reconocer sus fondos tras el accidente en el que se hundió su gemelo. En el consejo de guerra celebrado en marzo de 1933 fue absuelto su comandante al quedar varado en un bajo no señalado por las cartas de navegación.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Blanco Núñez, José María. La construcción naval en Ferrol, 1726-2011. Navantia, 2011.

González, Marcelino.: 50 Barcos españoles, Fundación Alvargonzález. Gijón, 2009.

Martín Tornero, Antonio.: “El desembarco de Alhucemas. Organización, ejecución y consecuencias”. Revista de Historia militar. Año XXV, nº 70. Madrid. Servicio Histórico Militar, 1991.

Diarios ABC, La Correspondencia Militar, La Época, Heraldo de Madrid, La Libertad, El Sol, La Vanguardia.

Ortigueira Gil, Adolfo.: “El hundimiento del Blas de Lezo”. Revista Serga. Nº 10. Marzo-abril 2001.

Semanario Vida Marítima.

Compilada por Santiago Gómez.

Todoavante ©

About the author

Comments

Comments are closed.