José Luis Díez 1929

Posted By on 2 septiembre, 2013

Foto del destructor José Luis Díez. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Foto del destructor José Luis Díez. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Pertenece a la clase Churruca, la serie de buques de este tipo más numerosa de la Armada española. Dividida en tres series, con algunas diferencias entre ellas, se construyeron en Cartagena 18 unidades, incluidos los dos vendidos a la Marina argentina. El José Luis Díez pertenece a la primera serie y se autorizó su construcción el 31 de marzo de 1926 junto a los destructores Almirante Ferrándiz y Lepanto.

Se colocó su quilla en Cartagena el 4 de noviembre de 1927 en los astilleros de la SECN. Fue botado el 25 de agosto de 1928. Cuando entró en servicio mostró las iníciales “JD” pintadas en las amuras, que desaparecieron durante la guerra civil. Acabada la guerra, llevó las iníciales “DZ” a la altura del puente, sustituidas a partir de 1952 por numerales.

Tenía un desplazamiento de 1.536 toneladas con carga normal y 1.800 toneladas a plena carga. Medían 101,98 metros de eslora, 9,67 metros de manga, 6,02 de puntal y 3 de calado medio. Su tripulación era de 160 hombres.

Tenían una proa recta, una popa redondeada, cubierta del castillo hasta un tercio de la eslora, dos chimeneas ligeramente inclinadas hacia popa, un mástil de señales entre el puente de mando y la chimenea de proa, otro mástil más pequeño a popa.

La planta propulsora estaba formada por cuatro calderas tipo Yarrow, conectadas a dos grupos de turbinas Parsons, alcanzando una potencia de 42.000 caballos que accionaban dos ejes y dos hélices. Alcanzó en pruebas los 36 nudos de velocidad, aunque en operaciones podía alcanzar una velocidad respetable de 34 nudos. Con 540 toneladas de combustible, tenían una autonomía de 4.500 millas a 14 nudos.

Armado con 5 cañones Vickers de 120 mm, un cañón de 76 mm, 4 ametralladoras antiaéreas, seis tubos lanzatorpedos de 533 mm en dos montajes triples, dos morteros lanzacargas de profundidad.

En el mes de septiembre y octubre de 1929 se desarrollaron unas maniobras generales en el Mediterráneo en las que participó el José Luis Díez. Comenzaron en 17 de septiembre, concentrándose en Cartagena los buques a partir del día 12, donde al día siguiente fue entregado oficialmente a la Armada el destructor José Luis Díez. Estaba al mando, desde el 14 de agosto, del capitán de fragata don Fernando Delgado. La tarde del 6 de octubre de 1929, comenzaron a llegar a Barcelona los buques de la escuadra en maniobras. Poco después de las tres de la tarde comenzaron a llegar los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Alsedo, Velasco y Lazaga. El rey Alfonso XIII embarcó en el vapor Infanta Cristina, buque insignia y arbitro de las maniobras, y pasó revista a la escuadra. Finalizada la revista, la escuadra volvió a hacerse a la mar para desarrollar el segundo supuesto táctico de las maniobras.

El 12 de octubre de 1929 fondeó en Valencia con el guardacostas Uad Lucus, seis torpederos y doce submarinos. Efectuó pruebas de mar en aguas de Cartagena el 22 de enero de 1930 junto al submarino C-5, éste aún no entregado a la Armada. El 25 de enero de 1930 entró en el dique seco del arsenal de Cartagena para limpiar sus fondos.

En la segunda quincena del mes de marzo de 1930 zarparon de Cartagena rumbo a Marín el crucero Almirante Cervera y los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Alsedo, Velasco y Lazaga. Se unieron a estos buques el resto de la escuadra y realizaron prácticas de tiro en durante dos meses en el polígono Janer. La escuadra estaba al mando del vicealmirante don Rafael Morales y Díaz de la Cortina.

Entró en el puerto de Musel, Gijón, en el mes de agosto de 1930 la escuadrilla de destructores, mandada por el capitán de navío don José María Gámiz, y compuesta por los seis destructores. Finalizada la visita de varios días, partieron rumbo a Santander y Bilbao. El 20 de agosto de 1930 firma el Rey el nombramiento de comandante del destructor al capitán de fragata don Juan Bienvenida y García de la Vega. Estuvo presente a finales de agosto en las regatas Plymouth-Santander, actuando como buques de apoyo a las mismas, junto a otros buques de guerra.

Después de realizar prácticas entre las islas de Ibiza y Cabrera, fondeó en Palma de Mallorca el 2 de abril de 1931 la escuadrilla formada por los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Lepanto, Velasco y Lazaga. Permanecieron en puerto hasta el 6 de abril, día en que salieron rumbo a Mahón, Ibiza y Palma, para terminar recalando en Barcelona el 11 de abril.

La mañana del 3 de junio de 1931 llegaron a Cádiz, procedentes de Ceuta, los destructores de la escuadrilla. A partir del 3 de julio de 1931 pasó a ser su comandante el capitán de fragata don Hermenegildo Franco Salgado. La noche del 30 de julio de 1931 salieron de Palma de Mallorca rumbo a Barcelona los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz, Lepanto, Alsedo, Velasco y Lazaga. Tomaron parte en aguas barcelonesas en unas maniobras con una escuadrilla de aviación.

Desde primera hora de la mañana del 12 de septiembre de 1931 salió del puerto de Mahón para situarse a la entrada del puerto a la espera del hidro que trae al ministro de Marina. El torpedero T-20 salió rumbo a Fornells por si el hidro llegaba a ese puerto. La tarde del 12 de septiembre salió el destructor José Luis Díez rumbo a Pollensa a ponerse a las órdenes del ministro.

El 22 de enero de 1932 llegó al puerto de Barcelona procedente de Alicante a causa de los acontecimientos revolucionarios ocurridos en la ciudad. Llevó a cabo servicios de vigilancia del vapor Buenos Aires, atracado en Barcelona con detenidos a bordo en las últimas revueltas. La madrugada del 9 al 10 de febrero de 1932 zarpa de Barcelona escoltando al vapor Buenos Aires. Los deportados, que son 108, son enviados a Bata, Guinea. A la altura de Cádiz, algunos presos llevados por otro destructor son transbordados al Buenos Aires. Llegaron a Cádiz la mañana del 12 de febrero de 1932.

El presidente de la República don Niceto Alcalá Zamora embarcó en Cartagena en el crucero Almirante Cervera el 31 de marzo de 1932. Acompañado por los destructores José Luis Díez, Churruca, Sánchez Barcáiztegui y Almirante Ferrándiz puso rumbo a las islas Baleares. Antes de zarpar de Ibiza se desencadenó un fuerte temporal y el destructor José Luis Díez embarrancó el 4 de abril en un banco de arena junto a la isla de la Plana a causa del fuerte viento. A la una de la madrugada del 5 de abril salió el presidente a bordo del crucero rumbo a Valencia, quedando los destructores en Ibiza para auxiliar al destructor. Con la ayuda de los remolcadores Cíclope, Gaditano y Salinas y la llegada de Cartagena del destructor Alcalá Galiano, la mañana del 16 de abril se pudo poner a flote. Llegó a Cartagena por sus propios medios a las 9 de la mañana del 21 de abril. Quedó a la espera de entrar en el arsenal para ser reparado, comprobándose que no tenía daños graves.

El 2 de mayo de 1932 se puso al mando del capitán de fragata don Manuel Moreu Figueroa. En la última semana del mes de julio de 1932 realizó maniobras en aguas catalanas e islas Baleares con otros destructores y submarinos.

En la primera semana de abril de 1933 se encontraban fondeados en el puerto de Pollensa los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Lepanto, Churruca y Almirante Ferrándiz. Zarparon la mañana del 6 de abril para realizar varios ejercicios. El 19 de abril de 1933 quedó varado en los bajos Hormigas, frente al cabo de Palos, el vapor sueco Ariel. De Cartagena salió el destructor José Luis Díez para prestarle auxilio.

Procedentes de Cartagena llegaron a Almería el 28 de abril de 1933 los destructores Sánchez Barcáiztegui, Almirante Ferrándiz, José Luis Díez, Alcalá Galiano, Churruca, Lepanto, Alsedo y Lazaga. La misma escuadrilla zarpó de Ceuta el 3 de mayo de 1933 rumbo a Cartagena, donde el 9 de mayo se puso al mando el José Luis Díez de un nuevo comandante, el capitán de fragata don Francisco Benavente García de la Vega.

A finales del mes de junio y primeros días de julio de 1933 realizó nuevas maniobras en las islas Baleares. A la última fase de las maniobras asistió el ministro de Marina a bordo del crucero Libertad. La mañana del 1º de julio de 1933 llegaron a Palma de Mallorca los cruceros Libertad, Almirante Cervera, Miguel de Cervantes y los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz y Lepanto. Unos días después llegaron otros doce buques de guerra para realizar la última fase de las maniobras, a las que asistió el ministro de Marina.

A las ocho de la mañana del 9 de julio de 1933 entraron en Barcelona, procedentes de Palma de Mallorca el crucero Almirante Cervera y los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Ferrándiz y Lepanto. A bordo del crucero llegó el ministro de Marina, el jefe de la escuadra almirante don Javier de Salas y otras autoridades.

Comenzaron en junio de 1934 unas maniobras en el Mediterráneo. La escuadra se concentró en Palma de Mallorca. Procedentes de Cartagena llegaron el 1º de junio tres destructores y los seis submarinos de la clase “C”. De Barcelona llegó el acorazado Jaime I, el crucero República y los destructores José Luis Díez y Lepanto. El 13 de mayo de 1935 se puso al mando del capitán de fragata don José María Aznar Bárcena, sustituido el 17 de mayo de 1936 por el del mismo empleo don Casimiro Carré Chicarro.

Cuando comenzó la guerra civil se encontraba en el dique en Cartagena. El 19 de julio de 1936 fue arrestado su comandante, el capitán Carré Chicarro, su segundo, el capitán de corbeta Otón Sánchez-Vizcaíno y otros oficiales, que fueron fusilados. Al mando del capitán de corbeta don Luis González de Ubieta salió de Cartagena el 20 de julio y se presentó ante el puerto de Alicante. Su presencia y su amenaza de bombardear la ciudad, provocó la rendición de los sublevados. Llegó a Málaga el 9 de agosto, desde donde realizó patrullas por el estrecho. Del 9 al 12 de septiembre de 1936 patrulló el estrecho para proteger la llegada de Méjico del trasatlántico Magallanes, cargado de armas.

El 21 de septiembre abandonó el estrecho para desplazarse al Cantábrico con el acorazado Jaime I, los cruceros Libertad y Cervera y los destructores Escaño, Antequera, Miranda, Lepanto y Valdés y neutralizar a la escuadra nacional. Anteriormente se habían desplazado varios submarinos. El destructor José Luis Díez fondeó en el Musel el 25 de septiembre. Mientras la escuadra regresó al Mediterráneo a mediados de octubre, quedaron en el Cantábrico el destructor José Luis Díez, el torpedero T-3 y los submarinos C-2 y C-5.

En el mes de noviembre de 1936 pasó a ser su comandante el alférez de navío don Carlos Moya Blanco, que era partidario del bando nacional, manteniendo al destructor inactivo en Bilbao por largos periodos. El 3 de enero de 1937 combatió con el bacaladero de Ferrol Galerna, convertido en patrullero. El 5 de marzo capturó el crucero Canarias al mercante Galdames, escoltado por 5 pesqueros armados. El destructor le daba protección lejana. Carlos Moya aprovechó la confusión del encuentro para entrar en Burdeos y desertar con otros oficiales. El nuevo comandante fue el capitán de corbeta don Horacio Pérez, que llevó el destructor a Santander. Entró en puerto averiado el 30 de marzo tras un encuentro con el acorazado España y el crucero auxiliar Ciudad de Palma. Su comandante fue sustituido en el mes de abril por el teniente de navío don Evaristo López Rodríguez.

El bando republicano envió al Cantábrico en el mes de mayo al destructor Ciscar y algunos submarinos. En los primeros días de junio escoltaron al petrolero Gobeo en su llegada a Bilbao y pocos días después tuvieron un encuentro sin consecuencias con el crucero Cervera. Durante la evacuación de Bilbao, el 15 de junio embarcó refugiados y atracó en el puerto francés de Pullac, donde su comandante y más oficiales desertaron. Fue sustituido por el jefe de máquinas don Pedro de Loyola Larrañaga y se dirigió a Bilbao. La presencia del crucero Canarias, le obligó a entrar en Gijón el día 21 y el 23 llegó a Santander. El 7 de julio toma su mando el alférez de navío don José María García Fresno. Tras los encuentros con el crucero Cervera y el patrullero Galerna los días 10 y 11 de agosto, la escuadra republicana se trasladó a Gijón. Allí fueron bombardeados por la aviación, quedando el destructor dañado.

El 29 de agosto, mientras navegaba con el Ciscar, se acercaban las tropas nacionales a Gijón, decidiendo su comandante entrar en Falmouth el 1º de septiembre, volviendo a desertar el comandante y parte de la dotación. Al mando del capitán de fragata don Fernando Navarro, agregado naval en Londres, entró en el puerto francés de Havre el 28 de septiembre para ser reparado. Tomó su mando en el mes de noviembre el recién ascendido a capitán de fragata don José Antonio Castro Izaguirre. Permaneció en el puerto francés hasta el 20 de agosto de 1938, cuando salió rumbo a Cartagena camuflado de buque británico. El día 25 aprovisionó combustible del mercante Saturno y apresó a dos pesqueros. Después de hundirlos y hacer prisioneros a sus tripulantes, siguió rumbo al estrecho, vigilado por la escuadra nacional.

En total oscuridad pasó el cabo Espartel y vio las luces de Tánger la noche del 26 al 27 de agosto. Había dejado atrás a los cruceros Navarra y Cervera. Una hora después fue detectado por el destructor Ceuta, que navegaba con los destructores Melilla y Huesca. El Ceuta le disparó con granadas trazadoras y el destructor no contestó al fuego. Al sur de punta Europa se encontró con el crucero Canarias, que ya había sido avisado por el Ceuta. El destructor fue alcanzado por los disparos del crucero y recibió 47 impactos, provocando una gran vía de agua y otros daños. Murieron los 24 pescadores prisioneros al inundarse el sollado donde se encontraban, y otros dos marineros, además de 10 heridos y 6 desaparecidos. Pudo refugiarse en Gibraltar. El gobierno británico accedió a ampliar la estancia del destructor en puerto y fue reparado.

Salió de Gibraltar a la una de la mañana del 30 de diciembre de 1938 rumbo a Cartagena. Le esperaban varios buques nacionales, el cañonero Calvo Sotelo y el minador Júpiter, que abrió fuego. Doblando el cabo Europa se encontró de frente con el minador Vulcano. Ambos dispararon y se abordaron. El destructor lanzó tres torpedos, pero a causa de la escora, uno pasó por encima de la toldilla del minador. El destructor, muy averiado, tuvo que varar en la costa de Levante de Gibraltar. En este nuevo encuentro tuvo 4 muertos, 12 heridos y un desaparecido y el Vulcano 5 heridos. Esa misma tarde, el destructor fue remolcado a Gibraltar por los británicos y la tripulación detenida, siendo enviada a Cartagena el 13 de enero.

El 25 de marzo de 1939 fue entregado por los británicos al gobierno nacional, subiendo la dotación a bordo en Gibraltar y puesto al mando del capitán de corbeta don Alejandro Molins. Llevado a remolque a Algeciras esa misma tarde con la escolta del cañonero Calvo Sotelo. Llegó finalmente a Cádiz el 4 de abril de 1939. Finalizada la guerra, es destinado a Ferrol, donde sería reparado y remodelado, incorporándose a la 1ª flotilla de destructores. Permaneció basado en Ferrol por varios años, participando en varios cruceros, maniobras y actos protocolarios.

El 26 de febrero de 1952 llegó a Las Palmas de Gran Canarias la escuadra española al mando del almirante Regalado, la cual realizó maniobras en las islas Canarias. Estaba compuesta por el crucero Galicia, los destructores Almirante Miranda, Churruca, José Luis Díez, Císcar, Sánchez Barcáiztegui, Almirante Valdés, Almirante Antequera y Alcalá Galiano, que pertenecen a la 1ª y 3ª flotillas de destructores con base en Ferrol y Cádiz. La misma escuadra recaló la mañana del 9 de marzo en Santa Cruz de la Palma. A media noche partieron rumbo a Ferrol, dando por finalizadas las maniobras.

El 16 de septiembre de 1952 zarpó de Ferrol para realizar maniobras en las rías bajas los buques de la escuadra mandada por el almirante Regalado. Estaba compuesta por los cruceros Canarias, insignia de la Flota, Almirante Cervera, insignia del contraalmirante don Santiago Antón, y Méndez Núñez, los destructores Ulloa, Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, Almirante Antequera, Almirante Valdés, Jorge Juan, Ciscar y el minador Neptuno. Finalizadas las maniobras, a mediados del mes de octubre, la escuadra regresó a Ferrol.

En el mes de marzo de 1953 realizó un crucero de instrucción por el Mediterráneo con la escuadra al mando del vicealmirante don Guillermo Díaz del Río, que tenía su insignia en el crucero Canarias. El destructor formaba parte de la 1ª flotilla, mandada por el capitán de navío don Alejandro Mackinley de la Cámara, y compuesta por los destructores Sánchez Barcáiztegui, Almirante Antequera, Jorge Juan y José Luis Díez. La escuadra llegó a Ferrol el 8 de marzo después de recalar en varios puestos del Mediterráneo y Cádiz.

En día 12 de mayo de 1953 dieron comienzo las maniobras de la 1ª división de la Flota, con base en Ferrol. Mandada por el vicealmirante don Guillermo Díez del Río, está compuesta por los cruceros Canarias y Méndez Núñez, los destructores Ulloa, Sánchez Barcáiztegui, Jorge Juan, Almirante Antequera, Almirante Valdés, José Luis Díez y Ciscar, los minadores Júpiter y Neptuno, los cañoneros Martín Alonso Pinzón y Hernán Cortés, además de otras unidades menores.

El 16 de marzo de 1955 llegó a Barcelona en viaje de instrucción una división de buques de guerra mandados por el almirante don Felipe de Abárzuza y Oliva. La división, formada por el crucero Canarias, los destructores José Luis Díez y Sánchez Barcáiztegui y el torpedero Audaz, había salido de Ferrol y visitó anteriormente los puertos de Cartagena y Valencia. Después de permanecer varios días en Barcelona, visitaron los puertos de Mahón, Palma de Mallorca, Málaga, Cádiz y regresaron a Ferrol, donde concluyó el viaje de instrucción.

A comienzos del mes de octubre de 1955 permaneció en Barcelona por unos días el jefe del Estado general Franco. El día 4 de octubre llegó al puerto la escuadra al mando del almirante Abárzuza, con insignia en el crucero Canarias. La escuadra llevaba haciendo maniobras en el Mediterráneo desde el 20 de septiembre. Completaban la escuadra los cruceros Almirante Cervera, insignia del jefe de la 1ª división de la Flota, Miguel de Cervantes, insignia del jefe de la 2ª división de la Flota, y Galicia, insignia del jede de la 3ª división de la Flota. También estaba presente el crucero Méndez Núñez, los destructores Sánchez Barcáiztegui, José Luis Díez, capitán de fragata Gilberto de Riva Rivero, Almirante Valdés, Ulloa, Almirante Antequera, Gravina, Escaño, Jorge Juan, Alcalá Galiano, Ciscar, Lepanto y Churruca, dos torpederos, dos corbetas, dos dragaminas y varios buques menores. El 8 de octubre embarcó Franco en el crucero Canarias, desde donde presenció las maniobras de la escuadra. Salió de puerto la noche del 8 de octubre y puso rumbo a las islas Baleares, seguido del resto de la escuadra.

El 12 de diciembre de 1955 tomó posesión el nuevo comandante general de la flota, el vicealmirante don Jerónimo Bustamante y de la Rocha, que sustituyó al almirante don Felipe Abárzuza y Eliza. La ceremonia se llevó a cabo en Ferrol, a bordo del crucero Canarias, mandado por el capitán de navío don Manuel Aldereguía. Se encontraban en Ferrol los buques de la 1ª división de la Flota, entre ellos el destructor José Luis Díez de la 1ª división de destructores.

Finalizadas las maniobras de otoño de la flota española en el Mediterráneo, la 1ª división entró en Málaga el 31 de octubre de 1956, mandada por el contraalmirante don Pablo Suances y formada por el crucero Almirante Cervera, los destructores José Luis Díez, Sánchez Barcáiztegui, Císcar y Ulloa, una flotilla de submarinos, el minador Marte, las fragatas Pizarro, Sarmiento de Gamboa y Martín Alonso Pinzón, una flotilla de lanchas torpederas y las 1ª y 2ª flotilla de rastreadores. La 2ª división de la flota entró el mismo día en el puerto de Almería, mandada por el contraalmirante Lallemand Menacho que izada su insignia en el crucero Miguel de Cervantes.

En noviembre y diciembre de 1957 tomó parte en las operaciones realizadas en el Sáhara. El 7 de diciembre formaba parte de la escuadra que realizó la demostración naval frente al puerto de Agadir.

Los días 13 y 14 de junio de 1958 se efectuaron las maniobras de primavera de la escuadra española, mandadas por el almirante general de la Flota don Pedro Nieto Antúnez. Consistieron en un desembarco en la costa gaditana en la operación “Alif” y tomaron parte los cruceros Canarias, Galicia y Almirante Cervera, los destructores Escaño, Gravina, Churruca, José Luis Díez, Jorge Juan y Almirante Miranda, embarcaciones menores y un grupo de helicópteros.

A finales de octubre de 1958 salieron de Marín los cruceros Canarias y Almirante Cervera y los destructores José Luis Díez, Escaño y Jorge Juan, mandados por el almirante don Pascual Cervera y Cervera. El José Luis Díez era el buque insignia de la 1ª división de destructores mandada por el capitán de navío don Federico Salas. Con otros buques de la escuadra efectuaron maniobras en el Cantábrico y las rías bajas durante 25 días. Regresaron a Ferrol el 21 de noviembre de 1958.

El 7 de agosto de 1960 tomó parte en la revista naval de Sagres, Portugal, con motivo del quinto centenario de la muerte de Enrique el Navegante. Tomaron parte 29 buques de 14 países, entre ellos cuatro españoles, el crucero Canarias, los destructores José Luis Díez y Ulloa y el buque escuela Juan Sebastián Elcano.

En julio de 1961 formaba parte de la flotilla de la Escuela Naval Militar en Marín junto al destructor Almirante Antequera. El 4 de mayo de 1963 se realizó la operación anfibia “Pato I”, un asalto a las islas Cíes, a la entrada a la ría de Vigo. El bando azul, o atacante, estaba formado por el minador Júpiter, insignia de la FAO (Fuerza Anfibia Operativa), 3 buques de desembarco LSM y 6 lanchas LCM, además de los destructores José Luis Díez y Almirante Antequera, otras fragatas, minadores y buques menores. El bando naranja defendía la isla y contaba con tropas. El crucero Canarias, que llevaba la insignia del comandante general de la Flota, vicealmirante don Pablo Suanzes Jáudenes, se situó cerca de la playa de desembarco para observar las operaciones. Los destructores José Luis Díez y Almirante Antequera llevaban a bordo alumnos de la Escuela Naval, que debían desembarcar en la isla con una agrupación de infantería de Marina de Cádiz, total, unos 525 hombres.

Fue dado de baja el 8 de octubre de 1965.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Cervera Pery, José.: La guerra naval española (1936-39). Editorial San Martín. Madrid, 1988.

González, Marcelino.: Otros 50 Barcos españoles, Fundación Alvargonzález. Gijón, 2012.

Diarios ABC, La Época, Heraldo de Madrid, El Imparcial, La Libertad, La Vanguardia, La Voz.

Semanario Vida Marítima.

Compilada por Santiago Gómez.

Todoavante ©

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