Isaac Peral 1917

Posted By on 1 octubre, 2013

Foto del sumergible Isaac Peral. Colección Bazán. Manuel Ramírez Gabarrús.

Foto del sumergible Isaac Peral. Colección Bazán. Manuel Ramírez Gabarrús.

La Ley Miranda asignaba a la Armada española hasta 28 submarinos. Las primeras cuatro unidades serían compradas en el extranjero y el resto construidas en España. El gobierno español encargó a los astilleros Fore River & Co. la construcción de un submarino con un coste de 3.383.500 pesetas. Pertenecía a la clase Holland, de la serie 903-L norteamericana, una copia del submarino tipo M-1.

Desplazaba 500 toneladas en superficie, 742 toneladas en inmersión. Medía 60,01 metros eslora, 5,8 metros de manga, 5,06 de puntal y 5,10 de calado máximo. Tripulado por 24 a 28 hombres.

Propulsado por dos motores diesel de 500 caballos y dos eléctricos de 340 caballos, proporcionándole una velocidad máxima de 15 nudos en superficie y 10,5 nudos en inmersión. Tenía una autonomía de 3.700 millas a 11 nudos en superficie y 80 millas a 4,5 en inmersión. Su cota de inmersión llegaba a los 50 metros de profundidad.

Armado con un cañón de 76 mm retráctil Bethelen Steel Co. Disponía de cuatro tubos lanzatorpedos de 450 mm.

Se colocó su quilla el 21 de septiembre de 1915. Fue botado en Quincy, Massachusetts, el 22 de julio de 1916. Las pruebas de mar comenzaron el 18 de agosto de 1916 con la tripulación española y su primer comandante, el teniente de navío don Fernando de Carranza Reguera. Fue entregado a la Armada el 25 de enero de 1917.

Salió de New London el 26 de febrero de 1917 y llegó a Las Palmas de Gran Canaria el 12 de marzo escoltado por el trasatlántico Claudio López, siendo remolcado en buena parte de la singladura. Llegó finalmente a Cartagena el 26 de abril escoltado desde Las Palmas por el crucero Extremadura.

Al mes siguiente se le efectuaron algunas reparaciones en los acumuladores y salió de Cartagena en el mes de julio para realizar pruebas de velocidad e inmersión, acompañado por el cañonero Bonifaz. Por Real Orden de 17 de junio de 1917 se le dio el nombre de Isaac Peral.

A mediados de octubre de 1917 salió de Cartagena para realizar prácticas de inmersión y navegación. Llegó hasta Mazarrón para continuar las prácticas, regresando a la base el mismo día.

Como primer submarino de la Armada, se dedicó a la instrucción de tripulaciones, realizando las mismas operaciones los submarinos de la clase “A”. La noche del 18 de enero de 1919 fondeó en Barcelona. Había salido de Cartagena con la flotilla de submarinos mandada por el capitán de corbeta don Mateo García de los Reyes, formada por el A-1 Monturiol, insignia, A-2 Cosme García y A-3. Entraron estos buques en Barcelona el día 19, junto al torpedero Número 18 y al acorazado Alfonso XIII. Durante esta visita a Barcelona, el submarino A-1 Monturiol recibió la bandera de combate. Permanecieron más de un mes en el puerto de Barcelona, saliendo rumbo a Poniente los 4 submarinos 15 de abril de 1919, escoltados por el torpedero Número 16.

El 1º de marzo de 1919 se puso al mando del teniente de navío don Francisco Guimerá Bosch, sustituido el 21 de abril de 1921 por el del mismo empleo don Casimiro Carré Chicarro.

En julio de 1919 realizó la flotilla un viaje de instrucción al Atlántico. Fondearon en Sanlúcar, después de realizar ejercicios a la altura de Chipiona. Recalaron en Vigo, Ferrol, Gijón y Santander, donde llegaron el 18 de agosto. A los cuatro submarinos los escoltó el crucero Extremadura, que hacía de buque de apoyo a la flotilla.

Escoltados por los destructores Bustamante y Proserpina salieron de Santander el 22 de agosto de 1919 los cuatro submarinos de la flotilla. En ellos embarcaron el Rey y los Infantes, realizando maniobras a unas seis millas de Cabo Mayor, regresando a puerto a las siete de la tarde. La tarde del día 25 de agosto de 1919 llegaron a San Sebastián, escoltados por el cañonero Marqués de la Victoria. Al día siguiente salieron rumbo a Pasajes para hacer maniobras. Regresaron a Cartagena en el mes de septiembre, fondeando antes en Bilbao, Gijón y Lisboa, excepto el A-3 que quedó en Vigo hasta el mes de diciembre.

Escoltados por el cazatorpedero Audaz y los torpederos Número 1 y Número 4, llegaron a Mahón los cuatro submarinos de la flotilla el 5 de junio de 1920. Uno de ellos recibió la bandera de combate. La flotilla, al mando del capitán de fragata don Mateo García de los Reyes, y los escoltas se encontraban realizando un viaje de instrucción. Del 14 al 17 de junio de 1920 visitaron Almería, procedentes de Alicante. La mañana del 18 de junio, zarparon rumbo a Melilla y Ceuta para finalizar en Cartagena.

Por Real Orden de 21 de diciembre de 1920 se constituyó la división de instrucción de submarinos, formada por el A-0 Isaac Peral, los tres de la clase “A”, el buque de salvamento Canguro y dos torpederos.

En abril de 1921 realizó la flotilla otro viaje de instrucción hasta las islas Canarias. Salió de Cartagena el 21 de abril y pusieron rumbo a Lanzarote, tocando antes en Cádiz. Después de visitar varios puertos, regresaron a Cádiz, Ceuta y Cartagena el 6 de junio.

En septiembre de 1921 inició la flotilla de submarinos un nuevo viaje de instrucción, mandada por el capitán de fragata García de los Reyes. La tarde del 8 de septiembre de 1921 fondearon los cuatro submarinos en Valencia, escoltados por los torpederos Número 1, Número 3, Número 21 y Número 22 y acompañado por el buque salvamento Canguro. Habían salido de Cartagena y visitado los puertos de Alicante y Gandía. El 9 de septiembre salieron rumbo a Barcelona.

La mañana del 19 de septiembre de 1921 efectuaron pruebas los submarinos Isaac Peral, A-1, A-2 y A-3, acompañados por el transporte de guerra Almirante Lobo, el buque de salvamento Kanguro, el cazatorpedero Audaz y los torpederos Número 1, Número 5, Número 21, Número 22 y Número 27. Realizaron maniobras de inmersión y colaboraron aparatos de la Escuela de Aerostación en ejercicios antisubmarinos. Asistió el ministro de Marina marqués de Cortina, que embarcó en el submarino A-1 Monturiol, al igual que el jefe del Estado Mayor de la Armada y otros jefes.

Procedente de Cartagena llegó la flotilla de submarinos a Almería el 25 de octubre de 1921 con el Canguro y los torpederos Nº 1, Nº 5, Nº 21 y Nº 22. Al día siguiente regresaron a Cartagena.

En la primavera de 1922 intervino en la guerra del Rif. Tomó parte en la evacuación de los heridos y no combatientes del peñón de Vélez de la Gomera, junto al submarino B-1. La operación, bajo intenso fuego enemigo, estuvo al mando del capitán de fragata don Mateo García de los Reyes, que arboló su insignia en el Isaac Peral, y en la que colaboró el acorazado España. Salieron de Cartagena el 17 de abril rumbo a Melilla, donde se unieron al acorazado, saliendo esa misma noche rumbo al Peñón. Bajo el fue enemigo emergió en la cala del cementerio la tarde del 17 de abril, operación se repitió al día siguiente, y embarcó a 69 hombres, mujeres y niños que serían trasladados al acorazado. Lo mismo realizó el submarinos B-1 con otras 37 personas. Cumplida la misión, regresaron los dos submarinos a Águilas el 20 de abril, fondeando finalmente en Cartagena al día siguiente.

Los dos submarinos entraron en la bahía de Alhucemas la noche del 5 de junio de 1922 para abastecer de agua a los defensores, operación que no se pudo realizar por el fuego nutrido de los moros desde cinco puntos diferentes de la costa. De nuevo llegaron a Alhucemas la noche del 23 de junio los dos submarinos junto al A-3 y al torpedero Nº 22, suministrando agua y víveres.

Escoltados por el acorazado España, salieron de Málaga los submarinos Isaac Peral y A-2, llevando un convoy de agua al Peñón de Alhucemas. El 26 de julio de 1922 llegaron los tres buques a Melilla.

Los submarinos de la flotilla, el Isaac Peral, los tres de la clase “A” y otros tres clase “B”, salieron rumbo a San Sebastián el 26 de agosto de 1922. En septiembre celebró la flotilla en San Sebastián los actos conmemorativos de la primera vuelta al mundo de Elcano, regresando después a Cartagena.

El 25 de septiembre de 1922 entraron en Cádiz los submarinos Isaac Peral, A-2, A-3, B-1, B-2, B-3 y remolcador Cíclope. El 4 de octubre de 1922 salieron de Cádiz rumbo a Poniente los mismos buques con el buque de salvamento Canguro.

En el mes de marzo de 1923 realizó maniobras la flotilla, presididas por el Rey, embarcado en el destructor Villaamil. En ese mismo año de 1923 se creó la división de submarinos de Mahón, siendo destinados el A-1 y A-2. En Cartagena, en la división de instrucción, quedó el Isaac Peral, el A-3 y los cuatro primeros submarinos de la clase “B”.

La división de instrucción de submarinos, compuesta por el Isaac Peral, B-1, B-2, B-3 y B-4, se encontraba en Alicante a mediados de octubre de 1923.

A finales de mayo de 1924 salieron de Cartagena acompañados por un torpedero, los submarinos Isaac Peral, B-2 y B-3 para realizar ejercicios en alta mar. Estaba al mando del teniente de navío don Trinidad Matres García desde el 2 de junio de 1923.

El 2 de junio de 1925 se puso al mando del teniente de navío don Pable Suances Jáudenes, sustituido el 4 de mayo de 1927 por el del mismo empleo don Pedro Sans Torres.

Procedentes de Cartagena, llegaron a Vigo el 1º de septiembre de 1926 los submarinos Isaac Peral y B-1, formando la división de submarinos de Ferrol. Dos días después entraron en Ferrol escoltados por el remolcador Cíclope.

En enero de 1927 fue carenado y modernizado. Comenzó a llevar desde entonces la letra “P” como numeral. Terminadas las reparaciones en Ferrol de los submarinos Isaac Peral y B-1, pusieron rumbo a la base naval de La Graña en la primera semana de enero de 1927.

El 4 de agosto de 1927 salieron de Ferrol los dos submarinos. Llevaban a bordo a varios oficiales para realizar prácticas en submarinos. El 11 de agosto volvieron a zarpar rumbo a la ría de Ares para realizar prácticas de inmersión. En octubre de 1927 entraron los dos submarinos en el dique para realizar reparaciones.

La división de submarinos de Cartagena, C-1, C-2, B-2, B-3, B-4, B-5 y B-6, escoltados por los torpederos Nº 15 y Nº 18, el remolcador Cíclope y el transporte Almirante Lobo, salió el 21 de julio, recalaron en Cádiz, La Coruña y Ferrol, donde se unieron a los dos submarinos Isaac Peral y B-1, y llegaron a Santander el 8 de agosto. Fueron visitados por el Rey. El 11 de septiembre recibieron órdenes de regresar a sus bases.

A las 12 de la noche del 2 de noviembre de 1928 llegó a Palma de Mallorca el transporte Almirante Lobo, buque insignia de la división de submarinos, mandada por el capitán de navío don Mateo García de los Reyes. Fondearon después los submarinos Isaac Peral, los seis submarinos de la clase “B” y los C-1 y C-2 de la clase “C”. Estos buques realizaron maniobras de conjunto con la escuadra los meses de octubre y noviembre. La escuadra llegó a Barcelona el 11 de noviembre para dar descanso a las tripulaciones, entre los que se incluía a la división de submarinos, con el Isaac Peral como buque insignia, mandado por el teniente de navío don Francisco Núñez Rodríguez. Permanecieron en puerto hasta la mañana del 20 de noviembre.

En el año 1929 formaba parte de la flotilla basada en Ferrol. Estaba al mando del teniente de navío don José de Lara Dorda. Para el mes de agosto de 1929 pasaron a formar parte de la escuadrilla de submarinos de la base naval de Mahón los submarinos Isaac Peral, A-1, A-2 y A-3. Llegaron a su nueva base el 6 de agosto, con el torpedero Nº 6 y el transporte Almirante Lobo, que trajo a los familiares de las dotaciones.

Participó en las maniobras anuales de la escuadra en el Mediterráneo entre mediados de septiembre y mediados de octubre de 1929.

A primeros de marzo de 1930, la división de Mahón fue disuelta y regresaron a Cartagena. El 28 de agosto de 1930 se sustituyó su nombre Isaac Peral por el numeral A-0.

Fue dado de baja el 18 de mayo de 1932. Vendido para su desguace al año siguiente por 35.000 pesetas.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Diarios ABC, La Correspondencia Militar, La Época, El Sol, La Vanguardia, La Voz.

González, Marcelino.: Otros 50 barcos españoles. Fundación Alvargonzález. Gijón, 2012.

Semanario Vida Marítima.

Compilada por Santiago Gómez.

Todoavante ©

About the author

Comments

Comments are closed.