C-6 1930

Posted By on 22 octubre, 2013

Foto del sumergible C-6. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Foto del sumergible C-6. Colección Todoavante. Casaú. Cartagena.

Los submarinos de la clase “C” fueron construidos en astilleros españoles, en Cartagena, por la SECN. Nacidos de la Ley Miranda de 1915, que proyectaba la creación de una fuerza submarina de 28 unidades. La ampliación de los plazos y las asignaciones presupuestarias dadas por una nueva ley el 11 de enero de 1922, permitió que se pudieran construir estos seis nuevos submarinos

Los submarinos de la clase “C” pertenecían al tipo Holland norteamericano, y fueron un desarrollo mejorado de la clase “B”, en velocidad, autonomía, rapidez y cota de inmersión y armamento.

Desplazaban 915 toneladas en superficie y 1.150 en inmersión. Medía 75,3 metros eslora, 5,6 de manga, 5,64 de puntal, 5,80 de calado medio. La dotación era de 40 hombres.

Propulsados por dos motores diesel de 1.000 caballos y dos eléctricos de 375 caballos cada uno, propulsaban a las dos hélices una velocidad máxima en superficie de 16,5 nudos y 8,5 en inmersión. Su autonomía era de 6.800 millas a 10 nudos y 3.200 a 16 nudos en superficie, y 150 millas a 4,5 nudos en inmersión. Tenía una cota máxima de 80 metros de profundidad.

Estaba armado con un cañón Vickers de 76 mm, un antiaéreo desmontable y 6 tubos lanzatorpedos, cuatro a proa y dos a popa, con torpedos de 533 mm Whitehead. Podían llevar otros cuatro torpedos de reserva.

Se colocó su quilla el 12 de febrero de 1925. Fue botado el 26 de diciembre de 1929 y entró en servicio en la Armada el 27 de septiembre de 1930. Se incorporó a la escuadrilla de submarinos de Cartagena y se puso al mando del capitán de corbeta don José Núñez Rodríguez.

A mediados de agosto de 1930 llegaron a Ferrol, procedentes de Cartagena, los seis submarinos de la clase “C”, donde participarán en las siguientes maniobras, que se desarrollaron en el Cantábrico en los meses de septiembre y octubre de 1930.

En enero de 1932 participó el submarino C-6 en la inauguración de un muelle en Alicante. El presidente de la República, don Niceto Alcalá Zamora, se encontraba a bordo.

En los meses de mayo y junio de 1934 se realizaron unas maniobras en la escuadra en las que participaron los seis submarinos de la misma clase “C”.

En compañía del submarino C-3 realizó un crucero por el Mediterráneo, tocando en los puertos de Bizerta, Alejandría, Haifa, Rodas, Salónica, El Pireo, Magdalena y Tolón, desde donde regresaron a Cartagena.

En el verano de 1935 realizaron los seis submarinos un viaje de instrucción en los que visitaron varios puertos españoles y extranjeros. Salieron de Cartagena el 29 de julio al mando del capitán de fragata don Guillermo Guimerá Bosch. La escuadrilla llegó a Melilla el 31 de julio, permaneciendo en el puerto hasta el 3 de agosto, que zarparon rumbo a Cádiz, llegando el día 5 de agosto. Siguiente el viaje, salieron de Cádiz el 7 de agosto y llegaron al puerto británico de Plymouth a mediados del mes. Tras un crucero por el Atlántico, en el que recalaron en Brest, regresaron a Ferrol para después poner rumbo a las islas Canarias. Recalaron en Dakar, Villa Cisneros, Las Palmas y Larache. Finalizaron el crucero en Cartagena en el mes de septiembre.

En la primera quincena del mes de mayo de 1936 realizó la escuadra, al mando del vicealmirante don Javier Salas, unas maniobras en las islas Canarias. Tomaron parte varios submarinos, entre ellos el C-6. Finalizadas las maniobras, regresó a Cartagena.

Cuando comenzó la guerra civil, se encontraba en Cartagena, mandado por el capitán de corbeta Romero Carnero. Al mando de un nuevo comandante, el maquinista Juan León, el 18 de julio de 1936 salió de Cartagena con los submarinos C-1 Isaac Peral, C-3 y C-4, mandados por el capitán de fragata Guimerá, para apostarse en la costa andaluza y evitar la llegada de tropas y material de guerra de África a los nacionalistas.

Entró la flotilla en Málaga el 20 de julio, donde la mayoría de los oficiales son arrestados y encarcelados en el buque prisión Monte Toro. El nuevo comandante del submarino C-6 fue el alférez de navío Sánchez-Ferragut Gómez, procedente del C-1 Isaac Peral. Ante la falta de oficiales, el 15 de agosto se puso de nuevo al mando del capitán de corbeta Romero. Ese mismo día salió de Cartagena rumbo al Cantábrico con el submarino C-3, que tuvo averías en la travesía, regresando a Cartagena, mientras el C-6 continuó en solitario, llegando a Gijón el 17 de agosto.

Cuando se encontraba en Gijón, recibió desde Madrid la posición de varios buques enemigos, entre ellos el crucero Almirante Cervera, que estaba fondeado y bombardeando la costa asturiana. En vez de aprovechar la situación, se hizo a la mar rumbo a San Sebastián, donde se encontraba el acorazado España en la costa. Dando por excusas dificultades técnicas, el comandante Moreno tampoco atacó al acorazado. La dotación se rebeló, le quitó el mando y puso de comandante al alférez de navío don Julián Sánchez-Ferragut Gómez. El gobierno ordena que regresara al Mediterráneo.

El 1º de septiembre se pone al mando del torpedista Ernesto Conesa Avilés, presidente del comité, y ese mismo día zarpa de nuevo rumbo al Cantábrico, llegando a Gijón el 7 de septiembre. El capitán de corbeta don Remigio Verdía Jolí asumió el mando del submarino el 9 de septiembre. El 2 de octubre de 1936 decide el gobierno que varios buques regresen al Mediterráneo, entrando en Málaga el 8 de octubre los submarinos C-3 y C-4, mientras que el C-6 continúa hasta Cartagena.

A comienzos del año 1937 tenía su base de operaciones en Málaga. Un ataque aéreo a Málaga, el 2 de enero, mató a su comandante. El 11 de enero regresó a Cartagena, escapando de un ataque naval de la escuadra enemiga a Málaga.

El 1º de febrero se nombra comandante al oficial soviético Ivan Alekseevich Burmistrov. Los días siguientes realiza varias navegaciones de adiestramiento. El comandante decide atacar a los buques surtos en Ceuta, operación que no realiza por el mal tiempo. Días después se dirige a la isla de Mallorca para atacar Palma, pero el 21 de febrero es bombardeado por un avión. Es dañado en el ataque y regresa a Cartagena al día siguiente para ser reparado, permaneciendo en obras hasta el 28 de abril.

A finales del mes de abril de 1937 regresa al Cantábrico por tercera vez. En el puerto de Musel se reúne con los submarinos C-2 y C-4. Llega a Santander el día 6 y a Bilbao el 12 de mayo. Es atacado por la aviación alemana y mueren seis tripulantes, otros tres son heridos y queda con numerosos daños, quedando en Sestao hasta el 31 de mayo en reparaciones.

Antes de caer Bilbao el 19 de junio, pudo abandonar el puerto con el C-4. Sale de Bilbao el 7 de junio y recala en Santander el día 9 sin haber encontrado buques enemigos. Había embarcado el oficial Nicolai Pavlovich Eguipko, el nuevo relevo, pero en la siguiente misión iban embarcados ambos oficiales soviéticos. Esta misión era el ataque al crucero Almirante Cervera, que se encontraba en la costa de Cantabria. Sale de Santander el día 18 y la noche del 20 de junio se acercó al crucero en superficie. Le lanzó dos torpedos, el primero se desvió y comenzó a circular alrededor del submarino, y el segundo cayó a plomo y explotó al tocar el fondo.

El nuevo comandante Eguipko se mostró muy activo, realizó numerosas patrullas en las que avistó al crucero Almirante Cervera pero no pudo atacarlo. La noche del 27 al 28 de julio lanzó dos torpedos contra el crucero Baleares, pero fallaron de nuevo.

Ante la próxima caída de Santander, los submarinos C-2, C-4 y C-6 abandonan el puerto en agosto de 1937. Llevan a bordo militares y políticos. El C-6 embarca al personal soviético y un tesoro por valor de quince millones de pesetas de la época.

Después del bombardeo del puerto de Musel a finales de agosto, el C-6 no pudo partir a Francia con sus compañeros C-2 y C-4, por encontrarse averiado. Cuando consiguió salir del puerto se encontró con el minador Júpiter y le lanzó dos torpedos el 14 de octubre. Uno se desvió y otro se hundió a plomo.

De regreso en Gijón y en víspera de la caída de la ciudad, el puerto sufrió un nuevo bombardeo. Las averías en el submarino le impedían sumergirse. La tripulación lo hundió el 20 de octubre de 1937 frente al puerto a cien metros de profundidad. La tripulación es recogida por el torpedero Nº 3 y los soviéticos abandonan la ciudad por vía aérea.

Fue reflotado en noviembre de 1947 con ayuda de flotadores y llevado al puerto de El Musel. Cuando era remolcado al puerto deportivo, falló el remolque y se hundió definitivamente.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Cayuelas Robles, Ramón.: Relatos inéditos de los submarinos republicanos en la guerra civil española: C-5 y C-2. Editorial Club Universitario, 1999.

Cervera Pery, José.: La guerra naval española (1936-39). Editorial San Martín. Madrid, 1988.

Diarios ABC, La Vanguardia.

González, Marcelino.: Otros 50 barcos españoles. Fundación Alvargonzález. Gijón, 2012.

Compilada por Santiago Gómez.

Todoavante ©

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