Bonifaz 1912

Posted By on 5 noviembre, 2013

Postal del cañonero Bonifaz extraída de una foto coloreada de Casaú. Cartagena.

Postal del cañonero Bonifaz extraída de una foto coloreada de Casaú. Cartagena.

Los cuatro cañoneros de la clase Recalde fueron proyectados en el Plan Naval de 1908 por el ministro don José Ferrándiz, con un presupuesto de seis millones de pesetas. Fueron construidos en Cartagena por la Sociedad Española de Construcciones Navales.

La quilla del Bonifaz se colocó el 14 de octubre de 1910, botado el 9 de noviembre de 1911 y se entregó a la Armada el 16 de marzo de 1912.

Desplazaba 800 toneladas. Medía 65,45 metros de eslora, 9,1 de manga y 2,90 de calado. Tripulado por 120 a 130 hombres.

Disponía de dos máquinas verticales de triple expansión de tipo Parson construidas en Cartagena, dos calderas Yarrow, construidas por la Sociedad Española de Construcciones Metálicas, dos hélices. Alcanzaba los 1.200 caballos de potencia a tiro forzado y una velocidad de 13,5 nudos. Con una capacidad de almacenar 160 toneladas de carbón, tenía una autonomía de 3.000 millas a consumo económico de 10 nudos.

Armado con 4 cañones Vickers de 76 mm, dos en el castillo y dos en la toldilla, y dos ametralladoras Vickers de 7 mm.

A finales de febrero de 1912 salió de Cartagena para realizar pruebas de consumos. Realizó nuevas pruebas de mar de forma satisfactoria en marzo de 1912 en compañía del torpedero Nº 2. En el mes de julio salió de Cartagena rumbo a Cádiz, zarpando rumbo a la costa norteafricana en el mes de agosto.

Los cuatro cañoneros realizaron la mayoría de sus servicios en las costas de Marruecos. Procedente de Melilla, el 30 de julio de 1913 llegó a Málaga para desembarcar a su comandante don Antonio Zanón, enfermo de fiebres. Al mando de su segundo, don Luis López Pastor, regresó a Melilla el día 31 de julio. A finales de agosto de 1913 se puso al mando del capitán de fragata don Antonio Biondi.

El 30 de septiembre de 1913 estuvo a punto de hundirse al chocar los restos del transporte General Valdés, que se encontraba hundido desde hacían unos años en el arsenal de La Carraca y todavía no se habían retirado, produciéndole una vía de agua. Pudo ser recuperado y reparado, zarpando nuevamente el 16 de mayo de 1914.

El 6 de julio de ese año llegó a Melilla para quedar de estación en ese puerto. A mediados de enero de 1915 salió de Melilla rumbo a Cádiz, siendo sustituido por el cañonero Laya.

Los cuatro cañoneros eran exactamente iguales. Para distinguirlos se pintaron en julio de 1915 un zuncho de veinte centímetros de ancho en lo alto de la chimenea del Laya, dos en el Bonifaz, con treinta centímetros de separación, tres en el Recalde y cuatro en el Lauria.

La noche del 23 de julio de 1915 embarranco a causa de la niebla el vapor Tordera entre Punta Negra y Cabo Tres Forcas. Salieron de Melilla para socorrerlo el cañonero Bonifaz, el remolcador Europa y dos lanchones con material y personal. Al mediodía del 23 de julio el cañonero pudo ponerlo a flote, entrando en Melilla el vapor por sus propios medios.

En febrero de 1916 se propuso para su mando al capitán de fragata don Eugenio Montero Reguera. El 29 de junio de 1916 bombardeó varias posiciones enemigas en Marruecos junto al acorazado Pelayo. En febrero de 1917 firmó el Rey un decreto por el que se proponía para el mando del cañonero al capitán de fragata don Manuel García Velázquez.

En la primera semana de mayo de 1917 entró en Cartagena y el día 10 llegó a Tarragona. A partir de entonces realizó varios servicios de patrulla en la costa del Mediterráneo durante la Primera Guerra Mundial. En agosto de 1918 seguía al mando del capitán García Velázquez.

La mañana del 12 de agosto de 1919 regresó a la costa norteafricana, fondeando en el puerto de Ceuta. Procedente de Algeciras trajo a bordo al general Fernández Silvestre y sus ayudantes. El 3 de diciembre de 1919 embarcó en Málaga el general Berenguer partiendo rumbo a Melilla. A mediados de marzo de 1920 se propuso para comandante del cañonero al capitán de fragata don Adolfo Suárez. Fue sustituido en el mes de octubre de ese año por el capitán de fragata don Juan Cervera Valderrama.

El 2 de marzo de 1921 llegó a Ceuta desde Cádiz tras una penosa travesía. A causa de un temporal llegó a puerto con numerosos heridos y contusos. La noche de 22 de marzo de 1921, cuando patrullaba la costa para evitar el contrabando de la kábila de Gomara, encontró varios botes frente a la playa. Rendidas las embarcaciones, se capturaron a 60 indígenas y seis europeos con víveres y armas. La lancha del cañonero persiguió hasta Uad Lau a otra lancha y capturó a 28 indígenas. Condujo a Río Martin a los buques apresados. Este hecho fue de gran importancia para evitar el contrabando que se recibía desde Gibraltar.

A partir del 16 de abril de 1921 apoyó a la columna del coronel don Carlos Castro Girona en su avance desde la desembocadura del Uad Lau a las posiciones de Kaseras, Ras Targa y Tiguisatz, mientras el cañonero Recalde protegía a los transportes encargados del aprovisionamiento. La columna estaba compuesta por 2.400 hombres, entre ellos una bandera de la Legión al mando del teniente coronel Millán Astray. Además de los cañoneros y las lanchas A-5 y A-6, apoyaron a las tropas el crucero Princesa de Asturias y una escuadrilla de aeroplanos.

Con el cañonero Lauria y otras unidades apoyó en el mes de agosto de 1921 con su fuego la ocupación de las posiciones de Ras Quiviana y el zoco de El Arbaa, en la zona de Chafarinas, por parte de las tropas al mando de Cabanellas. En esta acción, el cañonero Bonifaz tuvo dos heridos. Permaneció en estas operaciones hasta bien entrado el mes de septiembre.

La noche del 25 de octubre de 1922 salieron de Melilla los buques de la escuadra al mando del almirante Aznar, compuesta por el acorazado Alfonso XIII, el crucero Cataluña, los destructores Bustamante, Cadarso y Villaamil, los cañoneros Laya y Bonifaz, el Dédalo, las gasolineras H-2 y H-3, dos torpederos, los guardacostas Tetuán y Larache y otros buques menores, hasta 19. Esta escuadra bombardeó posiciones enemigas en Sidi Dris y en Afrau.

En enero de 1923 se propuso para el mando del cañonero al capitán de fragata don Juan N. Domínguez. En agosto de 1923 colaboró con los acorazados Alfonso XIII y España y otras unidades, entre ellas el cañonero Lauria, en el desembarco de tropas en Afrau para socorrer la posición de Tifaruin. En noviembre de 1923 se concedió el mando del cañonero al capitán de fragata don Francisco Montero.

Organizadas las fuerzas navales a comienzos de 1924, las del Norte de África quedaron al mando del contraalmirante don Eduardo Guerra, formadas por los cruceros Cataluña y Extremadura, los cañoneros Recalde, Laya, Bonifaz y Lauria, los guardacostas Alcázar, Arcila, Tetuán, Larache, Guarich, Uad Xauen, Uad Muluya, Uad Kert y Uad Martín y el remolcador Gaditano.

Los días 14 y 15 de noviembre de 1924 apoyó con su fuego, junto al cañonero Laya y otras unidades, la retirada de las tropas españolas de la guarnición de Uad Lau.

En 1926 y 1927 estuvo destinado en varias operaciones que se realizaron en las islas Canarias. La aviación militar española, tras los viajes anteriores, decide realizar una travesía con tres hidroaviones Dornier Wall de Melilla a Guinea. Comienza el viaje el 10 de diciembre y llegan a Santa Isabel el 25 de diciembre. Emprendieron el regreso el 26 de enero y llegaron los tres aviones a Melilla el 26 de febrero de 1927. El cañonero Bonifaz apoyó la expedición en varias fases de la misma. En el verano de 1927 regresó a Cádiz.

La mañana del 19 de abril de 1928 zarpó de Cádiz rumbo a Málaga el buque escuela Juan Sebastián Elcano. Viaja a bordo el rey Alfonso XIII. Fue escoltado por el cañonero Bonifaz y el remolcador Ferrolano. Una vez en Málaga, dejó la escolta y partió rumbo a Ceuta para regresar después a Cádiz.

Participó en las maniobras conjuntas que realizó la escuadra entre los meses de septiembre y noviembre de 1928 en aguas de las islas Baleares y costa de Levante.

Tomó parte en las maniobras conjuntas que realizó la escuadra en el Mediterráneo en septiembre y octubre de 1929. Fue uno de los buques que entró en Barcelona en el mes de octubre para dar descanso a las tripulaciones.

En diciembre de 1929 fondeó en Las Palmas de Gran Canaria y quedó destinado en las islas, alternándose con el cañonero Canalejas. En marzo de 1930 comenzó un crucero por todas las islas del archipiélago.

En 1931 se encontraba de nuevo en la península, comenzando varias singladuras por el Mediterráneo. Procedente de Cartagena entró en Barcelona el 16 de julio de 1931.

Fue el primero de los cuatro cañoneros en darse de baja, el 8 de enero de 1932.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Anca Alamillo, Alejandro.: El acorazado Pelayo. Perfiles Navales. Quirón Ediciones.

Diarios ABC, La Correspondencia Militar, La Época, El Sol, La Vanguardia, La Voz.

González, Marcelino.: 50 Barcos españoles. Fundación Alvargonzález. Gijón, 2009.

Rubio Márquez, David.: “Los cañoneros del Plan de Escuadra de 1908”. Revista General de Marina. Abril 2013.

Semanario Vida Marítima.

Compilada por Santiago Gómez.

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