Lauria 1912

Posted By on 7 noviembre, 2013

Foto del cañonero Lauria. Postal de época Colección Todoavante.

Foto del cañonero Lauria. Postal de época Colección Todoavante.

Los cuatro cañoneros de la clase Recalde fueron proyectados en el Plan Naval de 1908, con un presupuesto de seis millones de pesetas. Fueron construidos en Cartagena por la Sociedad Española de Construcciones Navales.

La quilla del Lauria se colocó el 21 de diciembre de 1910, botado el 3 de abril de 1912 y se entregó a la Armada el 21 de agosto de 1912.

Desplazaba 800 toneladas. Medía 65,45 metros de eslora, 9,1 de manga y 2,90 de calado. Tripulado por 130 hombres.

Disponía de máquinas dos verticales de triple expansión, construidas en Cartagena, dos calderas Yarrow, construidas por la Sociedad Española de Construcciones Metálicas, dos hélices. Alcanzaba los 1.200 caballos de potencia a tiro forzado y una velocidad de 13,5 nudos. Con una capacidad de almacenar 160 toneladas de carbón, tenía una autonomía de 3.000 millas a consumo económico de 10 nudos.

Armado con 4 cañones Vickers de 76 mm, 2 en el castillo y dos en la toldilla, y dos ametralladoras Vickers de 7 mm.

Los cuatro cañoneros eran exactamente iguales. Para distinguirlos, se pintaron en julio de 1915 un zuncho de veinte centímetros de ancho en lo alto de la chimenea del Laya, dos en el Bonifaz, con treinta centímetros de separación, tres en el Recalde y cuatro en el Lauria.

Los cuatro cañoneros realizaron la mayoría de sus servicios en las costas de Marruecos. Poco después de quedar embarrancado el cañonero General Concha en la costa rebelde, la noche del 11 de junio de 1913 un bote del cañonero Lauria se acercó para rescatar a los marineros. Al día siguiente y al darlo por perdido, los cañoneros Recalde, Lauria y el crucero Reina Regente destruyeron los restos del cañonero.

En febrero de 1914 se concede su mando al capitán de fragata don Manuel Calderón. En julio de 1918 se concedió su mando al capitán de fragata don Rafael Morales.

A mediados de marzo de 1920 participó en varias acciones de desembarco en la costa del norte de África. Participó en el desembarco en las costas de Afrau, el 12 de enero de 1921, de un contingente de mil soldados durante el avance del general Silvestre de Melilla a Annual. Dos meses después, en marzo, colaboró en una operación similar con las tropas del coronel Morales en Sidi-Dris.

El 25 de agosto de 1921 acudió desde Algeciras para participar en la evacuación de las posiciones de Sidi-Dris y Afrau, ocupadas por los rebeldes rifeños. Con el cañonero Bonifaz y otras unidades apoyó en agosto de 1921 con su fuego la ocupación de las posiciones de Ras Quiviana y el zoco de El Arbaa por parte de las tropas al mando de Cabanellas. Estaba al mando del capitán de fragata don Tomás Calvar Sancho. A mediados de septiembre de 1921 fue sustituido por el cañonero Laya en la vigilancia de las costas de Chafarinas.

En agosto de 1922 se concede su mando al capitán de fragata don Aquiles Vial. Las tropas y escuadra actuaron a finales de octubre de 1922 en la zona de Melilla, en el frente comprendido entre Dar-Quebdani y Azru. La escuadra bombardeó posiciones enemigas en Sidi-Dris y Afrau desde el 26 de octubre, compuesta por el acorazado Alfonso XIII, los destructores Cadarso y Villaamil, los cañoneros Laya y Lauria, los guardacostas Arcila y Tetuán.

En agosto de 1923 colaboró con la escuadra en el desembarco de tropas en Afrau para socorrer la posición de Tifaruin. La mañana del 21 de agosto se concentraron frente a Alhucemas los buques de la escuadra comenzando el bombardeo de las cábilas. La escuadra estaba formada por los acorazados Alfonso XIII, insignia del almirante Rivera, y España, el crucero Reina Regente, el destructor Cadarso, los cañoneros Lauria y Bonifaz y otros buques menores. Las tropas del teniente coronel Llanos desembarcaron el 21 de agosto, llegando más tropas en día 23, internándose en tres columnas para socorrer la posición de Tifaruin, bloqueada por los indígenas. El cañonero Lauria regresó a Melilla el 23 de agosto. Apoyó con sus cañones el avance de las columnas, colaboró en la evacuación de heridos y el traslado de más tropas y pertrechos desde Melilla.

Formando parte de las Fuerzas Navales del Norte de África, junto a los cañoneros Laya y Recalde, participó en las operaciones navales del desembarco de Alhucemas en septiembre de 1925. Finalizada la campaña, zarpó de Ceuta a finales de noviembre de 1925 y entró en el dique seco de Cartagena para limpiar sus fondos, saliendo a finales de enero de 1926 rumbo a la costa norteafricana.

El 15 de enero de 1927 llegó a Ceuta procedente de Algeciras. Trajo a bordo al alto comisario general Sanjurjo y otros generales y ayudantes.

Cuando comenzó la guerra civil, en julio de 1936, se encontraba en la base naval de Cádiz, al mando del capitán de corbeta don Francisco Biondi Onrubia. Este comandante fue arrestado el 21 de julio por orden del contraalmirante Ruiz de Atauri. Ganado por los nacionalistas, fue alistado lo más rápidamente posible, pero los daños causados en la sublevación impidieron que entrara en servicio antes de acabar el año 1936.

Con nuevas armas antiaéreas se incorporó a la flotilla de cañoneros para patrullar las aguas del estrecho. El 25 de junio de 1937 se entregaba al cañonero el mercante Cabo Roche, refugiado en Gibraltar desde el inicio de la guerra. El 26 de noviembre de 1937 capturó al mercante soviético Tsyurupa y lo llevó a Ceuta. El 9 de marzo de 1938 apresó al mercante soviético Lensovet, al que llegó a Cádiz.

Al mando del capitán de corbeta don Federico López-Cerón, a finales de agosto de 1938 participó en el dispositivo montado para evitar el paso del destructor José Luis Díez, que pretendía llegar a Cartagena desde Francia.

Al final de la guerra fue destinado al puerto de Málaga. Con el cañonero Dato escoltó al mercante Castillo Bellver hasta Almería. Después se desplazó a Motril para hacerse cargo de la escolta del mercante Cabo Páez. Estaba al mando del 2º comandante el teniente de navío don Joaquín Cervera y Cervera al encontrarse su comandante enfermo.

Finalizada la guerra, fue destinado a las islas Canarias, permaneciendo como pontón a partir de 1940, alojamiento de marinería y oficinas.

Fue dado de baja el 10 de noviembre de 1945.

Bibliografía:

Aguilera, Alfredo y Elías, Vicente.: Buques de guerra españoles, 1885-1971. Editorial San Martín. Madrid, 1980.

Cervera Cervera, Pascual.: “La Marina y su colaboración en el Ejército de Tierra en Marruecos”. Revista Ejército. Nº 395. Diciembre 1972.

Cervera Pery, José.: La guerra naval española (1936-39). Editorial San Martín. Madrid, 1988.

Diarios ABC, La Correspondencia Militar, La Época, El Sol, La Vanguardia, La Voz.

González, Marcelino.: 50 Barcos españoles. Fundación Alvargozález. Gijón, 2009.

Martín Tornero, Antonio.: “El desembarco de Alhucemas. Organización, ejecución y consecuencias”. Revista de Historia Militar. Año XXV, nº 70. Madrid. Servicio Histórico Militar, 1991.

Rubio Márquez, David.: “Los cañoneros del Plan de Escuadra de 1908”. Revista General de Marina. Abril 2013.

Semanario Vida Marítima.

Compilada por Santiago Gómez.

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