1656 – Flota de Nueva España

Posted By on 14 mayo, 2014

Mando:

General don Luis de Egües y Beaumont.

Almirante don Félix García.

Salida:

Zarpó de Cádiz el 10 de marzo de 1656 con 29 buques, incluidos la capitana y almiranta. Llevaban 3.000 toneladas de mercancías y 3.531 quintales de azogue. El 4 de mayo fondearon en Puerto Rico la capitana y algunos buques, llegando finalmente a Veracruz el 9 de junio. Uno de los mercantes, separado de la flota, fue capturado por los ingleses.

Escolta:

Capitana. Galeón: Jesús, María. Capitán don José Márquez. Maestre don Pedro de Goicoechea.

Almiranta. Galeón: Nuestra Señora de la Concepción y San Luis. Capitán don Juan de Bobadilla. Maestre don Gerónimo de Villalobos.

Mercantes:

Navío: Santiago. 170 toneladas. Maestre don Francisco Martín Calderón. Destino Venezuela.

Navío: Ana María y San Juan de la Caridad. 90 toneladas. Maestre don Gerónimo Muñoz.

Navío: Nuestra Señora del Rosario y San Antonio. 180 toneladas. Maestre don Francisco Arias Rivero.

Navío: Nuestra Señora de Guadalupe y San Antonio. 240 toneladas. Maestre don Antonio de Alzola.

Navío: La Bendición de Dios y San Juan Bautista. 170 toneladas. Maestre don Domingo Alonso de Setién. Para Maracaibo.

Navío: Nuestra Señora de la Candelaria y San Marcos. 180 toneladas. Maestre don Prudencio de Arenaza.

Navío: La Natividad de Nuestra Señora. 644 toneladas. Capitán y maestre don José de Mendiola.

Navío: Nuestra Señora de la Soledad y San Francisco. 250 toneladas. Maestre don Francisco de Iztueta.

Navío: Nuestra Señora de los Reyes, San Cosme y San Damián. 400 toneladas. Maestree don Antonio de Vega.

Navío: Nuestra Señora de la Concepción. 300 toneladas. Maestre don Antonio de Bracamonte.

Navío: Nuestra Señora de la Concepción. 130 toneladas. Maestre don Sebastián de Quevedo. Destino Venezuela.

Navío: Nuestra Señora del Rosario. 152 toneladas. Maestre don Ignacio de Larrea.

Navío: San Antonio de Padua. 250 toneladas. Maestre don Cristóbal de Aguilar. Destino la Habana.

Navío: San Juan Bautista. 213. Maestre don Francisco Martínez de Arreguía. Destino Santo Domingo.

Navío: San Salvador y Nuestra Señora del Rosario. 230 toneladas. Capitán y maestre don Nicolás Rodríguez. Destino Venezuela.

Patache: Santa María. 50 toneladas. Maestre don Blas de Biziola.

Navío: Santo Cristo de Maracaibo y Nuestra Señora de la Aparecida. 185 toneladas. Maestre don Juan del Valle. Destino Maracaibo.

Navío (filibote): Nuestra Señora de las Mercedes y San Pedro. 140 toneladas. Maestre don Diego Jiménez Lobatón.

Navío: Nuestra Señora del Rosario y San Francisco Solano. 450 toneladas. Maestre don Fernando de Ibarra.

Regreso:

Después de muchos retrasos, por tormentas y noticias de escuadras enemigas, la flota salió rumbo a la Habana el 30 de agosto (Fernández Duro menciona el 3 de agosto) con los dos galeones de escolta, ocho navíos que debían regresar a la península y otros tres con destino a la Habana y Caracas. Se le habían unido los azogues de Diego de Medina y Juan de Montano, que habían salido de Cádiz en febrero de 1655. A causa de las calmas invirtieron demasiado tiempo en la travesía, llegando a la Habana a finales de octubre. Allí se unió a la flota los mercantes San Juan Evangelista y Santo Cristo del Buen Viaje, que había llegado a Honduras en febrero de 1654.

El 24 de diciembre de 1656 salía de la Habana la capitana y almiranta, un patache, cuatro navíos de refuerzo y seis buques mercantes. El 18 de febrero de 1657 llegaron a La Palma y, cuatro días después, a Santa Cruz de Tenerife. La llegada a las islas se produjo por las órdenes llegadas a la Habana el 1 de diciembre por las que debía dirigirse a las Canarias debido a la presencia de una escuadra inglesa en las costas de Andalucía. El 26 de febrero salió de Tenerife rumbo a Cádiz. A causa de la presencia de la escuadra inglesa en las costas andaluzas, Egües ordena regresar, entrando en puerto el 1 de marzo, donde desembarca el tesoro y las mercancías.

El almirante Robert Blake, que bloqueaba Cádiz desde la primavera de 1656 se enteró de la llegada de la Flota a las Canarias y se presentó frente a Tenerife el 28 de abril de 1657 con una escuadra de 32 buques de guerra. El 30 de abril de 1657 es destruida la flota de Egües en Santa Cruz de Tenerife por una escuadra inglesa. Se pierden dos galeones, ocho mercantes y un patache. Cuatro mercantes encallaron en la costa, tres se quemaron y otros dos capturados. La almiranta fue incendiada y la capitana explotó. Las baterías y fuertes resistieron el ataque enemigo y Blake tuvo que retirarse con muchos daños y más de 500 bajas, ordenando quemar los dos mercantes capturados. Murió en el viaje de regreso a Inglaterra.

El tesoro y gran parte de las mercancías llegaron a Cádiz en el otoño de 1657, a bordo de varios buques fletados por los comerciantes.

Bibliografía:

Francis Lang, Mervyn.: Las Flotas de la Nueva España (1630-1710): despacho, azogue, comercio. Muñoz Moya, editor. Sevilla, 1998.

Fernández Duro, Cesáreo.: Armada española desde la unión de los reinos de Castilla y de Aragón. Tomo V. Museo Naval. Madrid, 1972, páginas 24-28, 417.

A.G.I. Contratación, 1201, N. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21.

A.G.I. Contratación, 1098. Cuentas de maestres.

Real Academia de la Historia. Colección Salazar. Volumen C. 32, pp. 214-247.

Compilada por Santiago Gómez.

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