Biografía de don Rafael Lobo y de Campos

Posted By on 20 junio, 2014

Capitán de navío de la Real Armada Española.

Vino al mundo en la ciudad de Cádiz en 1776, siendo sus padres don Juan Santiago Lobo y Rosa y doña Manuela de Campos y Arraydo.

Sentó plaza de guardiamarina en la Compañía del Departamento de su ciudad natal el 19 de noviembre de 1792. Expediente N.º 1.980.

Al aprobar los exámenes teóricos se le ordenó embarcar sucesivamente en los navíos San Julián y San Isidro, en comisión de corso por el Mediterráneo, al regresar de uno de sus cruceros recibió la orden de regresar a la Compañía, donde el 20 de octubre de 1793 se le ascendió a alférez de fragata.

Se le ordenó embarcar en la fragata Palas en el mes de marzo de 1793, realizando cruceros entre los cabos de Santa María y San Vicente en protección del tráfico marítimo procedente de ultramar, al regreso de uno de ellos trasbordó a la fragata Santa Rosa, zarpando en la escuadra del general don Gabriel Aristizábal con rumbo a Tierra Firme, donde se le dió el mando de una balandra, pasando a finales de 1795 a la escuadra del general don Francisco Javier Muñoz, regresando a la bahía de Cádiz en enero de 1796.

En el mes de junio de 1797 zarpó con rumbo a Trieste en comisión especial, permaneciendo en ella hasta octubre del año 1800 arribando a Cartagena en la escuadra del brigadier don Baltasar Hidalgo de Cisneros procedente de Palermo, recibiendo la orden de trasbordar para ser trasladado al Departamento de Cádiz, donde quedó desembarcado.

Recibió la orden de embarcar en el mes de agosto de 1801 en la fragata Casilda, siendo nombrado oficial de órdenes de una división compuesta por cuatro de ellas, al regreso de uno de sus cruceros se le otorgó el mando de la goleta Núm. 5, buque de apoyo en la bahía, permaneciendo a su mando hasta noviembre siguiente, pero para entregar el mando pasó a Cartagena.

Se le ordenó embarcar de transporte en el navío Oriente, regresando a Cádiz, recibiendo la orden del 28 de mayo de 1802 de embarcar en el navío Príncipe de Asturias, insignia del general don Domingo Nava, zarpando con la escuadra el 5 de junio siguiente, estando a su bordo le fue entregada la Real orden del 5 de octubre seguido siendo ascendido al grado de alférez de navío, desembarcado en Cartagena a su regreso.

Recibiendo la orden de embarcar de transporte en el navío Bahama, arribando el 6 de noviembre de 1803 a la bahía de Cádiz, por orden superior del 18 de enero de 1804 fue destinado a los Batallones, hasta recibir la orden del 26 de septiembre siguiente de embarcar en la fragata Anfítrite, zarpando rumbo a la Habana, a los dos días de navegación se entabló combate con el navío británico Donegal, quien rindió a su buque y él fue hecho prisionero, mientras se emitió la Real orden del 8 de diciembre de 1804 con su ascenso al grado de teniente de fragata, curiosamente al día siguiente sin saber de su ascenso se presentó en la bahía de Cádiz como prisionero de guerra.

El 17 de enero de 1805 se le destinó al apostadero de Algeciras, desde donde zarpó en varias ocasiones para bombardear las defensas del Peñón, así como con las falúas entrar en el puerto y descargar la artillería sobre los buques allí fondeados, permaneció en su destino hasta el 7 de agosto siguiente al serle concedida licencia del Comandante general, pero enfermó pasando al hospital de Cádiz, al recuperarse fue destinado a los Batallones de Infantería de Marina.

Se produjo el alzamiento nacional del 2 de mayo de 1808, participando entre los días 9 á 14 de junio siguiente en las acciones que dieron la primera victoria española contra los invasores franceses, a bordo de las lanchas cañoneras contra la escuadra francesa del almirante Rosilly, por Real orden del 23 de agosto siguiente se le ascendió al grado de teniente de navío.

El 18 siguiente fue llamado por don Eusebio Herreras, vocal de la Junta Central de Sevilla, quien lo nombró Secretario de la diputación que debía partir a la corte de Londres, embarcado de transporte en el navío británico Revenge.

Al finalizar su comisión permaneció en la capital británica, al llegar don Juan Ruiz de Apodaca por haber sido nombrado Ministro Plenipotenciario de España, lo nombró su Ayudante Secretario.

Como a tal embarcó en la escuadra británica que cruzaba por el Báltico, logrando ponerse en contacto con el marqués de la Romana, general en jefe de la división española que defendían los intereses napoleónicos en Dinamarca.

Puso de acuerdo a las partes, británicos y españoles, para organizar la salida de la unidad del ejército, en aquellos momentos eran mucho más necesarios en la península que servir a las órdenes de quien había invadido su patria.

Se puso a trabajar frenéticamente por la premura del tiempo, tanto por lograr sacar del embotellamiento a nuestro ejército, vigilado a su vez por el napoleónico, como por la necesidad que de él se tenía en la península, busco particulares que se prestaran al transporte y con el apoyo de la Marina Real británica, como fuerza militar, para dar protección al convoy, logró que gran parte pudiera llegar a la península.

Conseguido el objetivo el 22 de febrero de 1809, zarpó de Londres con destino a la ciudad de Sevilla, participando activamente en la guerra contra los napoleónicos. Por Real orden del 1 de abril de 1809 se le ascendió al grado de capitán de fragata.

Por orden de la Junta se traslado a Cádiz, por Real orden del 2 de mayo siguiente se le otorgó el mando de la Nuestra Señora de la Paz, zarpando el 16 de junio con rumbo a Cartagena, donde se le entregaron pliegos para ser entregados a las autoridades de las capitales de los virreinatos peninsulares bañados por el Mediterráneo, de pasó prestó apoyo por el fuego al avance de tropas propias, regresando a la bahía de Cádiz el 25 de enero de 1810.

Encontrándose fondeada en la bahía se desató el huracán del 6 á 8 de marzo siguiente, uno de los más duros conocidos, siendo el resultado de su paso, la perdida de los navíos Purísima Concepción, de 118 cañones, Argonauta, de 74, Montañés, de 74, San Ramón, de 68 y Castilla, de 58, más la fragata Nuestra Señora de la Paz, de 34 y una fragata mercante, fueron muy dañados los navíos Príncipe de Asturias, de 118, Plutón, de 74 y Miño, de 54, el británico Baluarte, corbetas Mercurio, de 24 y Casilda, mas una británica.

El 5 de julio se le dio orden de embarcar en el navío Paula, al poco tiempo se le ordenó trasbordar al San Ana, pero por no ser utilizados los grandes buques, se le ordenó pasar a las fuerzas sutiles, por enfermedad de su Jede el brigadier don Francisco Maurell tomó interinamente el mando de la fuerza, prosiguiendo en su comisión de bombardear las baterías enemigas.

Por Real orden del 24 de mayo de 1811 se le ascendió al grado de capitán de navío graduado, por ello el 31 de julio siguiente fue relevado, por ser nombrado Comandante de las lanchas que acompañaban a la expedición a Levante, el 14 de agosto recibió la orden de regresar a Cádiz, para ello entregó el mando y embarcó de transporte en la fragata Proserpina, arribando a la bahía.

A su llegada se le entregó el mando de las fuerzas sutiles en operaciones entre Santi-Petri y la costa de Málaga, con ellas entró en varias ocasiones en combate, sobre todo contra las baterías de costa enemigas en territorio ocupado, permaneciendo en este mando hasta el 1 de octubre de 1812.

Por Real orden del 30 de mayo de 1815 se le ascendió al grado de capitán de navío efectivo, permaneciendo sin destino en la ciudad de Cádiz.

Donde por causas naturales falleció el 5 de septiembre de 1816, cuando contaba con cuarenta años de edad.

Bibliografía:

Aragón Fontela, Miguel.: La Rendición de la Escuadra Francesa de Rosilly (14 de junio de 1808) Cuaderno Monográfico del Instituto de Historia y Cultura naval, N.º 55. Madrid, 2007. Págs. 67 a 90.

Barbudo Duarte, Enrique.: Apresamiento de la escuadra francesa del almirante Rosilly en la bahía de Cádiz, el 14 de junio de 1808.

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Fernández Duro, Cesáreo.: Naufragios de la Armada Española. Establecimiento tipográfico de Estrada, Díaz y López. Madrid, 1867.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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