Biografía de don Pedro de Micheo y de Indacoechea

Posted By on 25 octubre, 2014

Pedro de Micheo y de Indacoechea. Cortesía del Museo Naval. Madrid.

Pedro de Micheo y de Indacoechea. Cortesía del Museo Naval. Madrid.

Teniente general de la Real Armada Española.

Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden Española de Carlos III.

Consejero Real.

Nació en Saldías pueblo de Navarra el 13 de abril de 1781, siendo sus padres don Juan Bautista de Micheo y Barreneche, y doña Ana de Indacoechea y de Alducin.

Sentó plaza de guardiamarina en la Compañía del Departamento de Cádiz, el 31 de diciembre de 1798. Expediente N.º 2.133.

En 1799 embarcó en el navío Conquistador, al mando de don Cosme Damián Churruca, incorporado a la escuadra de don José de Mazarredo, quien unida a la francesa del almirante Eustache Bruix, zarparon con rumbo a la bahía de Cádiz, de donde volvieron a hacerse a la mar con destino a la base francesa de Brest donde fondearon el día 8 de agosto siguiente.

Encontrándose en éste puerto recibió la orden del 1 de diciembre de 1801 de trasbordar a la fragata Soledad, perteneciente a la escuadra de don Federico Gravina, la cual fue a sofocar la rebelión de los negros de Santo Domingo, con la francesa del almirante Villaret, participó en la conquista de Baihaja, al terminar las operaciones se reunieron en Guarico, zarpando con rumbo a la Habana y posteriormente a Puerto Rico, desde donde pusieron rumbo a la bahía de Cádiz donde arribaron en el mes de mayo de 1802, siéndole notificado su ascenso a alférez de fragata.

Con la misma fragata pasó a la escuadra del marqués del Socorro, zarpando el 22 de julio con rumbo a Nápoles para embarcar y transportar a la futura Princesa de Asturias y al Príncipe heredero del Reino de las Dos Sicilias, arribando de regreso a la ciudad Condal el 1 de octubre, donde desembarcaron los egregios viajeros, en la misma ciudad contrajeron matrimonio el Príncipe de las Dos Sicilias, con la Infanta doña María Isabel de Borbón, verificándose el ceremonial de la boda; mientras esto sucedía recibió la orden de trasbordar al navío Bahama perteneciente a la misma escuadra, como el nuevo matrimonio debía regresar a sus estados embarcaron y el 9 de octubre siguiente se hicieron a la mar, pero esta vez la escuadra estaba al mando del general don Domingo de Nava, arribando al puerto de Nápoles el 19 de noviembre donde desembarcaron, recibiendo a su vez la orden de trasbordar a la fragata Flora, zarpando junto a la escuadra fondeando en el puerto de Cartagena el 4 de diciembre seguido. A su arribada recibió la orden de desembarcar por ser destinado a los Batallones de Marina.

A primeros de 1804 se le otorgó el mando del falucho número 2, para prestar auxilios sanitarios junto a otros dos en apoyo a la plaza de Gibraltar por estar sufriendo una epidemia, el 5 de febrero de 1805 arribó a Cádiz al darse por extinguida la epidemia en el Peñón, recibiendo la orden de trasbordar al navío Santa Ana en calidad de Ayudante de la Mayoría del general don Ignacio de Álava, trasbordando poco después al navío Santísima Trinidad, cayó enfermo y se le concedió licencia, al recuperar la salud perdida se presentó, siendo destinado a los batallones de Infantería de Marina.

Tomó parte en los combates entre los días 9 a 14 de junio de 1808, después de los cuales se rindió la escuadra francesa del almirante Rosilly, al poco tiempo se le ordenó embarcar en el navío Plutón, pero por desarme se le dio la orden de trasbordar a la fragata Atocha, zarpó de la bahía de Cádiz el 15 de octubre con rumbo a Tarragona, fondeando de regreso al cumplir la comisión el 20 de noviembre siguiente.

El 15 de enero de 1809 zarpó de nuevo con rumbo a las mismas costas, bombardeando las baterías enemigas, se le entregó la Real orden del 23 de febrero siguiente con su ascenso al grado de alférez de navío, regresando a la bahía de Cádiz el 22 de febrero del año 1810, el 12 siguiente zarpó con rumbo a Veracruz.

Al arribar pasó a formar parte de las fuerzas de desembarco de su fragata, siendo incorporado al batallón del brigadier don Rosendo Porlier, al poco se pusieron en camino a la capital del virreinato, Méjico, de donde desalojaron a los insurgentes. Se le destinó al batallón al mando del brigadier don José de la Cruz, poniéndose en camino a Valladolid, obligando de nuevo a abandonarla a los insurrectos, a continuación participó en el combate de Urepetiro, destruyendo a la bayoneta las baterías enemigas, al llegar a Guadalajara y cumplir la misma misión, pasaron a San Blas de nuevo a las órdenes de don Rosendo Porlier, participando en los combates de Zaplotan el Grande, Real de Minas de Ostobipaquillo y el resto de poblaciones.

En el mes de agosto de 1811 regresó a ciudad Méjico con la dotación de su buque, el Virrey dividió en trozos a las tropas formando unidades de cincuenta efectivos, entregándole el mando de una a Micheo, incorporándose a la división del capitán de fragata don Ciriaco Llanos, atacaron las fortificaciones de Calpulalpan destruyéndolas, devolviendo la tranquilidad a la provincia de Puebla, pasaron a la de Chinguapa, después a Tetela del Río y a Apau, distinguiéndose en todas ellas.

En diciembre se incorporó a la división del capitán de fragata don Manuel de Soto, saliendo de Puebla para atacar la ciudad fortificada de Izmar, donde se había asentado el cura Morelos, el 17 comenzó el fuego, alcanzando las últimas posiciones enemigas fue herido en el pie derecho, por las bajas sufridas el Comandante dio orden de retirarse, recayendo el mando de cubrirla en Micheo a pesar de estar herido, de nuevo su valor y firmeza quedó demostrada al conseguir llegar con el mínimo de bajas a Puebla. Puesto el hecho en conocimiento del Virrey, recomendó a S. M. fuera gratificado, por ello firmó la Real orden del 24 de mayo de 1811, siendo ascendido al grado de teniente de fragata.

En 1812 curado de su herida en las operaciones anteriores, volvió a la lucha contra el cura Morelos en la población de Jalapa, donde fue rechazado el insurgente con grandes pérdidas, zarpó con su fragata rumbo a la Habana en marzo de 1813, trasbordó al navío San Pedro regresando a la bahía de Cádiz el 21 de agosto siguiente, siéndole concedida licencia para recuperarse pasando a Madrid el 27 de octubre de 1814.

Se presentó en Cádiz el 17 de julio de 1815, otorgándosele el mando de la goleta Tránsito, obtenido por Real orden del 17 de junio próximo pasado, poco se navegaba en esta época, siendo exonerado del mando el 1 de diciembre de 1816, por otra Real orden del 22 siguiente ordena S. M. se le otorgue otro mando, por Real orden del 15 de octubre continuo se le asciende al grado de teniente de navío, permaneciendo sin destino en el Departamento, hasta recibir la Real orden del 18 de abril de 1817, siéndole otorgado el mando de nuevo de la Tránsito, zarpando en comisión de correo a Puerto Rico, la Habana y Veracruz, encontrándose en este viaje de vuelta el 18 de enero en aguas de las islas Terceras, sostuvo un combate contra un bergantín insurgente, gracias a su mayor velocidad lo combatió dejándolo mal parado, fondeando en la bahía el 13 de febrero de 1818, poco tiempo después quedo desembarcado. (En este tipo de encuentros, lo importante era que los pliegos llegaran a su destino lo antes posible, por ello cuando el enemigo daba muestras de abandonar el combate se le permitía, para no retrasar la entrega de la documentación.)

Pasó a disfrutar de una licencia, presentándose en Cádiz  el 16 de abril de 1819, siendo destinado al navío Numancia insignia de don Francisco Maurell, pero unos días más tarde se recibió la R. O. siéndole otorgado el mando del bergantín Jasón, pasando a Cartagena donde el 10 de agosto tomó su mando.

En 1820 zarpó de Cartagena en comisión especial con rumbo a Barcelona, Mallorca y Alicante, fondeando a su regreso. En 1821 volvió a ser comisionado con rumbo a Civitavechia con pliegos, a su regresó a su puerto base, formó parte de la división al mando del capitán de navío don José Obregón, formada por el navío Guerrero, fragata Perla y su bergantín Jasón, zarpando con rumbo a Nápoles donde permanecieron hasta la entrada de los austriacos, pasando a Palermo y de regreso a Mahón y Cartagena, permaneció en este Departamento realizando diferentes cruceros, hasta recibir la orden de pasar a Cádiz.

En septiembre de 1823 a las órdenes de don Antonio Vacaro, estuvo en el bloqueo de Cádiz por las tropas del duque de Angulema, en 1824 solo realizó un crucero sobre los cabos de Santa María y San Vicente, regresando a la bahía, donde en el mes de septiembre se le ordenó desembarcar.

A comienzos de 1825 fue nombrado Ayudante de la Capitanía del puerto de Cádiz, pasando al distrito del Puerto de Santa María, donde permaneció hasta recibir la Real orden del 14 de julio, comunicándole su ascenso al grado de capitán de fragata.

El 22 de noviembre de 1829 fue nombrado segundo comandante del navío Héroe, zarpando el 27 de marzo de 1830 dando escolta a un convoy con tropas con rumbo a la Habana, donde fondearon el 20 de mayo continuo, quedó destinado en el apostadero hasta el 28 de marzo de 1833, regresando a la península de transporte en el correo número 2, fondeando en la bahía el día 12 de julio siguiente, recibiendo la Real orden del 14 seguido con su ascenso al grado de capitán de navío.

Permaneció en el Departamento sin destino, hasta recibir la Real orden del 6 de agosto de 1835, siéndole otorgado el mando de la fragata Esperanza, estuvo unos meses a su mando por recibir la orden de nombramiento como capitán del puerto de Cádiz, permaneciendo hasta el mes de diciembre de 1836.

Por Real orden del 23 de julio de 1839 se le otorgó el mando de la fragata Cortés, pasando al apostadero de Algeciras a tomar el mando, zarpó con destino a las costa del norte peninsular Mediterráneo uniéndose a las fuerzas navales en combate en la guerra civil contra los carlistas, tomando parte en los combates de los Alfaques y la ocupación por los realistas de la población de San Carlos de la Rápita.

Por estas acciones recibió la Real orden del 27 de abril de 1840, con su ascenso al grado de brigadier, a ello S. M. añadió un poco después la concesión de la Cruz de Comendador de la Real Orden Americana de Isabel la Católica, por Real orden del 22 de julio siguiente se le nombró Segundo jefe de las fuerzas navales de Cataluña y Valencia.

Por Real orden del 26 de febrero de 1841, fue nombrado Comandante General del Departamento de Cartagena, hasta su ascenso a jefe de escuadra por Real orden del 12 de septiembre de 1843, un tiempo después fue nombrado Vocal de la Junta de Asistencia de la Dirección de la Armada, por tener este organismo su sede en Madrid se desplazó a la capital.

Por Real orden del 30 de enero de 1845 fue nombrado de nuevo Comandante General del Departamento de Cartagena, donde permaneció hasta principios del mes de diciembre de 1846, por ser de nuevo elegido por S. M. como Vocal de la Junta de Dirección de la Armada, regresando a Madrid.

Se le concedió por tener los requisitos cumplidos de la Orden, la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Fue suprimida la Junta de Dirección de la Armada en el mes de septiembre de 1847, siendo cesado por ello en la misma quedando sin destino, en el mes de febrero de 1848 volvió a activarse la Junta Consultiva de la Armada, siendo nombrado vocal de ella. Quedan demostrados los vaivenes de este organismo que en sí no debía de ser otra cosa que el Almirantazgo, pero a cada cambio político no solo se activaba y desactivaba, si no que el nombre variaba con pocas diferencias.

Sin pérdida del anterior cargo, se le comisionó por Real orden del 14 de noviembre de 1849, para pasar una revista de inspección en la comprensión del Departamento de Ferrol, lo que llevo a término escribiendo una ‹Memoria› siendo entregada al Gobierno a su regreso a Madrid el 20 de mayo de 1850. Por Real orden del 27 siguiente, S. M. le encarga visitar los tres Departamentos, para estar en el conocimiento de las necesidades de ellos.

Por Real orden del 10 de enero de 1851, satisfecha S. M. por todo lo realizado en los Departamentos, ordena se le den las Reales gracias. Por Real orden del 14 de julio siguiente, se le nombra vocal de la Junta que debía examinar los proyectos de la organización militar y sus defensas en la isla de Cuba.

Fue elegido Consejero Real en clase de extraordinario, hasta recibir el Real decreto fechado el 25 de noviembre de 1853, siendo nombrado Ministro del Tribunal Supremo de Guerra y Marina, cesando por incompatible en el cargo de vocal de la Junta Consultiva de la Armada.

Por Real orden del 2 de agosto de 1854, se le asciende al grado de teniente general, permaneció en el Tribunal hasta serle admitida su renuncia por ancianidad, siendo por la Real orden del 20 de febrero de 1863, en agradecimiento S. M. le concedió la Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden Española de Carlos III.

Falleció en Madrid el 8 de junio de 1865, cuando contaba con 84 años de edad de ellos algo más de sesenta y seis de extraordinarios y honrosos servicios a España.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

González de Canales, Fernando. Catálogo de Pinturas del Museo Naval. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 2000.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Pírala, Antonio.: Historia de la Guerra Civil. Y de los partidos Liberal y Carlista. Turner. Madrid 1984. Reedición de la que comienza en 1833 y termina en 1871. En ésta se recogen sus publicaciones posteriores hasta 1906, en ampliación de los datos hasta el fin de la 2ª guerra civil, (que no tercera).

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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