Biografía de don Mateo de Laya y Arámburu

Posted By on 12 abril, 2015

Mateo de Laya y Arámburu. Cortesía del Museo Naval.

Mateo de Laya y Arámburu. Cortesía del Museo Naval. Madrid.

Almirante Real de la Armada española.

Caballero de la Orden de Santiago.

Vino al mundo en la población de Pasajes actual provincia de Guipúzcoa por 1663?, fueron sus padres el almirante general don Mateo de Laya y de la Cabex, y doña María Martín de Aramburu y Mendiburu.

Las primeras noticias de su vida como marino constan en un listado del 2 de junio de 1675, como paje en la fragata Nuestra Señora del Rosario del mando de su padre, buque destinado a la escuadra de la Guardia de la Carrera de Indias.

El 13 de agosto de 1681 consta como alférez de mar y guerra a bordo del mismo galeón, al ser incorporado su buque a la Escuadra de la Avería, pasó al San Ignacio siendo su padre el almirante del bajel, poco después regresó al Cantábrico a realizar la invernada.

Durante su estancia en Pasajes aprovecho para elevar permiso al Rey con fecha del 19 de julio de 1682 y construir de su peculio un muelle para facilitar el embarque y desembarco de mercancías y pasajeros. Al parecer en estos momentos ese lugar está ocupado por el Pósito de pescadores.

Fue ascendido a capitán de mar y guerra el 20 de agosto de 1683, pasando a tomar el mando del mismo galeón. Por sus méritos S. M., firmó la Real cédula de 1684 concediéndole su ingreso como Caballero de la Real y Militar Orden de Santiago. Por Real cédula del 11 de junio de 1687 se le entrega la confirmación de su ascenso a capitán de mar y guerra.

Por sus méritos por Real cédula del 27 de agosto de 1688 se le asciende al grado de almirante. Permaneció en la mar hasta recibir la Real orden del 16 de febrero de 1694 de hacerse llegar a la Corte, al parecer para sustituir a su padre quien había fallecido el año anterior.

Por Real orden del 14 de junio de 1699, se le entrega el mando de una escuadra compuesta por los navíos Santísima Trinidad, Santa María de Tezanos, Nuestra Señora de Begoña y San Francisco, zarpando de Santoña el 9 de septiembre seguido con rumbo a Cádiz con dotación reducida, donde al arribar fueron inspeccionados y terminados de armar, siéndole entregado el mando al capitán general de la escuadra del Océano don Pedro Fernández de Navarrete y como almirante o cabo don Mateo de Laya.

Cargo que ocupó por Real cédula del 30 de Marzo 1700 en parte tocante dice: «…respecto de haber destinado al dicho almirante real don Mateo de Laya, para ir comandando la Escuadra de bajeles que debía ir á América y en cuyo apresto estaba entendiendo dicho almirante general, se le asistiese al nominado don Mateo de Laya por los ministros de Indias desde 12 del citado Febrero, con el sueldo que gozaba en la Armada y en 18 de Mayo de 1700 se le pasó su asiento á una lista de ministros y oficiales que firmó y entregó á los ministros de la Armada de las Indias para el viaje que estaba próximo á realizar.»

La escuadra quedó formada por los navíos-galeones: Concepción, Santísima Trinidad, San Francisco, Nuestra Señora de Begoña, Santa María de Tezanos, San José (capitana de galeones) San Joaquín (almiranta de galeones), el patache Carmen y el brulote Azucena. Como curiosidad el piloto mayor de la escuadra eran don José Antonio Gaztañeta.

La escuadra transportaba unos 3.000 infantes pertenecientes a dos Tercios transportados desde Ceuta a Cádiz siendo, los de San Gil y Varrientos, más dos compañías de Guardias Valonas, zarpando de la bahía de Cádiz el 18 de junio de 1700; las órdenes eran navegar directos a Cartagena de Indias, para desembarcar las tropas y expulsar a los escoceses quienes habían fundado Nueva Caledonia, mientras la escuadra debía limpiar de piratas y corsarios todo el seno mejicano, añadiendo que estando en paz con Inglaterra fueran todos tratados como piratas, por ello no había de usarse con ellos de clemencia ni humanidad.

Mientras el embajador español en Londres don Manuel Coloma y Escolano, marqués de Canales consiguió del rey de Inglaterra Guillermo III, ordenara a su gobernador en Jamaica persiguiera los piratas y corsarios, negando todo apoyo a los escoceses, siendo esta la causa real del abandono, pues les faltó de pronto todo tipo de auxilio, esto se tradujo en las típicas epidemias de enfermedades tropicales, las cuales mermaron en muy poco tiempo las fuerzas invasoras en la zona, viéndose por ello los pocos restantes a abandonar el territorio.

Al arribar la escuadra le fue comunicado a Fernández de Navarrete que los escoses habían abandonado el territorio dadas las dificultades de supervivencia, lo que confirmó el Gobernador de la plaza don Juan de Pimienta, quien se había desplazado a la zona con un pequeño ejército y comprobado estar sin intrusos.

Es muy posible que Laya fuera a su vez una víctima más de las mismas enfermedades, pues en Cartagena de Indias falleció el 22 de septiembre 1700.

Incluimos unas certificaciones por ser la base de la biografía. Así mismo demostrar con ello la existencia de documentos que nos pueden acercar a la vida de los marinos, por la sana costumbre en la dinastía de los Habsburgo o Austria, por la que cada vez que algo se pedía al Rey de uno de ellos, para su información se certificaba la vida del presentado con algo parecido a lo que vino con los Borbón, la no menos famosa Hoja de Servicios. Pero es patente que de alguna forma ya se escribían esas Hojas, pues de lo contrario es imposible que quien las redactara fuera de pura memoria. Lo complicado está en saber de dónde se sacan, pues como su nombre indica, eran capitanes de mar y guerra, ellos nos lleva a pensar que debe de encontrarse en Simancas. No obstante estos los hemos encontrado y de ahí su transcripción, incluidas las faltas de ortografía posibles del español del XVII al de hoy.

Certificación expedida en Cádiz en 10 de junio de 1687 por don Felipe Ignacio Salmón, contador principal de la Armada del Océano:

«Don Mateo de Laya, caballero del orden de Santiago, capitán de mar y guerra del galeón San Ignacio uno de los de la Armada, sirvió á S. M. en diferentes empleos 115 meses, y 22 días interpolados; los 53 y siete días de ellos de Paje de Gineta; tres meses y nueve días de alferez con ejercicio; un mes y trece días, de reformado con el sueldo y honores de vivo, dos meses y 10 días de capitán de mar de dicho galeón San Ignacio y gobernador de su compañía de mar y guerra, y los 55 meses y 13 días restantes de tal capitán de mar y guerra del referido bajel con 40 escudos de sueldo al mes que le pertenecen.

Todo desde 2 de junio de 1675 que vale una lista de la compañia del capitán don Mateo de Laya de mar y guerra de la fragata Nuestra Señora del Rosario (y después lo que fué del Galeón nombrado San Bernardo) que los ministros de la Armada de la guardia de la Carrera de los Indios, remitieron á mi oficio donde trajo formado asiento con la plaza de Paje quinto de dicha compañía, hasta 8 de noviembre de 1679, que usó de licencia que se le concedió: y desde 13 de Agosto de 1681, que vale otra lista de la compañía del capitán don Francisco de Córdoba Lario de la Vega, de mar y guerra del Galeón Nuestra Señora del Rosario y San Jorge que remitieron á esta contaduría principal los ministros de Armada y fábricas de la provincia de Guipúzcoa, en la que trajo asiento de alférez con ejercicio hasta 21 de noviembre de 1681, que este día se reformó su compañía de orden de S. M. y entregó el galeon á los ministros del Averia, y pasó a servir de tal con el sueldo y honores de vivo entre la Infantería de la Compañía del almirante don Mateo de Laya de mar y guerra de dicho galeon San Ignacio, por mandar S. M. en despacho de 29 de Mayo de 1679 que todos los alféreces de mar y guerra que quedaran reformados gozen el mismo sueldo y honores de vivos. Hasta 28 de noviembre de 1681 que sirvió la lista de ella, por haberse copiado otra que fué remitida á los dichos ministros de armadas y fábricas de la provincia de Guipúzcoa, donde fué á invernar dicho bajel de orden de S. M., y desde 19 de julio de 1682, que vale otra lista que los ministros de las Cuatro Villas de la costa de la Mar de Castilla remitieron á mí oficio en la que trajo asiento de tal alférez reformado con dichos 15 escudos de sueldo al mes, hasta 20 de Agosto siguiente, que pasó á ser capitán de mar del citado galeón San Ignacio y gobernador de su compañía de mar y guerra, en virtud de Patente del señor Marqués de Villafiel, gobernador de la Armada, con preeminencias de capitán general de ella, en fecha del mismo dia: y desde él, hasta 29 de octubre de 1682, que se le formó asiento de capitán de mar y guerra del mismo galeón San Ignacio con dichos 40 escudos de sueldo al mes en virtud de otra Patente del referido señor Marqués de Villafiel, del mismo día; y desde el mencionado hasta 10 de junio de 1687, continúe con el empleo de capitán de mar y guerra del galeón San Ignacio

Certificación de don Francisco Driguet, comisario ordenador de Marina y contador principal de ella, fechada en Cádiz:

«El almirante real don Mateo de Laya sirvió á S. M. en la Armada, 145 meses y 19 días interpolados con distintos empleos. Los catorce meses y 17 días primeros con el de capitán de mar y guerra de bajel nombrando San Ignacio y 40 escudos de sueldo al mes, los 131 meses y 17 días restantes de tal almirante real con 80 escudos de sueldo al mes y otros de sobresueldo que gozó después sobre los 80, por reales cédulas.

Todo desde 11 de junio de 1687 que le estaba por dar certificación y tenía su asiento de dicho primer empleo de capitán de mar y guerra en las dos listas del acominado bajel San Ignacio, y compañía infantería y en 13 de agosto de 1688 pasó al empleo de almirante real, de que se le formó asiento en lista de ministros y oficiales de primera plana mayor con el sueldo de los 86 escudos al mes que le correspondía á este grado, de que S. M. le hizo merced por su Real cédula de 27 de julio antecedente en atención á sus servicios; y por otra Real cédula de 20 de junio de 1692, fué S. M. servido hacerle merced de 20 escudos de sueldo que empezó á gozar (sobre los 80 que tenía) desde 26 del propio junio hasta 16 de febrero de 1694, que se anotó en su asiento haber pasado a la Corte á la solicitud de sus pretensiones.

Y desde 15 de mayo siguiente del mismo año que se presentó á continuar el servicio con dicho empleo, habiéndole cesado en 13 de abril los 20 escudos que tenía de sobresueldo, por haber mandado Su Majestad por su Real cédula de la misma fecha suspender todas las mercedes de esta naturaleza y quedar reducidos todos los empleos á sueldos de pie fijo, y por otra Real cédula de 11 de octubre de 1695 se sirvió resolver (entre diferentes puntos, que mandó se observaran por reglas generales en la Armada acerca del mando que debían tener entre sí algunos cabos y oficiales de ella), que el dicho almirante real don Mateo de Laya gozase de 70 escudos de sobresueldo al mes (además de los 80 que correspondían), de los que gozó hasta 14 de junio de 1699, que de Real orden pasó al puerto de Santoña para mandar cuatro bajeles que se habían construido para la Armada en aquellos Astilleros y otros dos más que por mayor seguridad vinieron en su conserva de Cádiz para servir en la Carrera de Indias. Y desde 1.º de octubre de 1699 vino claro su asiento como cabo de los seis bajeles.

El almirante general D. Pedro Fernández de Navarrete que gobernaba la Armada, por su decreto de 30 de marzo de 1700 prescribe haber resuelto S. M. en despacho de 8 de febrero, que respecto de haber destinado al dicho almirante real don Mateo de Laya, para ir comandando la Escuadra de bajeles que debía ir á América y en cuyo apresto estaba entendiendo dicho almirante general; se le asistiese al nominado don Mateo de Laya por los ministros de Indias desde 12 del citado febrero, con el sueldo que gozaba en la Armada y en 18 de mayo de 1700 se le pasó su asiento á una lista de ministros y oficiales que firmó y entregó á los ministros de la Armada de las Indias para el viaje que estaba próximo á realizar.»

Bibliografía:

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Ochoa Brun, Miquel Ángel.: Historia de la Diplomacia Española. Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid, 2002. 8 Tomos.

Storrs, Christopher.: El «Desastre de Darién (1698-1700)» La pervivencia del poder imperial español en el ocaso de la España de los Habsburgo. Instituto de Historia y Cultura Naval. Revista de Historia Naval. Número 68.

VV. AA.: Colección de documentos inéditos para la historia de España. Facsímil. Kraus Reprint Ltd. Vaduz, 1964. 113 tomos. Esta obra es conocida como el CODOIN. Abreviatura de Colección de Documentos Inéditos de la Historia de España.

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