Biografía de don Manuel Moreno

Posted By on 15 agosto, 2015

 

Teniente de navío de la Real Armada Española.

Hidrógrafo.

Vino al mundo en la ciudad de Ferrol en 1765, por no ser hijodalgo no pudo ingresar en la Compañía de Guardiamarinas, siendo aceptado en el cuerpo de pilotos en calidad de meritorio el 19 de julio de 1792.

Pasó el examen propio de su especialidad, recibiendo la orden del 17 de mayo de 1793 de embarcar en el navío Intrépido, zarpando con rumbo a Cádiz quedando incorporado a la escuadra del general don Juan de Lángara, tomando parte junto a la británica del almirante Hood en todas las operaciones sobre el Arsenal de Tolón, hasta recibir la orden de zarpar con rumbo a las islas Hyères, pasando a Mahón y de aquí a Cartagena, donde fondearon el 31 de diciembre siguiente. Posteriormente se hizo a la mar rumbo a Cádiz, donde permaneció hasta agosto de 1794 volviendo a zarpar rumbo al Cantábrico, fondeando en Ferrol en noviembre seguido.

Al mes siguiente salió con rumbo a Cádiz y de aquí a Málaga, cruzando durante unos meses las aguas del Mediterráneo, regresando a la bahía de Cádiz en junio de 1795 trasbordando por orden a la corbeta Mosca, zarpando con rumbo a Montevideo, de donde fue comisionado el buque en tornaviaje a Valparaíso y el Callao, regresando a su puerto de partida, de donde volvió a salir en dos viajes casi consecutivos a las islas Malvinas, regresando a la bahía de Cádiz en marzo de 1804.

En junio siguiente fue ascendido a segundo piloto, trasbordando a la corbeta Infante D. Francisco de Paula, zarpando de la bahía de Cádiz con rumbo a Cartagena de Indias, donde mantuvo diferentes combates tanto contra los británicos como los insurrectos.

Por su buen hacer demostrado fue ascendido por Real orden del 17 de abril de 1812 a alférez de fragata ingresando por ello en el Cuerpo General de la Armada, se encontraba destinado en el apostadero de la Habana, de donde zarpó con rumbo a Montevideo, donde estuvo a las órdenes del capitán de navío don Jacinto Romarate y el de fragata don José Primo de Rivera, participando en casi todos los combates que allí se libraron.

Regresando a la bahía de Cádiz en la urca Juana fondeando el 3 de febrero de 1815, el 15 de julio siguiente trasbordó al navío Asia, para el 30 de septiembre seguido pasar al bergantín Alerta, zarpando en un tornaviaje a la Habana y Veracruz, regresando a la bahía y desembarcando el 20 de marzo de 1816, por pedir una licencia por la baja de muchos buques de la Armada y poder continuar navegando en mercantes, a su regreso se le ordenó embarcar de segundo comandante del navío San Julián, el buque estaba al mando del capitán de fragata don Ángel Laborde, pero alquilado por la Compañía de Filipinas, por ello se hizo a la mar rumbo a ellas el 12 de marzo de 1818, arribando a Manila de donde zarpó con rumbo a Calcuta y Bombay, regresando a la bahía de Cádiz el 27 de junio de 1819, a su llegada el navío pasó a ser armado y él recibió la Real orden del 21 de octubre siguiente con su ascenso al grado de alférez de navío.

El navío fue incorporado a la escuadra de don Francisco Maurelle con destino al mar del Sur, pero el alzamiento en Cabezas de San Juan del general Riego el 1 de enero de 1820 causó su disolución, pasando a desarme la escuadra, ordenándole trasbordar a la fragata Ligera, fue elegido por don Ángel Laborde como su ayudante de órdenes, zarpando a finales del mismo año la división compuesta por tres fragatas y dos bergantines con destino a Tierra Firme, participando en la evacuación de La Guaira y defensa de Puerto Cabello, a principios de 1823 el mal estado de su fragata le obligó a arribar a Santiago de Cuba, cuál no sería la realidad que al lograr embocar la entrada del canal se fue a pique, por la cercanía de la costa pudieron casi todos ponerse a salvo a nado.

Fueron trasladados a la Habana en el bergantín Hércules, pasando a formar parte de su dotación, prosiguiendo en su comisión de cruzar por los canales N., y S., de la isla arribando a Yucatán, al regreso de uno de sus cruceros se le entregó la Real orden del 26 de septiembre de 1824 con su ascenso al grado de teniente de fragata, por su incesante trabajo con fecha del 14 de julio de 1825 era ascendido al grado de teniente de navío graduado.

Por Real orden del 31 de diciembre seguido se le otorgó el mando del bergantín Vengador, zarpando de la Habana el 27 de enero de 1826 con rumbo a Cádiz, al encontrarse en el golfo fue atacado por otro insurgente al que puso en fuga aunque sufriendo averías, fondeando en la bahía donde el 27 de junio siguiente recibió la orden de desembarcar por pasar a desarme el buque.

Pidió licencia para trasladarse al Departamento de Ferrol, efectuándolo a bordo de la corbeta Descubierta, arribando a Santander donde trasbordó al bergantín Relámpago desembarcando el 8 de octubre en Ferrol, siendo destinado a constructores.

Por Real orden del 14 de diciembre de 1827 se le otorgó en propiedad el grado ostentado, en 1828 embarcó en la fragata Restauración, zarpando con rumbo a Cádiz de donde se hizo a la vela con derrota a la Habana dando escolta a un convoy con tropas, arribaron a San Juan de Puerto Rico donde entraron parte de los mercantes con las tropas, prosiguiendo viaje a su destino donde fondeó el 9 de agosto seguido.

El 10 de diciembre siguiente se le otorgó el mando de la goleta Ligera, zarpando en conserva con otra al mando del teniente de navío don Victoriano Díaz Herrera, con la comisión de levantar los planos de la costa N., de la isla, sin dejar por ello la verdadera comisión de guardacostas, pero no solo se limitó a la parte comisionada, sino también en la de sotavento, por ello publicó dos cartas esféricas, una comprendía de Icacos hasta Nuevitas, la otra desde Bahía Honda al cabo de San Antonio, mostrando muy claro el arrecife de los Colorados, permaneciendo hasta el 27 de febrero de 1832.

En mayo seguido se le destinó de ayudante del distrito de Filipinas, donde permaneció hasta el 1 de febrero de 1833, arribando a la península el 25 de abril siguiente, poco le duró la estancia pues recibió la orden de ser destinado de nuevo a Cuba, para ello embarcó en el puerto de Barcelona desembarcando en la Habana el 10 de febrero de 1834, siéndole otorgado el mando de la goleta Ritilla con destino en la estación de Trinidad, donde se desplazó, continuando con sus cruceros, hasta que en uno de ellos el 16 de mayo de 1836 se suicidó.

No existían motivos personales y era persona muy equilibrada, pero dado que su compañero en los trabajos hidrográficos don Victoriano Díaz de Herrera, realizó el mismo acto encontrándose en Madrid también sin motivo aparente, solo se explica esa perturbación mental precisamente por lo realizado por ambos en sus trabajos de hidrografía en la isla de Cuba.

Bibliografía:

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Compilada por Todoavante ©

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