Dédalo Portahidroaviones

Posted By on 28 agosto, 2011

Dédalo Portahidroaviones

En origen era el mercante alemán Neuenfels internado en España durante la primera guerra mundial. Fue donado por el gobierno de la República de Weimar en concepto de indemnización por las pérdidas de la flota mercante española durante la guerra. Había sido construido en 1901 en los astilleros británicos de Swan Hunter. Fue nombrado España nº 6 y entregado a la Marina española en noviembre de 1921.

Se decidió transformarlo en buque porta hidroaviones y comenzaron los trabajos en diciembre de 1921 en los talleres Vulcano de Barcelona a cargo del capitán de corbeta don Pedro Cardona y el ingeniero naval don Jacinto Vez. Los trabajos concluyeron tan rápido que el 1 de mayo de 1922 estaba realizando las primeras pruebas de mar, y veinte días después realizó las pruebas definitivas, realizando un primer ejercicio de largar y recoger un dirigible tipo SCA. Costó la transformación ocho millones de pesetas.

Las características del buque pasaron a ser las siguientes: 9.900 toneladas a plena carga, 127,40 metros de eslora, 16,75 de manga, 9,55 de puntal, 7,40 de calado. Alcanzaba una velocidad máxima de 10 nudos y se le asignó una dotación de 398 hombres. Se le montaron dos cañones Krup de 105 mm y dos ametralladores Nordenfelt de 57 mm.

Portahidroaviones Dédalo. Casau. Colección Todoavante.

Portahidroaviones Dédalo. Casau. Colección Todoavante.

A proa del puente tenía un hangar que abarcaba todo el castillo para alojar dos dirigibles SCA. Un poste a proa servía de amarre para un dirigible y de los globos cautivos, que disponía de otros dos.

La cubierta de vuelo medía 60 por 17 metros y disponía de un ascensor para trasladar a los hidroaviones a los talleres y al hangar, que podía albergar entre 10 y 12 hidroaviones. Tenía dos grúas a ambos costados.

Su primer comandante fue el capitán de corbeta don Wenceslao Benítez, nombrado en enero de 1922, siendo su segundo el teniente de navío don Jorge Espinosa de los Monteros. Ese mismo mes se había creado la División Naval de Aeronáutica, formada por el Dédalo, el crucero Río de la Plata, el torpedero Audaz y cinco lanchas tipo H.

La División zarpó de Barcelona en su primer viaje el 20 de mayo de 1922 con el Dédalo, el Audaz y las lanchas H-2 y H-3. Después de tocar en Valencia entró en la base de Cartagena. Llevaba embarcados tres Felixtowe F.3A “Flying Boat”, Macchi M.18, Savoia S.16 y 16bis, Savoia S.13, un avión Parnall Panther (embalado), un dirigible SCA armado en el hangar y otro desarmado y dos globos cautivos.

Durante su estancia en Cartagena se hicieron continuos vuelos de instrucción, zarpando el 26 de junio rumbo a Santa Pola y a Alicante. El 15 de julio salió hacia Barcelona, dando por concluido este viaje de prácticas.

El 30 de julio recibe órdenes de zarpar rumbo a Cartagena y terminar su alistamiento de cara a su primera misión en Marruecos que comenzó el 1 de agosto, llevando tres escuadrillas de Macchi 18, Savoia 16 y Savoia 13.

El 7 de agosto de 1922 tuvo su bautismo de fuego la Aeronáutica Naval, cuando el Dédalo se encontraba frente a Morro Nuevo y bombardearon las posiciones enemigas, acciones en las que tomaron parte cuatro Macchi 18, dos Savoia 16 y un Savoia 13. Los tenientes de navío Francisco Taviel de Andrade y Julio Guillén, en un Macchi 18, fueron los primeros en realizar un ataque de bombardeo en la playa de la Cebadilla.

Terminadas estas operaciones la División puso rumbo a Cádiz y, acompañado por el torpedero número 21, el Dédalo tocó en los puertos de Málaga, Almería, Cartagena, Alicante, Valencia y Tarragona para dar a conocer al público esta nueva arma de la Marina. A finales de noviembre entró en Barcelona.

El 28 de enero de 1923 es puesto al mando del capitán de corbeta don Francisco Fernández y García-Zúñiga. A mediados de junio de ese año zarpa con la División, con el Audaz, al mando del capitán de corbeta don Pascual de Pobil, y las lanchas H-3 y H-4, estando la División al mando de don Pedro María Cardona, a bordo del Dédalo. Se dirigían a Menorca y el 18 de junio fondearon en Cala Figuera. En esta ocasión llevaba a bordo 9 hidroaviones Macchi 18 y un dirigible SCA.

Durante esta misión ocurrió el primer accidente de la Aeronáutica Naval. El 20 de junio el alférez de navío Cervera dio una vuelta por la isla llevando de observador al propio Cardona. Regresó a Cala Figuera y Cardona es sustituido por el contador de navío Suárez de Tangil, que era su primer vuelo. Despegó con normalidad y a 300 metros de altura entró en pérdida de velocidad y se estrelló contra el suelo, muriendo Cervera y su acompañante. Ante sus impresionados oficiales Cardona les dijo: « Estamos aquí para aprender y ser útiles a la marina y, si es preciso, a morir por ella »

Regresaron a Barcelona el 28 de junio después de tocar en Fornells y el Palma. Repitió el mismo crucero y con las mismas unidades entre el 20 y el 24 de julio.

El 18 de agosto zarpa hacia Cartagena, pero a la altura de las Columbretes recibe órdenes de regresar para embarcar en Barcelona más hidroaviones y partir con urgencia hacia Marruecos. Volvió a zarpar el 20 de agosto con 6 Macchi 18, 4 Savoia 16bis, un SCA y un globo cautivo, mientras dos F.3A colarían directamente hasta África. El día 22 entra en Cartagena y sale el 25 para llegar a Melilla a medianoche con las lanchas H-3 y H-4 a remolque. Allí se unen a la División los torpederos números 17 y 19 y ésta a la Escuadra.

El día 26 de agosto, el acorazado España embarranca en Tres Forcas a causa de la niebla, permaneciendo el Dédalo, cerca de esta posición para su protección, sin abandonar los bombardeos y servicios de reconocimiento. El 29 de septiembre llegaron los dos F.3A pilotados por los tenientes de navío Montis y Carranza.

En octubre se declaró un incendio en el pañol del Contramaestre sin consecuencias, mientras se mantenía cruzando sobre Tres Forcas y colaborando activamente en el salvamento del acorazado. A finales de octubre zarpó hacia cabo de Gata para cubrir el regreso de los dos F.3A hacia Barcelona, pasando después por Cartagena y Barcelona, con las lanchas a remolque.

A mediados de noviembre zarpó rumbo a Valencia, donde se encontraba la Escuadra. Estaba compuesta por los acorazados Jaime I y Alfonso XIII, el crucero Reina Victoria Eugenia, dos destructores y cuatro submarinos. El 16 de noviembre llegaron los reyes para embarcar en el Jaime I y realizar un viaje a la Spezia, Italia. En vez de embarcar en el acorazado, lo hizo en el Dédalo por primera vez. La mañana del 17 de noviembre zarpa rumbo a Barcelona.

A primeros de diciembre zarpó rumbo a los Alfaques para recoger varios hidroaviones averiados y llegó a Cartagena para entrar en el dique seco.

El 12 de abril de 1924 zarpó rumbo a El Ferrol con la misión de recoger en Gran Bretaña a 12 hidroaviones Supermarine recientemente adquiridos. El 22 de abril salió de El Ferrol y encontró una espesa niebla y fondeó. Al aclarar algo, comprobaron que estaban en la entrada del canal de Spithead, izó la señal de práctico y se llamó varias veces a Portsmouts sin obtener respuesta. Se puso en movimiento siguiendo la estela de un buque que entraba en el canal, llegando finalmente la tarde del 24 de abril.

El 26 de julio salió de aguas británicas y llegó a Ceuta el 1 de agosto donde se incorporó a las Fuerzas navales del Norte de África. Dos días después comenzó a operar cerca de la playa de Uad Lau, efectuando sus hidroaviones varios reconocimientos y bombardeos sobre el valle de Uad Lau, Coba-Darsa y Tifarauin. El dirigible tomó parte también en los bombardeos, estando pilotado por los alférez de navío Núñez y Rocha.

A las ocho de la mañana del 25 de agosto puso rumbo nordeste, teniendo que orientar el buque dos grados a estribor por los fuertes bandazos del buque. Esa noche cambió el rumbo, pero tuvo que rectificar por no ser apropiado para los aparatos en cubierta. Un fuerte bandazo hizo que cayeran al mar cinco hidroaviones Supermarine y otros dos quedaron tumbados sobre cubierta. Don Pedro Cardona convocó una junta de oficiales sobre si se debía regresar para recuperarlos, decidiendo continuar la marcha ante el riesgo de volver y perder más aparatos.

A mediados de septiembre, llegaron a Ceuta desde Barcelona con escalas en Valencia y Almería, una escuadrilla de Savoia 16 bis para incorporarse al Dédalo.

En el siguiente mes de octubre ocurrió la primera baja en acción de guerra. El día 2 despegaron del agua dos Savoia 16bis, tripulado uno por los alférez de navío don Jorge Vara Morián y don Juan Díaz Domínguez y el otro por el alférez de navío don Felipe García Charro y su mecánico para bombardear el valle de Targa y la posición de Tiguisas. Estaban acompañados por dos Supermarine (Otras fuentes señalan que estos pilotos estaban a los mandos de los Supermarine).

El pilotado por el alférez don Díaz Domínguez fue alcanzado por un disparo en el depósito de combustible que obligó a amarar cerca de la playa, recibiendo un nutrido fuego del enemigo. Los rifeños que se habían acercado con una embarcación, fueron rechazados por los disparos del alférez Vara. El hidroavión pudo ser recogido por el torpedero de la División número 13, que estaba al mando del alférez de navío don Alfredo Sartorius, Vizconde de Priego, encontrando al alférez Vara muerto sobre su ametralladora y sin municiones.

Mientras el torpedero recogía al hidroavión averiado, su compañero bombardeaba las posiciones enemigas.

Durante los meses de octubre y noviembre, los hidroaviones bombardearon diariamente las posiciones enemigas de Uad Lau y las baterías instaladas en Alhucemas. El 17 de noviembre abandona las aguas del norte de África y se dirige a Málaga, entrando en Cartagena el día 27 y llega a Barcelona esa madrugada. El 13 de diciembre se nombra comandante al capitán de fragata don Francisco Márquez Román, que sustituye al capitán de corbeta don Vicente Castro, y segundo al capitán de corbeta don Gabriel Rodríguez Acosta.

A finales de mayo zarpó rumbo a Menorca para vigilar el paso de dos dirigibles italianos que se dirigían a Barcelona desde Roma. El 3 de junio entraba de nuevo en Barcelona.

El 8 de junio sale de Barcelona encontrándose el día 10 a la altura de Cartagena con el torpedero número 17 y juntos llegan esa misma tarde a Algeciras, donde se incorporan a la Escuadra. Durante los tres meses siguientes realizaron sus hidroaviones continuos vuelos de entrenamiento de bombardeo y transmisiones, preparándose para una gran operación, el desembarco en Alhucemas.

La mañana del 6 de septiembre zarpa de la bahía de Algeciras y a las cuatro de la tarde fondea a la altura de Uad Lau fuera del alcance de las baterías enemigas, arrían cuatro hidros, despegando casi media hora más tarde dos Supermarine y dos Savoia 16 para efectuar bombardeos. A la hora regresar y vuelven a despegar cargados de bombas.

A media noche del día 6 reciben la orden de situarse frente a Alhucemas, parándose a seis millas al norte de Morro Nuevo. El desembarco comenzó la mañana del día 7. Al amanecer del día 9 se arriaron al agua cinco Savoia para reconocimiento y reglaje del tiro de los acorazados y tres Supermarine para misiones de bombardeo. Otro Savoia se puso a las órdenes directas del general Saro.

El día 11 llegaron desde Barcelona una escuadrilla de seis hidroaviones Macchi 24 mandada por el teniente de navío Taviel de Andrade. Por su gran tamaño, estos hidroaviones sólo utilizaron al Dédalo como buque nodriza, teniendo su base de operaciones en Mar Chica.

Portahidroaviones Dédalo. Casau. Colección Todoavante.

Portahidroaviones Dédalo. Casau. Colección Todoavante.

El 20 de septiembre se distinguió el alférez de navío Cellier a los mandos de un Supermarine, que efectuó tres vuelos de bombardeo sobre Tifarauín, el monte Malmusi y otros objetivos. A finales de este mes, el dirigible sufrió un accidente y cayó al mar antes de ser recogido en el portahidroaviones, quizás por haber perdido excesivo hidrógeno por impactos de bala.

El 1 de octubre se dirigió el Dédalo a Málaga y después a Barcelona. Durante los años 1926 y 1927 no se le conoce actividad destacada con la Aeronáutica Naval.

Durante los primeros meses de 1928 realizó maniobras con la Flota. Estaba al mando del capitán de fragata don Juan José Muñoz Delgado. Del 2 al 20 de abril estuvo en Cartagena con cuatro hidroaviones Macchi 18 realizando prácticas, regresando a Barcelona el 2 de mayo.

El 16 de junio fue a Mahón con tres Macchi 18 y un dirigible SCA efectuando diversas prácticas con la estación torpedista y la División de Submarinos de Mahón, consistiendo en la localización de campos de minas y en la posibilidad de localizar submarinos desde diferentes alturas en movimiento o parados.

En el mes de junio salió rumbo a Marín, sin escalas, para dejar una escuadrilla de Macchi 18. Permaneció en aguas gallegas hasta los primeros días de septiembre donde realizaron diferentes prácticas con la Escuadra, como observación y corregir el tiro de los buques.

Desde Marín se dirigió a Cádiz y después a Algeciras para colaborar con el buque hidrográfico Giralda. Había recibido un avión torpedero “Blackburn” provisto con cámara fotográfica vertical. Tripulado por los alféreces de navío Galán y Rocha, efectuó sesenta y tres vuelos de reconocimiento y también de lanzamiento de torpedos contra los acorazados. El 16 de septiembre regresó a Barcelona.

Del 2 de octubre al 10 de noviembre de 1928 estuvo en Cartagena, Alicante, Palma, Ibiza, Mahón y Alcudia para realizar maniobras con la escuadra, tomando parte dos escuadrillas de Macchi 18, dos SCA y dos aviones torpederos.

A finales de agosto de 1929 se ordenó al comandante del Dédalo, el capitán de fragata don Pedro Zarandona Posadillo, que el hangar del dirigible fuese habilitado para servir de taller, dejando al dirigible en tierra. El 10 de septiembre zarpa rumbo a Cartagena y entra en el dique y queda listo para participar en unas importantes maniobras navales, llevando dos escuadrillas de Macchi 18, un Savoia 62 y dos Blackburn.

Las maniobras comenzaron el 29 de septiembre y terminaron el 12 de octubre, divididas en tres fases. La tarde del 13 de octubre entró en Barcelona. Había demostrado la importancia que debía darse a la Aeronáutica Naval.

El 5 de agosto de 1930, al mando del capitán de fragata don Vicente Castro, zarpa de Barcelona para participar en unas maniobras en el Cantábrico, llevando una escuadrilla de Macchi 18, un único Savoia 62 (el prototipo comprado a Italia) y repuestos para una escuadrilla de Dornier Do. J Wall, que harían vuelo directo de Cádiz a Santander, al mando del teniente de navío Cellier. El Dédalo llegó a Santander el 18 de agosto.

Acabadas las maniobras y encontrándose en Ferrol recibe órdenes de ir a Marín para efectuar prácticas de tiro con el crucero Miguel de Cervantes. A finales de octubre salió de Marín y puso rumbo a Barcelona.

El 19 de marzo de 1931 fondeó en Palma de Mallorca para participar en otras maniobras para unos supuestos entre aviones y submarinos. Estaba al mando del capitán de fragata don Antonio Moreno de Guerra y embarcaba 4 Dornier y una patrulla de Savoia 62. Uno de los ejercicios consistía en un bombardeo nocturno a la Escuadra surta en Pollensa.

De los cinco oficiales de dotación del buques, tres se dieron de baja por la proclamación de la República el 14 de abril. Unos días más tarde zarpó rumbo a Marín con escalas en Cartagena y Cádiz para llevar material y personal. A primeros de junio hizo el recorrido a la inversa desde El Ferrol recogiendo efectos y personal para las distintas bases.

A primeros de año de 1932 llevó aparatos y motores de la escuadrilla de caza Avro para la base de San Javier. Excepto un viaje a Alicante, permaneció en Cartagena hasta el mes de septiembre. En octubre estuvo en Pollensa y Mahón como buque nodriza de los hidroaviones Savoia 62 y Dornier.

A finales de junio de 1933 participó en unas maniobras con cinco Savoia 62 y tres Dornier, contando la Escuadra en esta ocasión con cuatro cruceros, ocho destructores y diez submarinos. En el mes de agosto llevó a Marín una patrulla de Savoia 62 para reemplazar a los Macchi 18.

El 5 de marzo de 1934 estaba al mando del capitán de fragata don Rafael Ramos Izquierdo y recibió la orden de zarpar de Cartagena y dirigirse a Valencia donde llegó el día 7. A las cinco de la tarde llegó desde Manises el autogiro de La Cierva y se posó en el Dédalo, despegando a la media hora. Las pruebas resultaron un éxito y fue uno de los grandes hitos aeronáuticos.

A finales de marzo se encontraba en Barcelona y a primeros de mayo sale para Cartagena y un mes después a Palma para unas maniobras. Al amanecer del 17 de junio zarpó de Pollensa para Cartagena en lo que sería su última singladura como buque portahidroaviones.

En Cartagena entró en el dique y quedó amarrado en el muelle. Era el final para este buque. Hubiera necesitado de costosas reformas para adecuarlo a la guerra moderna. Era mejor hacer un nuevo portaaviones, pero las autoridades tenían otra visión.

Fue destinado al desguace en septiembre de 1936, baja que se pospuso por diversas causas. Sus estructuras cedieron y se hundió en marzo de 1940 después de haber navegado más de 35.000 millas. Tuvieron que volar sus restos para que no entorpecieran los fondos del puerto.

Bibliografía:

Alfredo Aguilera y Vicente Elías, Buques de guerra españoles 1885-1971.

VV. AA.: El Buque en la Armada española. Silex.

Enciclopedia La Marina. Editorial Delta.

Enciclopedia La Aviación. Editorial Delta.

Varios artículos de la Revista General de Marina.

Compilada por Santiago Gómez.

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