Marqués de Comillas

Posted By on 20 febrero, 2022

Marqués de Comillas. Autor desconocido.

Construido por la Sociedad Española Construcción Naval en Ferrol. España, 1928.

Desplazamiento: 13.450 t. Dimensiones: Eslora 145’18, por 17’10 de manga y calado de 7’20 metros. Máquina: Cuatro turbinas Curtis-Parson. Calderas a petroleó, de 15 kg., dando 8.296 CV. Velocidad: máxima 16 nudos. Curiosamente su segundo guarda humos era postizo, sólo por estética.

Fue encargado directamente por Trasatlántica, al producirse el alzamiento en principio se encontraba en Barcelona, siendo incautado por los gubernamentales, se le destino como buque-hospital, tomando parte en el intento de desembarco en Mallorca, cumpliendo su misión de evacuar heridos, el 1 de febrero de 1937 salió de Barcelona, por la falta de materias primas para la industria textil en la Ciudad Condal, fue comisionado para viajar a Odessa (URSS), gracias al apoyo del encargado de negocios de la embajada soviética Stachevskij, para transportar algodón, pero a su regreso fue apresado el 26 de febrero de 1937 al E. del cabo San Sebastián por el Almirante Cervera, (1) dejándolo a buen recaudo en Palma de Mallorca, yendo escoltado por el apresador y el Canarias, a su llegada a puerto comenzó a ser desembarcada su carga, quedando demostrado era la dicha, pero esto llevo su tiempo, no estando listo para salir hasta el 12 de marzo seguido.

(1) En este momento el Almirante escribe para sí: «Desde algún tiempo a esta parte, el nerviosismo de Salamanca fue constantemente aumentando, traduciéndose en órdenes y contraórdenes innecesarias, todas a base de la mayor urgencia y, en la mayor parte de los casos, imposibles de cumplimentarse; una tendencia visible a manejar desde allí a los barcos, sin conocimiento de causa y llevados por las impresiones del momento. En la operación que dio por resultado la captura del Comillas se me insinuaba ir a buscarlo al canal de Sicilia cuando era evidente que el vapor debía estar para recalar a las costas de España.» Esto como indica, sería casi a diario y varias veces contraproducente; zapatero a tus zapatos.

Al día siguiente embarco parte de las tropas de la isla de Palma de Mallorca, al salir le dieron escolta los dos cruceros con rumbo a Cádiz, al entrar y desembarcar los efectivos, pasó a Matagorda donde se le sometió a una reforma, necesaria para enmascarar su silueta, se suprimieron los letreros del nombre, se pintaron ciertas partes para parecerse al italiano Galilea, nombre que adoptaría en sucesivas comisiones, y se le montaron unas ametralladoras, entregando el mando al capitán de corbeta D. Pascual Cervera y Cervera, al estar listo entre el 30 y 31 de marzo fue escoltado desde Ceuta a Cherchel, entrando en Palma el 9 de abril.

Salió de su base con rumbo a La Spezia donde embarco material de guerra (El Jefe del Estado Mayor de la Marina, en un comunicado la califica de «importantísimo cargamento»), por ello a su regreso el Almirante tuvo que destacar a su ruta dos mercantes armados así como el Baleares y Canarias, todo ello le restaba buques para otras comisiones; por la actividad de la flota gubernamental, barajaron la costa de Argelia, hasta entregar su protección al mercante armado Ciudad de Valencia en el meridiano del Estrecho a 10 millas de Punta Almina, para entrar en Cádiz sin riesgos.

Al salir de Cádiz el 18 de abril, fue escoltado por los mismos cruceros hasta dejarlo a salvo sobre el cabo Ténez, de donde en solitario arrumbo a La Spezia, regresando a su base el 23 seguido, el 28 siguiente zarpó con rumbo y misma escolta al puerto italiano, al entrar su comandante fue notificado por los servicios de información, para que comunicada al Almirante la posibilidad de utilizar otros medios de enlaces, pues los hasta ahora utilizados se temía fueran conocidos, tanto por los buques de la Flota gubernamental como por los franceses, al ser conocedor de esto, el Almirante ordenó cambiar el procedimiento por otro más seguros.

Salió el 30 de abril, pasando a Cagliari donde se reunió con el J.J. Dómine, zarpando el 1 de mayo a las 16:00, con rumbo a una demarcación situada a 13 millas al S. de cabo Spartivento, donde se le unió el Canarias poco antes de las 24:00 del mismo 1 de mayo, barajaron la costa argelina y por la mañana del 2 se incorporó el Baleares, por haberse recibido una comunicación de la salida de la flota gubernamental, hecho puesto en conocimiento del Almirante por el Almirante alemán, jefe del sector de control internacional, pero sólo estuvieron unas pocas horas de maniobras, regresando a Cartagena.

Los días 21 y 22 de mayo salió de Cádiz, junto al recién capturado Mar Cantábrico, entrando en Melilla donde embarcaron materiales, para arribar a Argel dándoles escolta el Baleares, quien a su vez al ir al encuentro avistó un destructor francés del control internacional y poco después al acorazado de bolsillo alemán Deutshland, quien le notificó la entrada en Cartagena de la escuadra gubernamental, al salir de Argel pusieron rumbo a La Spezia, donde entraron el 25 seguido, zarpando 7 de junio, junto a los mercantes armados Ciudad de Alicante y Mallorca, con rumbo a la costa argelina, donde a su vez ya les esperaban los dos cruceros, entrando en Cádiz 16 por la noche, paso a Matagorda a reparar.

Se le dio de alta el 17 de julio, pero a partir del 18 seguido realizó tres viajes a Tenerife y Las Palmas, donde embarcaba tropas con destino a la Península, entrando del último viaje en Cádiz el 7 de agosto, el 12 seguido a las 09:00 salió en lastre con rumbo a La Spezia, al estar a 10 millas al N. de cabo Ivi, se le unió el Baleares, el 13 a las 15:00 rebasada la clasificada como zona peligrosa, al considerar estaba a salvo el crucero abandono la escolta por tener que cumplir otras comisiones, cuando se encontraba a las 01:00 al 14 NNW., del cabo Formentor, con rumbo al puerto italiano, al arribar embarcó cuatro obuses de 150 mm, 19 camiones, tractores, munición y otros materiales, así como 59 jefes y oficiales, más 14 subalterno todos italianos, yendo casi al máximo de carga, regresando a Cádiz con las mismas medidas de seguridad.

Continuo con sus viajes a La Spezia para embarcar sobre todo material de guerra, y algún transporte de tropas, pero en esta ocasión salió el 12 de septiembre, con rumbo al mismo puerto italiano, esta vez para repatriar voluntarios italianos, y a su vez embarcar material para el ejército, siempre con las mismas medidas de seguridad, unas veces eran los cruceros, y otras los mercantes armados, entrando en su destino el 15 por la mañana, una vez la carga a bordo, salió junto Dómine el 18 seguido, (éste transportaba 3 piezas de 150 mm, 4 de 75 mm, 20 de 65 mm, 86.000 proyectiles de 67 mm y 127.000 de 45 mm, además llevaba material de fortificaciones para los ingenieros, un cónsul de milicias y 139 oficiales y suboficiales de aviación) el de este historial, transportaba munición para la artillería de 77, 100, 105 y 149 mm de campaña, 19 cañones DCA, 4 ametralladoras, 2.200 t. de munición, 259 t. de material para ingenieros, armas portátiles, recambios, material radio, minas terrestres, recambios para máscaras antigás, material telefónico y otros, más 56 oficiales, 26 suboficiales y 322 soldados italianos, por la importancia de la carga, salió de Palma el Canarias, quien los avisto y juntos los tres entraron en Cádiz el 22 siguiente, a bordo del crucero izaba su insignia el Almirante, al entrar en la bahía y atracar, comunicó al Jefe del Estado Mayor de la Marina, iba a permanecer en puerto, si no había novedad, cuatro días de descanso para la dotación del crucero.

El 27 seguido por la mañana salió con materiales rumbo a Ceuta, donde embarcó personal con su equipo, que a su vez había desembarcado el España nº5, para ser transportados a Palma, pero como era zona peligrosa, por orden del Canarias arrumbo a la isla de Alborán, donde se encontraron y juntos entraron el Palma el 30 de septiembre, el transporte amarró a una boya, al no ser necesaria de momento su presencia, se mantuvo en su lugar de atraque hasta el 14 de noviembre, pero en estos días de descanso en pleno invierno, y a pesar de ser las islas Baleares con temperaturas muy agradables, al no tener el puerto un rompeolas de abrigo, se levantó un duro viento de SW., provocando la rotura del cable de amarre, a su vez perdió un ancla y toda su cadena, lanzada en refuerzo del cable, menos mal que la profundidad no era mucha, y los buzos pudieron recuperarlo todo, era normal con estos vientos del tercer cuadrante que, estas desgracias ocurrieran en este puerto, de hecho había orden del Almirante, para cuando se fondeara en la bahía, las dotación permanecían a guardia de mar, con las máquinas listas para dar avante y tratar de evitar alguna irreparable desgracia.

Pasado el temporal el 14 de noviembre al estar listo, salió con rumbo a La Spezia, como era normal al pasar el cabo de Spartivento cambiaban su nombre y bandera, entrando el 16 seguido, embarcando 50 t., de piezas de artillería, 70 vehículos, 27 t., de material de comunicaciones, y otros, así como 1 jefe y 56 legionarios italianos, al completar la carga, el 23 salió del puerto, siendo escoltado por dos destructores italianos, hasta la isla de Cabrera, donde fueron entregados primero al destructor Velasco y éste horas más tarde, al cañonero Dato, entrando en Palma el 25, pero esta vez la carga estaba destinada a Cádiz, así el 26 de noviembre, junto a otros buques de carga salieron de Palma, con la escolta del Canarias y el destructor Velasco-Melilla, entrando en Cádiz por la mañana del 28.

Durante esta derrota el teniente de navío D. Daniel Yusty Pita, elevó un informe a su Comandante, él era el Comandante Militar del Domine, este cargo era el responsable de la seguridad del buque (estaba en todos los mercantes) diciendo: «La actitud de las fuerzas de transporte italianas dejó bastante de desear: más parecía una fuerza disciplinaria que otra cosa, estando el calabozo del barco constantemente lleno de arrestados, a los que alguno hubo que poner en barra.» Según la Enciclopedia General del Mar, este “poner en barra” significa: «Hierro largo con grilletes para asegurar a los presos a bordo».

Entre el 14 y 18 de enero de 1938, pasó a Ceuta donde embarcaron 331 peregrinos moros, saliendo para entrar en Melilla, donde lo hicieron otros 128, prosiguiendo viaje a La Meca, yendo escoltados por los cruceros Canarias y Baleares, hasta encontrarse a 38 millas al N. de cabo Bugaroni, pasando a darles escolta el destructor italiano Ugolino Vivaldi, pero reforzado por los destructores españoles Velasco, Velasco-Melilla, Teruel, Huesca y el minador Júpiter, por la noche el Teruel sufrió una avería, ordenándosele regresar a Palma, pero era tan grave que le acompañó el Huesca, por si era necesario darle remolque; el Comillas entró en Bengasi donde a su vez embarcaron 337 peregrinos más, siendo en total 796, entre ellos algunos de los más importantes de la zona, visito Port Said, Ismailía, Suez y Jedda, puerto más cercano a La Meca, durante el viaje fallecieron 7 peregrinos, a su regreso desembarcaron en sus puertos de embarque, al finalizar este viaje regreso La Spezia.

Volvió al puerto italiano acostumbrado, donde embarcó 4.000 t. de material diverso de guerra, y 55 jefes y oficiales italianos, de ellos cuatro eran alféreces españoles de aviación, entrenados en éste país, entrando en Palma el 30 de abril, el 1 de mayo transbordó la carga al vapor Pasajes y los pailebotes Cala Milló, Roberto y Providencia, el 10 de mayo habiendo embarcado 1.312 efectivos, salió con rumbo a Cádiz, pero bajando hasta la costa africana y al entrar en el Estrecho le dieron escolta el mercante armado Antonio Lázaro y el armado buque planero Malaspina, entrando el 12 seguido sin novedad, en su puerto de destino.

En junio salió con destino a Palma con 1.900 t., de víveres y material de guerra, al llegar desembarcaron los necesarios para la plaza y embarcó otros materiales, saliendo con rumbo a Vinaroz, donde los desembarcó todos, saliendo de inmediato de regreso a Palma, pasando a embarcar parte de la carga apresada del mercante Virginia S, quien fue capturado por el minador Júpiter, depositándola en Palma, al concluir el trabajo salió de nuevo rumbo a La Spezia, de donde se hizo a la mar con una carga de 2.600 t. y destino a Cádiz, tomando las propias medidas de seguridad y la escolta acostumbrada arribando a finales de junio.

A primeros de julio salió de Cádiz con rumbo a La Spezia, embarcando 84 oficiales, 20 suboficiales y 294 clases de tropa italianos, y varios alféreces españoles para seguir los cursos de aviación en Italia, a su regreso a Cádiz transporto 68 t., de recambios de todo tipo y diverso material de guerra para el ejército, al poco de descansar su dotación, salió de nuevo al mismo puerto italiano, realizando una escala en Palma, de donde salió continuando a su destino, donde embarcó 282 t., de material diverso, tres baterías de artillería de 75 mm, tractores y repuestos, más 8 oficiales, 32 suboficiales y 433 soldados italianos.

Entre septiembre y octubre de 1938, realizó varios viajes con destino a Vinaroz, la carga era siempre la misma, munición y recambios para el ejército, junto a él cubrían la misma ruta, más de 20 buques de transporte, en noviembre realizó dos viajes, uno de Cádiz a Palma y otro de aquí a Ceuta, conforme iba avanzando el ejército, pasaron a efectuar el apoyo logístico a Castellón, sin dejar de hacerlo a Vinaroz, por ello en diciembre, realizó varios viajes entre La Spezia y los citados, siempre con diferente material de guerra o víveres, entre ellos el más destacado, fue el realizado entre el puerto italiano y Cádiz entre el 9 y 21 de diciembre, al regresar quedó como buque especial del Estado Mayor en Palma, hasta que en enero de 1939 volvió a ser desmilitarizado, para realizar otro viaje a la Meca, de donde a su vez arribó a Melilla para desembarcar a los peregrinos, saliendo y entrando en Ceuta el 4 de marzo seguido, en este último trayecto le dio escolta el cañonero Calvo Sotelo.

El 5 seguido salió de Ceuta con rumbo a Palma, de aquí con la orden de incorporarse a los mercantes, para transportar tropas destinadas al desembarco en Cartagena o puertos cercanos, como fue imposible realizarlo regreso a Castellón donde desembarcó los efectivos y regresó a Palma el 10 seguido, quedando a la espera de órdenes.

Al ser elegido para repatriar las dotaciones gubernamentales de la Flota, con un máximo de 2.000 personas, por ser la máxima capacidad admisible por el buque, más 800.000 raciones y servir de depósito a las dotaciones de la Marina en Cartagena, por estar todas sus dependencias casi destruidas, se le dio la orden de pasar a Málaga, para embarcar efectivos destinados para dotar la escuadra gubernamental, fondeada en Bizerta, esto le llevo a realizar varios viajes, entre Palma y Cádiz, de ida y regreso para completar las dotaciones, quedando a la espera de decisiones para autorizar la entrega de la Flota, por fin llegó la orden de zarpar de Palma el 27 de marzo a las 01:00, transportando 37 oficiales, 42 auxiliares y 747 marineros, al arribar el mismo día fondeó a la entrada del puerto, por no llegar la orden de poder entrar.

Quedando a la espera de autorización, al llegar el permiso entró en Bizerta por la tarde del 29 siguiente, curiosamente el 1 de abril se le entregó el mando al teniente de navío D. José Sáenz de Cenzano, después de un encuentro con los oficiales gubernamentales, unos embarcaron y otros no, lo mismo paso con las clases y marinería, saliendo el 2 de abril a las 17:00, pero por llevar los prisioneros, el Marqués de Comillas se destacó, adelantándose al resto, transportaba 2.316 repatriados, al llegar a la altura de Cádiz se le dio la orden de trasladarlos a Rota donde se concentraron, al desembarcarlos recibió la orden de arribar a Cartagena; mientras por el mal tiempo la flota tuvo que refugiarse en Algeciras, al calmar un tanto el temporal, unas horas más tarde la escuadra arrumbaba a Cádiz.

Al entrar en Cartagena y desembarcar las vituallas, paso a ser por un tiempo, el buque donde se alojó el Estado Mayor del Almirante, en estos momentos Capitán General del Departamento, (depuesto del mando anterior, se le dio el peor destino posible, por tener que estar más pendiente de las sentencias judiciales, de lo que realmente a él le interesaba, aunque lo primero siempre le dio el encargo a su Segundo, pues nunca entró en temas políticos, ya estaba al tanto de ellos desde el mismo momento del alzamiento, por todo lo que pasó en Ferrol) siendo utilizado para su despacho, y en muchas ocasiones por su eslora, para dar paseos y estirar las piernas, al mismo tiempo que mover sus neuronas con el viento que nunca le falto, el de la mar, porqué para poder tener algo de intimidad con su esposa, ordenó se trasladase de Palma el yate Alcora, el cual ya le servía para el mismo cometido y donde recibía a los compañeros, y amigos, el buque de este historial permaneció hasta ser reconstruidas las instalaciones del Arsenal, al concluir estos trabajos fue desarmado en el mismo arsenal, donde se le devolvió a su inicial aspecto, al dar por terminada ésta fue devuelto a su propietario, la compañía Trasatlántica.

Bibliografía: Para leer clicar sobre ella.

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